GRAN CANARIA EN SU ENCRUCIJADA

GRAN CANARIA EN SU ENCRUCIJADA
Mostrando entradas con la etiqueta Ana Mato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ana Mato. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de septiembre de 2014

LA GRAN ESTAFA: LA FRUTA REFRIGERADA O CONGELADA

LA GRAN ESTAFA: LA FRUTA REFRIGERADA O CONGELADA

La conservación de alimentos a bajas temperaturas ha venido a revolucionar el mundo de la alimentación pues lo que tuvo sus grandes inicios con la conservación de la pesca vía hielo machacado porque era la forma de mantener el pescado en los barcos que pasaban algunos meses en el mar sin volver a tierra, ha pasado a convertirse en el 'Ave María' de toda actividad que pone en el mercado un producto comestible y perecedero para su venta.

Que los procesos de congelación disminuyen las propiedades alimenticias del producto nadie lo niega; a pesar de ello, quien opta por la compra de un producto congelado, bien porque le resulte más barato o porque le sea menos engorroso el prepararlo, sabe bien lo que compra y que con ello acepta de buen grado que la calidad del producto comprado siempre será menor que si fuese producto fresco.

Hasta aquí no hay nada sobre lo que discrepar porque el consumidor es consciente de lo que compra. No obstante, esta situación no se da en el caso de la compra de fruta. Este producto, salvo los pocos que no aceptan la congelación para su conservación durante semanas o meses, es siempre congelado o refrigerado a temperaturas determinadas y, una vez sacados al expositor y no vendido en el día, es devuelto nuevamente al frío cuyo proceso de entrada y salida de las cámaras, con más o menos frío, puede repetirse durante días o semanas, después de haber estado sometido a una congelación o refrigeración determinada durante semanas o meses desde su separación del árbol.

Como consecuencia de estos procesos de mantenimiento del producto por medio de conservación en frío, un producto como la fruta que se supone debe ser consumida fresca de forma que contenga su jugo y propiedades alimenticias, llega a los expositores para su venta sin que haya cambiado en lo más mínimo su aspecto exterior -incluso mejorado desde su desprendimiento del árbol casi siempre aún verde- y el momento de su venta que ya ostenta un aspecto maduro. Resulta, no obstante, muy difícil encontrar una sola expendeduría de fruta en la que el producto de fruta que se compra, especialmente la manzana, el melocotón, la pera, la ciruela y otra variada gama, que no estén faltos de jugo o que no estén ennegrecidas en su interior, no obstante el aspecto saludable y de 'cómeme ya' que ofrece en el expositor.

Como quiera que no existe el mínimo indicio exterior que ponga sobre aviso al posible comprador de que la fruta con aspecto digno de enmarcar en un cuadro que tiene delante en el expositor, y que se ha decidido a comprar dado su maravilloso aspecto, esté podrida. Por supuesto tampoco lleva estampado el clásico sello de la fecha de caducidad para su consumo como es el caso en cualquier otro producto, de acuerdo con la Normativa de Sanidad al respecto, caso del yogur, el pan o cualquier otro producto alimentario.

Nos encontramos, pues, ante una estafa en toda regla porque se compra un género con un exterior radiante que invita a la compra y nos encontramos cuando lo vamos a consumir, horas después, que está marrón-negro por dentro, quemado por el mucho tiempo que ha estado sometido a procesos de mantenimiento por frio, estado que no es detestable en su radiante exterior y del cual el consumidor no puede tener la mínima idea del mismo puesto que no hay la pertinente indicación del Ministerio de Sanidad dando a conocer la fecha tope para su consumo. ¿Existe la Normativa pertinente de fecha de caducidad relativa a la fruta? En un país donde está regulado, bien por mandato de la Comunidad Europea o por la 'intrínseca tendencia dictatorial' del español, casi todo, -incluso en forma de 'tortura' como es la Ley del Tabaco mantenida por la Ministra Ana Mato- es de suponer que 'algo' haya escrito por ahí en alguna parte de cómo hacer los controles de la fruta refrigerada o congelada.

No obstante, si lo hay, no hay duda que no se aplica; tal vez porque no sea posible el marcar una manzana de 'pinta' excelente con un tiempo tope de consumo ya que su trajín de entradas y salidas del frío lo hacen irrealizable, o bien porque el intermediario mayorista (según dicen el causante que la fruta en España, y en Canarias especialmente, sea tan cara como la carne) o el detallista hacen caso omiso de ella. En todo caso, asumiendo que sí hay regulación sobre la manera de controlar la fruta congelada, las pertinentes inspecciones de Sanidad brillan por su ausencia, precisamente en el control de un producto de tan altísimo consumo en toda España y de tan alta necesidad de dicho consumo para la salud del individuo.

Normativa de conservación de la fruta aplicada por "Hanseata,S.A,"

Pinchar en el botón en la parte inferior derecha del recuadro para abrir y descargar el archivo de la Normativa Hanseata S.A. completa (dos páginas).

En todo caso, alguien, en alguna parte, tiene que tomar cartas en el asunto de la gran estafa al consumidor que significa la compra de fruta en España, con subrayado en canarias, 'Las Afortunadas', a las que siempre 'les toca bailar con la más fea', como resulta ser 'el caso' de consumir fruta.

'Pinchar' sobre el musical que sigue para escuchar "Nueve Manzanas sin Gusanos" y doble clic sobre el archivo que aparecerá.

Las Palmas de Gran Canaria, 19 de septiembre de 2014.

jueves, 28 de junio de 2012

¡BIENVENIDO "MISTER EUROVEGAS"!

(HACER CLIC SOBRE LAS IMÁGENES PARA AMPLIARLAS Y FACILITAR SU LECTURA)

¡BIENVENIDO "MISTER EUROVEGAS"!

Desde que el 1 de enero de 2011 entró en vigor la Ley Antitabaco del Gobierno socialista comenzó también con ella un verdadero calvario de todos los propietarios de establecimientos hosteleros que permitían a su clientela, de acuerdo con la Ley del Tabaco en vigora hasta ese día, el poder fumar en los mismos, bien porque fueran abiertamente para fumadores o bien por haber instalados las pertinentes separaciones físicas que distanciaban en el local a fumadores de los no fumadores. Decir que esta Ley Antitabaco, aún hoy en vigor, fue un mazazo económico para la inmensa mayoría de la hostelería, especialmente bares, restaurantes, salas de fiesta y discotecas es decir muy poco. No fueron pocos los que tuvieron que cerrar por la espantada de la clientela fumadora, que en los caso de bares es casi la mayoría, y tampoco fueron pocos los empleados del gremio que se vieron en la calle, despedidos, por la merma drástica de clientela. Todo ello en plena crisis económica, con una entrada de turistas a España del orden de los cincuenta millones de personas, un porcentaje elevado de ellos fumadores, y con un paro que rondaba ya los cuatro millones y medio de personas sin puesto de trabajo; amén de la agresión descarada y provocadora a la libertad personal del individuo en la elección de sus hábitos personales si dichos hábitos no son el consumo de sustancias al margen de la ley.

Con la llegada del Partido Popular al poder en noviembre del 2011 todos los fumadores y, especialmente el gremio de la hostelería que tan duramente fue castigado por dicha ley, comenzaron a ver luz al final del túnel pues ya el Partido Popular dejó entrever con claridad en su campaña electoral que haría cambios sustanciales en la Ley Antitabaco (Ver la respuesta de Mariano Rajoy a elpais.com el 10 de noviembre de 2011). No fueron pocos los votos que cosechó el PP sólo por ese anuncio liberalizador de la vida pública del día a día del ciudadano pero, contra lo previsible, no fueron por ese camino las actuaciones del PP una vez tomadas las riendas del poder, en lo que al asunto de la Ley Antitabaco se refiere, pues la señora ministra de Sanidad, la impopular Ana Mato, no sólo no cambió la rigidez de la mentada Ley Antitabaco sino que hizo saber orbi et orbe, precisamente en plena campaña de las elecciones andaluzas, que la Ley Antitabaco socialista se mantendría inalterable, cosa que cayó como un jarro de agua fría en el más crudo de los inviernos sobre la masa fumadora de España, casi el 50% de la población adulta, y, especialmente, sobre todo el gremio de la hostelería que habían puesto sus esperanzas en el Gobierno del PP para comenzar a levantar cabeza. Si alguien pensó que semejante torpeza y 'divinidad protectora' de la salud corpórea del individuo iba a pasar desapercibida al electorado andaluz, especialmente al gremio de la hostelería que es uno de las principales columnas que sostienen la actividad económica de toda Andalucía, especialmente las capitales y las zonas costeras, se equivocó de tomo y lomo. En Andalucía se produjo una ausencia más que significativa de votantes en las urnas del Partido Popular que se sintieron defraudados y engañados y que tuvieron la suficiente influencia en el escrutinio final para que el Partido Popular no obtuviera la mayoría suficiente para gobernar en la Comunidad Andaluza. Como ya comenté en otro de mis artículos sobre el asunto de la Ley Antitabaco, el tabaco fue "la herradura que perdió el caballo que tuvo como consecuencia la pérdida de una batalla que conllevó a la pérdida de la guerra política en Andalucía".

Como prolongación del asunto del tabaco, viene a cuento un episodio de nuestra historia no muy lejana, el famoso "Plan Marshall", que significó para la derruida Europa después de la Segunda Guerra Mundial una resoluta aportación económica de los EEUU a su reconstrucción. España, que también había quedado hecha unos zorros al finalizar la Guerra española de "todos contra todos" en 1939 y tenía expectativas de ser incluida en dicho Plan, quedó fuera del programa de reconstrucción de Europa a causa, según cuentan los estudiosos, de las 'malas amistades' del General Franco en dicha conflagación. Es decir, el "Mister Marshall" de marras pasó por España camino de Europa sin dejar un sólo dólar con que poder echarse al coleto un tintorro con tapa de sardina embarricada.

Hoy, unos cuantos años después de aquel 'desaire' norteamericano a la nación más antigua de Europa y precursora de la civilización en su continente de la que hoy tanto se jactan los anglosajones exterminadores de pieles rojas, nos vuelven a anunciar la visita de otro "Mr. Marshall" quien, esta vez, sí está dispuesto a traernos un largo chorro de millones que levantará, en el lugar elegido por el dedo del sabio en inversiones en el arte del juego, una ciudadela de casinos, hoteles, parques de atracciones y todo lo que lleva implícito el mundo de las atracciones y el divertimento. Esto sí puede ser un chollo para aquella tierra de España -el extranjero debe quedar excluido de tan altos fines - que tenga la suerte de ser en ella donde se pose el dedo del sabio que lo ve todo, en lo que a captar dinero del y para los juegos de azar se refiere. Huelga el mencionar que, aparte de la inversión que puede llevar implícito el levantar semejante emporio del juego y distracciones, con la consiguiente creación de puestos de trabajo en su construcción y, más adelante, con la mano de obra que necesitará el hacer lo construido operativo, vendrá acompañada de un reclamo permanente de atracción de dinero en masa a las salas de juego y demás atractivos turísticos.

Pero......¡aaamigo! con Sanidad hemos topado amigo Sancho, porque como resulta que el negocio del juego implica un estado de mucha tensión para los jugadores que sean, además, fumadores y es totalmente imposible que aquí venga ningún jugador a hacerse millonario en un casino de España si en el recorrido hasta llegar a los millones se tiene que comer los dedos -porque las uñas ya se supone que se las come en el fragor de la batalla de los dados-; es decir, que Mr. Marshall pasará otra vez de largo y no regará nuestros secos campos con millones si no se levanta la prohibición de fumar en los casinos y en el conjunto de la 'ciudadela' que se levante al respecto. Y ahora se puede suscitar la pregunta: ¿Y quién tiene el 'Ábrete Sésamo' que nos expedite las puertas de la gruta de los tesoros inagotables del mundo del juego? Sanidad, sólo Sanidad porque, según parece, en el asunto del tabaco es la única que manda porque por algo tiene a su cargo la salud corpórea del paciente españolito. De la salud mental mejor no hablar porque, de momento, está a cargo del Ministerio del Trabajo con una lista de espera de más de cinco millones de pacientes a la espera de asistencia médica.

Humor negro aparte, va siendo hora de que el Gobierno de España se replantee de forma decidida la actual Ley del Tabaco y asuma, a pesar de no haber sido el propulsor de dicha Ley, que ha hecho un daño tremendo a la industria hostelera y hotelera, ha aumentado el paro considerablemente y ha hecho muy infeliz al 50% de los adultos españoles que son fumadores y que, no obstante la ley citada, no han dejado de fumar pues en España se sigue fumando igual que antes de la fatídica Ley Antitabaco. No se puede obviar la importancia que tiene el sector servicios en la economía nacional pues hay regiones turísticas en las que este sector da cobertura económica, directa o indirectamente, al 80% de su población.

A continuación inserto un enlace al artículo que el 27 de junio del año en curso publicó el diario "elpais.com" con relación a la posible instalación en Madrid del grupo "Eurovegas" que es de lo más ilustrativo al respecto de la Ley Antitabaco aún en vigor en España y las consecuencias demoledoras que ya ha tenido y sigue teniendo para la economía de la Nación.

Y para terminar un escueto comentario: BIENVENIDO "EUROVEGAS" SI CON TU LLEGADA VIENE TAMBIÉN EL LEVANTAMIENTO DE LA PROHIBICIÓN DE FUMAR EN TODA LA HOSTELERÍA ESPAÑOLA.

2012-06-27 elpais.comAguirre afirma que “se cambiará” la ley antitabaco para Eurovegas

2012-06-27 abc.es EL MINISTERIO DE SANIDAD MANTENDRÁ LA LEY ANTITABACO ANTE LA EXIGENCIA DE EUROVEGA

2011-11-10 ELPAIS.COM -PREGUNTA A MARIANO RAJOY:

"¿Modificará la ley del tabaco para que se pueda fumar en pequeños establecimientos hosteleros?", fue la pregunta.

Esta es la respuesta de Rajoy: "A mí me gustaba más la primera ley, porque además se obligó a mucha gente a hacer obras y se gastaron dinero y dijeron habrá una zona para fumadores y otra zona para no fumadores. Yo creo que como todo en la vida las soluciones extremas no son buenas, pero sé que la mayoría de la gente está en contra de esta ley que prohíbe fumar en cualquier sitio incluso que no haya para fumadores. Pero yo creo que podemos arbitrar una fórmula sobre una base: al no fumador no se le puede perjudicar, yo en eso estoy total y absolutamente de acuerdo".

Las Palmas de Gran Canaria, 28 de junio de 2012.

POSTS PUBLICADOS EN ESTE BLOG SOBRE LA LEY ANTITABACO

DOMINGO 12 DE SEPTIEMBRE DE 2010

¡A FUMAR A LA PUTA CALLE, CERDO!.....¡TE REFORMARÉ!

MARTES 4 DE ENERO DE 2011

LA NUEVA LEY ANTITABACO: Y EL DISPARATE SE CONSUMÓ

MARTES, 27 DE MARZO DE 2012

EL TABACO, LA HERRADURA QUE PERDIÓ EL CABALLO POR LA QUE EL PP PERDIÓ LA 'GUERRA' DE ANDALUCÍA

martes, 27 de marzo de 2012

EL TABACO, LA HERRADURA QUE PERDIÓ EL CABALLO POR LA QUE EL PP PERDIÓ LA 'GUERRA' DE ANDALUCÍA

EL TABACO, LA HERRADURA QUE PERDIÓ EL CABALLO POR LA QUE EL PP PERDIÓ LA 'GUERRA' DE ANDALUCÍA

(Pulsar sobre las imágenes para aumentarlas y facilitar su lectura)

PPuede resultar infantil el imaginarse que el tabaco pudiera tener algo que ver con la victoria-derrota del Partido Popular en Andalucía pero si este factor no ha sido la única razón sí es posible que haya sido una de las principales razones para el fracaso experimentado por un Partido Popular que ha paseado sus 'huestes' vencedoras por casi todo el territorio nacional pero.......¡amigo! ha tenido la pésima suerte de que se le quedara 'desenganchada' Andalucía de las últimas Elecciones Generales y ha habido tiempo entre éstas y las Elecciones Autonómicas andaluzas para tomar decisiones, ya instalados en el poder, y algunas de esas decisiones fueron tomadas tal vez con demasiada premura y otras no tomadas en absoluto o tomadas en contra de promesas hechas en el período de elecciones. Sobre estas decisiones tomadas de forma precipitada o promesas no cumplidas, voy a centrarme en este comentario en una sola de las decepciones sufridas por la totalidad del electorado español consumidor de tabaco , especialmente el de Andalucía, y ésta es la que concierne a los fumadores, es decir, al tabaco. Expongo a continuación cuál es mi criterio al respecto.

España es una de las naciones europeos en la que más disfruta el ciudadano de la vida en la calle y, especialmente, en plazas, bares, cafeterías y restaurantes. Dentro de esta forma de vida es Andalucía la que se lleva la palma y es precisamente en Andalucía donde más bares hay por habitantes. Raramente se encuentra un bar en Andalucía, a menos que sean bares de puntos de paso como podrían ser los bares y cafeterías en estaciones de ferrocarril, paradas de guaguas, eventualmente mercados, y pocos más, que no se conviertan en puntos donde se toma el 'pisco' cotidiano, se charla de Zarra y lo Divino, se echa la partida de lo que corresponda y se convierten en sitios de paso 'obligado' donde una gran parte de la ciudadanía encuentra algún tipo de desahogo o distracción a las cuitas del día que no encuentra o le es negada en otra parte de su hábitat cotidiano.

España ha sido desde tiempos inmemoriales un país de fumadores, hasta tal extremo que, en los tiempos del racionamiento del tabaco y su escasez de los años cuarenta con altos precios en el mercado del estraperlo, había fumadores que fumaban cigarrillos hecho con hojas de papas secas liadas como cigarros. Hoy, si bien esta adicción al tabaco ha disminuido considerablemente, sigue siendo una realidad el que tengamos una tasa muy alta de personas que fuman, llegando su número a alcanzar el 50%, aproximadamente, de la población adulta, cosa que tiene una importancia muy relevante en los ingresos que el Estado recibe por la vía de impuestos al tabaco que consumen los fumadores. A este número de españoles fumadores hay que sumarle el número de visitantes que anualmente visitan España, bien en viajes de trabajo o de placer, los cuales superan los 50 millones de personas de las cuales un porcentaje considerable son también fumadores.

Como quiera que el fumar es nocivo para la salud -creo que nadie lo discute, tanto si no es fumador como si no lo es- y perjudica además tanto al que fuma como también a las personas que comparten por tiempos indeterminados su entorno, el Gobierno de Zapatero promulgó la Ley Antitabaco de 2006 (Ley Antitabaco 28/2005 que entró en vigor el 1 de enero de 2006) que limitaba el consumo de tabaco a ciertos espacios determinados de los edificios públicos, y, en lo que a la hostelería se refiere, ordenó la creación de zonas de fumadores y no fumadores, debidamente aisladas una de otra, y, también, la posibilidad de prohibición total para fumadores o la libertad total para los mismos en los bares y restaurante que quisieran optar por cualquiera de las dos opciones. Podemos aseverar que ya con estas medidas estaban atendidas las reclamaciones de los no fumadores de concurrir a locales con ambientes limpios de humos y a los fumadores de concurrir a los locales en los que el fumar estaba permitido. En todo caso corría a la potestad del dueño del establecimiento el optar por la clientela para su negocio que más fuera de acorde con sus intereses.

Dentro de sus necesarias limitaciones para satisfacer a las dos partes afectadas por el tabaco, esta ley funcionó moderadamente bien y no había la más absoluta necesidad de endurecerla por exigencias de la parte no fumadora o por simple populismo.

El Gobierno socialista que ganó las Generales del 2008, nuevamente presidido por Zapatero, haciendo gala del clásico dirigismo e intromisión en la vida privada del ciudadano que es nato en algunas izquierdas, no se dio por satisfecho con las limitaciones que ya imponía al fumador la Ley Antitabaco del 2006, su Ley, sino que se impuso la tarea, tal vez con la estudiada meta de distraer, con un asunto muy polémico por incidir de lleno en la libertad de la persona, la atención del ciudadano de otros asuntos de mucha más gravedad de la situación de la Nación, y puso al frente del Ministerio de Sanidad a la señora Leire Pajín como ministra muy 'especializada en problemas sanitarios' en su 'larga trayectoria' por la sanidad española, quien pensó que uno de los cometidos de un Ministro de Sanidad es dictar leyes que mejoren la sanidad y alarguen la vida del ciudadano, incluso si ello implica el cabrear hasta el paroxismo al 50% de la población adulta de la Nación, así es que hizo notar su presencia en la vida nacional de esa manera y se enfrascó en la reforma de la Ley Antitabaco del 2006, -Ley que originó altos gastos en reformas para los establecimientos que optaron por las dos zonas en sus establecimientos, fumadores y no fumadores, los cuales no tuvieron tiempo material de amortizar los desembolsos o créditos contraídos- y se sacó de la manga la tristemente famosa Ley Antitabaco del 2011 (Ley 42/2010 de 30 de diciembre) que entró en vigor el 2 de enero de 2011 y que tuvo como consecuencia la prohibición absoluta en todo local público que desencadenó consecuencias inmediatas en todo tipo de establecimiento hostelero con la consiguiente pérdida de clientela en dichos negocios y el despido de empleados que quedaron ociosos, especialmente en bares, cafeterías y restaurantes, además de cierres masivos de establecimientos de este gremio por la falta de clientela. Un ataque frontal e irracional a la libertad del individuo en lo que más duele, sus hábitos personales, y una 'puñalada trapera' a la creación de puestos de trabajo en una Nación que su desempleo rondaba ya a la sazón los cinco millones de personas.

El Partido Popular, desde su toma del poder a finales de diciembre de 2011, ha tenido que enfrascarse en trazar las líneas maestras que puedan sacar a España del pozo negro en que la ha dejado el socialismo de Zapatero y, en sus indiscutibles actuaciones en poner orden en una casa que se está cayendo a trozos, se está viendo obligado a tomar medidas que se proyectan todas ellas, con alguna que otra excepción, a amargar aún más la vida del ciudadano corriente y moliente porque, en cierto modo, no puede ser de otra manera ante la ruina económica que se ha encontrado y en la que España está metida. Se han tomado, muy sobre la marcha, medidas que, como el aumento del IRPF, no han sido muy bien digeridas por el grueso de los afectados de forma significativa por dichas medidas porque, aunque no se ha entrado a fondo en los cortes (digo cortes y no recortes) del gasto público que España necesita antes de recurrir al aumento del IRPF, la ciudadanía lo ha asumido como necesario a la vista de las imposiciones en que Bruselas tiene encuadrada a España, muy temerosa, Bruselas, de que España se meta en la senda del no retorno que sigue Grecia.

Medidas impopulares han sido tomadas y es de suponer que vendrán algunas aún más impopulares pero el Partido Popular, nebulizado por la magnitud de los problemas que tiene ante sí y a los que tiene que ir dando soluciones, parece tener claro, no obstante, que los españoles hemos entrado en la travesía del desierto que nos ha dejado el socialismo de Zapatero a todos los niveles y no ha tenido en consideración que la travesía de un desierto necesita agua, es decir, no sólo esfuerzo y sacrificio sino algo que permita seguir caminando y paliar 'la sed' del caminante que en el desierto es agua y para el individuo en el día a día de hoy son las pequeñas cosas que, dentro del clima desolador que le rodea, le hacen la vida más agradable en el aspecto estrictamente personal. Dentro de esas pequeñas cosas puede encontrarse el tabaco para los fumadores, que son legiones, y que su prohibición en locales públicos ha significado un tajo radical a su libertad personal y una agresión insufrible al derecho de escoger los hábitos que, dentro de la legalidad, sean de su agrado.

Sí, el tabaco no hace feliz al que lo tiene como hábito pero es indiscutible que le da sosiego y le hace la vida más agradable, especialmente en momentos de dificultades o de alegrías del día a día, lo que no quiere decir que sea saludable a medio o largo plazo. Con respecto a este tema del tabaco, el Partido Popular se pronunció en su campaña electoral a favor de derogar la vigente ley del tabaco y sustituirla, bien por la anterior o por la anterior con matices para cumplir con apariencias políticas. No fueron pocos los votos que este pronunciamiento a favor de la derogación de semejante ley estalinista los que fueron a parar a las urnas a favor del Partido Popular, especialmente por parte del gremio de la hostelería que tan tremendamente perjudicado ha resultado con esta ley, y, también, por los no pocos profesionales de la hostelería que han perdido sus puestos de trabajo y tienen muy escasas posibilidades de recuperarlos con esta ley en vigor, además de aquéllos que estamos en contra de las agresiones innecesarias de este tipo a la libertad de la persona dentro de un sistema democrático.

No ha cumplido el Partido Popular con el compromiso verbal de revisar la dicha ley, y, en contra de todas las expectativas favorables de toda la hostelería, ha confirmado la señora Ministra de Sanidad, Ana Mato, licenciada en Sociología además de ser la Ministra de Sanidad, que no va a hacer cambios a la ley antitabaco estalinista de su predecesora en el cargo, la señora Ministra del Gobierno de Zapatero Leire Pajín Iraola, también socióloga. Todo esto antes de que se celebraran las elecciones de Andalucía. A la actual señora Ministra de Sanidad le ha faltado el añadido de la asignatura de Sicología a la de Sociología, que ya ostenta, porque buen flaco favor le ha hecho a su compañero y candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Javier Arenas, al no darle la oportunidad de demostrar a España entera, pero sobre todo a los andaluces por lo inminente de sus Elecciones Autonómicas, de que el Partido Popular no les va a agriar la vida por la aplicación de las imposiciones que le vienen dictadas de Bruselas sino que también les va a dar la posibilidad de recuperar libertades personales perdidas durante la legislatura de Zapatero que nada tienen que ver con políticas dimanantes de Bruselas como es poder volver a fumar en los locales en que siempre mantuvo sus tertulias y siempre lo hicieron.

Demasiado tecnicismo y poca sensibilidad social en lo referente a la libertad personal del individuo que son las que marcan cuál es el núcleo democrático del que manda y tiene la inexcusable obligación de tomar decisiones, con frecuencia duras, por el bien de la comunidad cuando así lo exijan las circunstancias, pero no tiene la obligación ni debe tomar decisiones y promulgar leyes innecesarias que van directamente contra la libertad individual de la persona y en este asunto de no derogar la existente ley del tabaco antes de las elecciones de Andalucía ha sido un factor de muchísima importancia en el resultado de las elecciones, un craso error el no demostrar al pueblo andaluz, tan persistentemente machacado por los medios de comunicación bajo control socialista en casi toda Andalucía de las imposiciones que le vendrían encima si votaban a la 'derechona' española. Con el mantenimiento de la fatídica Ley del Tabaco ha perdido el Partido Popular una oportunidad de oro de demostrar de forma fehaciente a los andaluces que no sólo no es la "derechona" que propaga el socialismo andaluz sino que es hoy un partido político que devuelve al ciudadano español libertades que le han sido secuestradas por mentes radicalistas de gobiernos anteriores y se encuentra hoy por hoy en cabeza de los partidos que lideran y defienden la dignidad del individuo y la unidad de España. El suprimir de un plumazo la ley antitabaco estalinista de Zapatero habría sido una prueba irrefutable de qué partido político defiende la libertad del individuo y Andalucía, cuya actividad económica es fundamentalmente la hostelería, no habrían faltado a la cita con las urnas si no se hubiesen sentido defraudados por el Partido Popular con el mantenimiento de la Ley del Tabaco, cuya derogación fue anunciada por sus dirigentes durante la campaña electoral.

El tabaco, la herradura que perdió el caballo y que conllevó a que el caballo no llegara a su destino, ha sido, en una Andalucía, con una economía fuertemente dependiente de la infinidad de establecimientos hosteleros que existen por todas partes y que tan duramente han sido castigados por la actual Ley del Tabaco, el causante , en gran medida, de esa ausencia de los votos necesarios que no han hecho posible que el Partido Popular consiguiera esa imprescindible mayoría absoluta para poder hacerse cargo del Gobierno de la Comunidad Autónoma andaluza.

El Partido Popular, y España, perdieron la 'Guerra de Andalucía'. ¿Las causas? EL TABACO, o, si lo prefiere el lector, "LA HERRADURA QUE PERDIÓ EL CABALLO". ¿Responsables? Ninguno, sólo son políticos, levitan, están muy lejos del suelo por el que a diario arrastra sus problemas el hombre de la calle.

A todo esto debo añadir que fui un fumador empedernido hasta el año 1986 en el que decidí tomarme un respiro de unas semanas, no precisamente por prescripción facultativa sino por propio deseo, respiro al que añadí, cuando se terminó el tiempo que me marqué, unas cuantas semanas más sin probar un solo cigarrillo y, al sentirme mejor, sobre todo más libre, continué el 'respiro' que ya dura hasta el día de hoy. Ahora no está en mi ánimo el volver a fumar.

Antes de la publicación de esta nueva ley del tabaco que sigue estando en vigor, ley que denomino sin ningún ambages estalinista por cercenar la libertad personal del individuo, publiqué en este blog un comentario sobre la ley, aún en trámites de aprobación, denunciando el recorte de la libertad del individuo para elegir sus hábitos, dentro de lo legal, y el tremendo perjuicio que iba a ocasionar a todo el gremio de la hostelería, precisamente la industria que aporta a España el 10% de su PIB, turismo incluido, claro.

A continuación el enlace que le llevará al mencionado artículo, artículo que originó una fuerte polémica entre los partidarios y detractores del tabaco y en la que no faltaron acusaciones a mi personas tales como ser "una pluma mercenaria al servicio de las grandes multinacionales del tabaco", y en el que anunciaba el daño que haría la mentada ley, daño que se ha confirmado como real en la destrucción de puestos de trabajo y todo ello en una nación que cuenta ya con más de cinco millones de parados y tiene como huéspedes a más de cincuenta millones de turistas, muchos de ellos fumadores.

DOMINGO 12 DE SEPTIEMBRE DE 2010

¡A FUMAR A LA PUTA CALLE, CERDO!.....¡TE REFORMARÉ!

MARTES 4 DE ENERO DE 2011

LA NUEVA LEY ANTITABACO: Y EL DISPARATE SE CONSUMÓ

Las Palmas de Gran Canaria, 27 de marzo de 2012.