GRAN CANARIA EN SU ENCRUCIJADA

GRAN CANARIA EN SU ENCRUCIJADA

miércoles, 28 de abril de 2010

¿SE APUNTA TAMBIÉN EL PP AL 'BUEN TALANTE' DEL PSOE CON GIBRALTAR?















GRAN CANARIA EN SU ENCRUCIJADA ( y 79)

¿SE APUNTA TAMBIÉN EL PP AL ‘BUEN TALENTE’ DEL PSOE CON GIBRALTAR?

El periódico digital “SUR.es” publicó el pasado día 25 unas declaraciones del diputado del Partido Popular del Campo de Gibraltar, señor LANDALUCE, sobre la cooperación de España con las autoridades de la colonia y la MODIFICACIÓN a la enmienda que se ha presentado para su debate en el Congreso sobre EL RECONOCIMIENTO DE LAS AGUAS DENTRO DEL ACTUAL PUERTO DE GIBRALTAR COMO SUS ÚNICAS AGUAS JURISDICCIONALES. A esta modificación que el Partido Popular quiere introducir en la enmienda hay que decir, de entrada, que el Partido Popular tiene las cosas sobre las aguas jurisdiccionales españolas de la colonia tan claras como el PSOE, es decir, ni idea de lo que hablan sobre el asunto de las aguas jurisdiccionales españolas que rodean a la colonia, tomando como base de esta aseveración el texto del Tratado de Utrecht que da cobertura jurídica internacional a la presencia británica en Gibraltar, el cual limita al puerto o embarcadero de la época (1713) todo el derecho que los británicos tienen sobre el mar.

Veamos lo que, con relación a las aguas jurisdiccionales de la colonia, pretende el Partido Popular que sea enmendado. Transcribo lo publicado en el referido diario digital que dice lo siguiente: “En cuanto a las enmiendas de adicción, Landaluce ha propuesto que se incluya un punto por el que quede constancia que el Gobierno sólo reconoce soberanía al Reino Unido sobre las aguas interiores del puerto gibraltareño, y en modo alguno a las aguas adyacentes”. Esto es lo que el Partido Popular pretende que apruebe el Congreso según pronunciamiento de su diputado del Campo de Gibraltar el cual se ha quedado tan pancho. Es decir, se le reconoce a los británicos soberanía de aguas que se adentran alrededor de tres kilómetros en el mar que conforma el puerto. ¡Menuda tropa! ¡Menuda ignorancia, Señor, menuda ignorancia! Ignorancia o desidia por no quererse empapar de algo, el Tratado de Utrecht, que no tienen más que entrar en Internet y bajárselo para enterarse de lo que dice sobre la transferencia de la propiedad del Peñón a Gran Bretaña y la bañera que tienen por aguas jurisdiccionales.

Con este asunto de negociar con un interlocutor que no va a dar absolutamente nada que a nosotros nos interese aparte de la devolución e integración total al resto de España del Peñón, resulta casi una tomadura de pelo que estemos entrando en la estupidez de abrirnos a negociar nuestras aguas jurisdiccionales de la Bahía de Algeciras a cambio de una hipotética cooperación policial contra la delincuencia en las aguas de dicha Bahía, y, por otro lado, el sempiterno señuelo del pago de las pensiones a los españoles que trabajaron en Gibraltar, cosa que la Gran Bretaña nunca ha dejado de atender a quienquiera que haya trabajado años en su propio país o en sus colonias de ultramar. Por tanto, podemos decir que de acuerdo, en principio, en lo que se refiere a la colaboración policial en la persecución de la delincuencia en las aguas de la Bahía de Algeciras pero no debemos olvidar en esa negociación que la actividad delictiva tiene su origen en el propio Peñón por lo que corresponde a las autoridades del Peñón el comenzar por poner remedio de forma convincente y contundente a esa delincuencia en el punto de partida. Si las autoridades del Peñón están por la labor de acabar con el contrabando y demás zarandajas delictivas sólo tienen que actuar. En lo que a las pensiones de los trabajadores se refiere sólo cabe repetir lo dicho en este mismo párrafo y es que Gran Bretaña ha respetado siempre sus obligaciones de pago de pensiones a sus trabajadores, por lo que aquí tampoco puede haber intercambio de pensiones por concesión de aguas jurisdiccionales.

Retomando el asunto de lo que se pretende poner como añadido a ese borrador de enmienda en el que diga que las aguas jurisdiccionales de la colonia se limitan a las aguas que se encuentran dentro del puerto me parece una burrada de tamaño monumental y un entreguismo a la causa llanita que produce rubor y vergüenza ajena. ¡Increible! Nosotros, los españoles, según la enmienda que quiere presentar el Partido Popular, admitimos hoy que las aguas dentro del puerto de Gibraltar son propias de la colonia, por lo que ha lugar a la siguiente aclaración y pregunta al Partido Popular: ¿de qué puerto está hablando el Partido Popular, del puerto que existía en 1713, incluido en el Tratado de Utrecht, o del puerto que existe hoy en día? Vale recordar a nuestros dirigentes políticos, tanto a los del Partido Popular, a los del PSOE, a los de Rosa Díez, y demás cosas políticas que anden sueltas por ahí que la presencia de los británicos en Gibraltar tiene su justificación en el Tratado de Utrecht firmado en el fatídico año de 1713, y, si esa presencia se mantiene en virtud de ese Tratado, además de la supremacía militar de Gran Bretaña sobre España, que venga alguien y me explique, muy menudito porque lo quiero para cachimba, a son de qué España tiene que cambiarlo en beneficio de los británicos y legitimar que la colonia ahora tiene derecho, no sólo sobre las aguas del puerto o embarcadero del año 1713,una bañera, que le otorga el Tratado,sino también sobre todas las aguas dentro del puerto ampliado por la cara y con la política de hechos consumados a través de siglos y que ahora pretenden que se les legitimen como aguas jurisdiccionales propias de Gibraltar. Los diputados que aprueben ese disparato deben tener muy claro que desde ese momento las patrulleras llanitas podrán ‘fusilar in situ’ a todas las patrulleras de la Guardia Civil que se adentren en aguas del puerto de Gibraltar, hoy aún españolas, persiguiendo a delincuentes. Esto es una repetición del caso del aeropuerto ilegal que lo construyeron en suelo y aguas españolas y ahora han conseguido su legitimación por parte del actual Gobierno de España, legitimación no válida hasta que no sea ratificado por el Congreso de los Diputados y, en su caso, en consulta popular

Consecuentemente, no queda más remedio que decir que la diplomacia británica está haciendo encajes de bolillos con la supuesta diplomacia española y resulta cuando menos sorprendente que el Partido Popular entre al trapo de la ‘zanahoria’ de ‘cooperación en la lucha contra la delincuencia’ y ‘conseguir las jubilaciones de los trabajadores españoles pensionados en Gibraltar’ para entrar en concesiones ni más ni menos que del calibre de conceder soberanía de aguas territoriales a la colonia que inmediatamente les dará pie a pedir la soberanía del espacio aéreo, derechos sobre el subsuelo de la colonia, no otorgados en el Tratado, y una consiguiente connotación a derechos de soberanía, hasta ahora incuestionablemente siempre española.
En el asunto de Gibraltar, además de otros asuntos de importancia internacional, nos encontramos con políticos propios laxos, no dispuestos a gastar energías en nada concerniente a un ‘quiste’ que lleva trescientos años pegado en la epidermis de la Piel de Toro y que, por tanto, no vale la pena tomarse el tiempo de leer lo que una panda de racistas suscribieron hace unos trescientos años en una ciudad de cuyo nombre no quiero acordarme. Ese Tratado sigue en vigor y es por él precisamente que los británicos siguen en el Peñón, además de por haber tenido desde hace siglos mejores escopetas que nosotros.

No creo necesario volver a repetir a nuestra clase política que sobre la soberanía del Territorio, Subsuelo, Aguas y Cielo español no están legitimados para hacer concesión alguna a potencia extranjera cualesquiera. Es un asunto de incuestionable consulta popular.
Ver información grafica en mi página Web: http://danielgarzonluna.blogspot.com/

Las Palmas de G.C., 27 de abril de 2010.

Daniel Garzón Luna

miércoles, 21 de abril de 2010

LA ESPAÑA DE LAS AUTONOMÍAS ANTE LA OTAN












GRAN CANARIA EN SU ENCRUCIJADA (y LXXVIII - 78-)
LA ESPAÑA DE LAS AUTONOMÍAS ANTE LA OTAN
La conocida OTAN, Organización del Tratado del Atlántico Norte, fue fundada en 1948 por Francia, Bélgica, Holanda, Luxemburgo y el Reino Unido. Más tarde se le unirían otras naciones como, por ejemplo, los EEUU en 1949 a través del Tratado de Washington que marcó y consolidó un potente bloque de unión defensiva ante la creciente amenaza del expansionismo comunista de La Unión Soviética que, después del Tratado de Amistad, Colaboración y Asistencia Mutua, llamado Pacto de Varsovia, firmado en 1955,se le denominaría Unión de Repúblicas Socialistas, la URRSS, que aglutinó las naciones socialistas bajo la batuta bolchevique y a cuya unión se la denominó de forma usual Bloque del Este. La amenaza de un enfrentamiento entre el Este y el Oeste se convirtió en el plato de cada día. Los años que siguieron se caracterizaron por un peligroso enfrentamiento dialéctico entre los dos colosos, llamada la Guerra Fría, que tuvo etapas muy álgidas con acentuado peligro de confrontación militar como fueron, por ejemplo, el Golpe de Praga en febrero de 1948 y el Bloqueo de Berlín por tierra desde junio de 1948 hasta mayo de 1949. Hubo mucho derramamiento de sangre en el Golpe de Praga por parte de la población civil checa pero ahí quedó la cosa, los ‘revoltosos’ fueron aplastados por carros de combate rusos y punto. En el caso de Berlín fue una situación tremendamente angustiosa porque la población del Berlín Occidental, varios millones de habitantes, tuvo que ser suministrada por aire por el llamado PUENTE AÉREO durante once meses que duró el bloqueo. Toda una epopeya protagonizada por héroes del aire que incansablemente volaron, volaron y volaron -900 vuelos al día que llegaron a transportar 9.000 toneladas de géneros diariamente- por los tres corredores aéreos marcados para las tres potencias occidentales en la partición de Berlín a la derrota de Alemania. Dieron la talla los pilotos norteamericanos y británicos. Los franceses también aportaron su granito de arena, en la medida de sus escasas posibilidades. Berlín erigió un merecido monumento a estos héroes del aire que esta vez, en lugar de arrojar bombas incendiarias sobre Berlín llevaban lo necesario para que millones de habitantes no murieran de hambre. ‘Chapó’ a estos héroes por la labor realizada, verdaderamente de titanes. Alrededor de 65 quedaron en el camino a consecuencia de accidentes aéreos, tributo previsible en un tráfico tan continuado a la altura de 3.000 metros obligada por el Tratado (espacio aéreo de turbulencias casi permanentes en esas latitudes) y con la amenaza de los Migs de combate soviéticos avisándoles del peligro de salirse del Pasillo Aéreo asignado. Si estos héroes no hubiesen estado a la altura de las circunstancias y sus superiores dispuestos a cumplir a rajatablas con el compromiso de abastecer a Berlín por aire, la confrontación bélica entre los dos Bloques habría sido inevitable porque el desabastecimiento de Berlín Occidental habría entregado a su población a los soviéticos por pura supervivencia. Aquí viene a cuento el repetir las palabras de Winston Churchil: “Nunca tan pocos hicieron tanto por tantos” (Se refería a los pilotos británicos que hicieron un esfuerzo titánico en la llamada “Batalla de Inglaterra” pero es también de aplicación en el caso del “Puente Aéreo” porque evitaron, ni más ni menos, que la confrontación armada entre el Este y el Oeste, que habría sido aún peor que la contienda que acababa de terminar).





Esta gesta de los pilotos norteamericanos y británicos ayudaron a enjugar algo la tremenda mancha que vertieron sobre ambas fuerzas aéreas los que planificaron y protagonizaron el bombardeo sobre Dresde el 13 y 14 de febrero de 1945, casi dos meses antes de la firma de la capitulación de Alemania sin condiciones el 7 de mayo de 1945, en cuyo día 13 a las 22,15 horas una oleada de 245 bombarderos Lancaster y otra oleada a la 1,30 horas de 550 bombarderos (Lancaster, Liberatos y B17) dejan la ciudad totalmente en llamas lanzando en ambas oleadas 650 mil bombas incendiarias y 1.477 toneladas de bombas explosivas.(las dos oleadas británicas). Pero eso no fue todo lo de esta barbarie pues a las 12,12 horas del día 14, unas 14 horas más tarde, una nueva oleada de 1.359 bombarderos ¡1.359!(esta oleada norteamericana compuesta por Fortalezas Volantes y Lancaster) lanza 474 toneladas de bombas explosivas y 296 toneladas de bombas incendiarias que desintegraron por el calor de miles de grados a entre ciento cincuenta mil y trescientas mil personas y dejaron a la ciudad convertida en un infierno aunque ni siquiera el infierno puede ser semejante a tal ‘cosa’. Así fue aniquilada Dresde, la ciudad cultural alemana por excelencia que se mantuvo incólume durante toda la guerra hasta la citada fecha precisamente porque nunca fue un objetivo militar por no albergar ningún tipo de fábrica de producción de armas u otro tipo de actividad de utilidad bélica. En el tiempo de 14 horas Dresde sufrió el más bárbaro genocidio de guerra que exterminó y volatizó a más personas en el más corto espacio de tiempo de toda la guerra. Ha sido imposible determinar su número porque Dresde estaba repleta de refugiados, viejos, mujeres y niños que venían huyendo del avance de la vengadora soldadesca rusa, una verdadera horda de ‘Atilas’ siberianos-mongólicos con una sed de venganza insaciable por los horrendos crímenes cometidos por el Nazismo en suelo ruso, por lo que resulta imposible aproximarse al número exacto de personas masacradas y volatizadas. Se puede aseverar sin el más mínimo margen de duda que el genocidio de Dresde fue el mayor exterminio de personas civiles en el más corto espacio de tiempo cometido en la Segunda Guerra Mundial sin la más mínima justificación de estrategia militar pues la guerra, como he mencionado, estaba casi concluida. La bomba de Hiroshima, que fulminó a unas 100.000 personas, no llegó a la monstruosidad de Dresde. Puede que podría acercarse al número de personas masacradas en el mismo periodo de tiempo pero en el caso de Hiroshima había un argumento de estrategia de guerra justificativa porque, aparte de la irresistible tentación que pudiera tener algún mando militar por la prueba de un nuevo ‘juguete’ bélico, la guerra del Pacífico se habría alargado unos cinco años más y habría costado muchas más vidas y sufrimiento de no haberse tirado la mortífera bomba atómica denominada “Little Boy”, ya que no era imaginable una rendición del Ejército japonés en la guerra convencional del momento; prueba de ello es la ausencia casi total de prisioneros hechos por los norteamericanos; morían todos arma en mano.





Los que planificaron la masacre gratuita de Dresde, y los que dieron su consentimiento en las altas esferas de sus respectivas naciones a que se llevara a efectos semejante barbarie, no se sentaron en el banquillo en el Proceso de Núremberg; fueron los vencedores y los vencedores no son juzgados, juzgan. No obstante, si el Todopoderoso hubiese sido el Presidente del Tribunal de Núremberg tal vez se habrían visto por allí caras de jefes de gobierno de la época hartamente conocidas, como habrían podido ser Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt, los dos Jefes de Gobierno que más aportaron a la derrota del Nazismo y el Fascismo en Europa. ¡Una verdadera lástima poner semejante mancha en tan brillantes Hojas de Servicios a la Humanidad! (Roosevelt murió el 12 de abril, dos mese después de este genocidio). Que la Alemania de la postguerra no denunciara y levantara la voz ante la difusión con sordina del genocidio de Dresde, achacado incluso a los vengadores soviéticos de Stalin para confundir en la vergüenza y deshonor que significaron estos bombardeos, es comprensible en un pueblo desarmado moralmente y acomplejado por el genocidio programado de millones de personas llevado a término por Hitler y los suyos; no obstante, los hechos son irrefutables e imborrables y están ahí para ver y contar. DRESDE FUE EL MAYOR GENOCIDIO DE PERSONAS, EN SU MAYORÍA ANCIANOS, MUJERES Y NIÑOS, QUE EN EL MENOR ESPACIO DE TIEMPO Y SIN JUSTIFICACIÓN ESTRATÉGIDA MILITAR ALGUNA FUE PERPETRADO EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.





Tomando el hilo de nuestro asunto de España y la OTAN, podemos comenzar diciendo que España pidió en Washington su adhesión a la OTAN el 30 de mayo de 1982, en plena Guerra de Las Malvinas, de mano de Leopoldo Calvo Sotelo y su Gobierno; entró por la puerta de servicio, a calzón caído y en el momento menos indicado puesto que bien se podía haber retrasado algo su petición de ingreso y haber esperado hasta la finalización del conflicto de Las Malvinas. No hay duda que ni el momento ni la forma fueron los adecuados ya que en esa época Gran Bretaña, miembro de la OTAN, estaba inmersa en una confrontación armada contra Argentina a cuento de Las Islas Malvinas (tiempo bélico: 02-04-1982/14-06-1982), y, siendo Argentina una Nación hermana por innumerables conceptos, que España entrara en una alianza por la que estaba obligada a respaldar a Gran Bretaña en sus actividades bélicas contra cualquier nación que entrara en confrontación con Gran Bretaña, fue un total despropósito y una afrenta a lo Hispano. No obstante, dejando a un lado la metedura de pata en lo que al momento de la entrada en la asociación se refiere, podemos decir que, extraoficialmente, España estaba en la OTAN, en lo que tuviese que ver con una confrontación con el Bloque Soviético, desde 1953, fecha en que los EEUU, de la mano del General Eisenhower, conocedor de lo que significa logística militar y la importancia estratégica de España como retaguardia y plataforma de contraofensiva en el caso de una confrontación armada con la URRSSS, firmó con la España de Franco el Convenio de Defensa y Ayuda Económica Mutua, convenio que sacó a España del aislamiento internacional y del embargo económico en el que las democracias que lucharon en la guerra contra el Nazismo de Alemania y Fascismo de Italia tenían condicionada a España a causa de la ayuda prestada por España a la Alemania de Hitler, especialmente, en su recuperación de los estragos de nuestra guerra de “Todos contra Todos”. De forma no oficial España entró en esa fecha en la genuina OTAN, en la creada para contrarrestar la amenaza militar soviética, con la firma del convenio con los EEUU y la instalación de bases norteamericanas en España.





Años más tarde, en 1986, Felipe González y su Gobierno convocan un referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN en el que los españoles apoyaron por mayoría la permanencia en el Tratado. Felipe González, en 1982 contrario a la entrada de España en la OTAN, apoyó en 1986 de forma decisiva su permanencia en la Organización. Los que mandan en las altas esferas, casi siempre inmersos en actuaciones puramente electoralistas, a veces también toman decisiones en beneficio de España. Este fue el caso de Felipe González con relación a la OTAN. Es una pena que en los días que corren es cada día más difícil encontrar una coherencia de los que nos gobiernan con la realidad de la calle y el respetar y hacer respetar nuestros compromisos internacionales.





Bueno, me dirá el lector, de Historia yo sé lo mío y no necesito más ‘rollo’, así es que ¿a qué viene todo esta palabrería escrita? Cierto, lector, cierto; voy al grano. Como dice el titular, la OTAN tiene un compromiso de defensa mutua con España, con la España que se conocía en la fecha en que dicho Tratado fue suscrito, es decir, una Nación única y unitaria en todos los destinos de la misma, para lo bueno y para lo malo, lo que significa que si tropas de la OTAN, por poner un ejemplo, tienen que ser acantonadas en cualquier punto de la geografía española para las actuaciones que haya lugar en situación de crisis bélica, puede, con el lógico asentimiento por parte de España, llevarlo a efectos. (Recordemos lo ocurrido en Cataluña en 1640 con el acantonamiento del Ejército español allí después de haber sido rechazado por el Ejército francés en su programada marcha sobre París en sintonía con nuestros Tercios de Flandes). Un contrato bilateral de dos socios, OTAN (compuesta de otras naciones) y España (una nación más del conjunto). Hoy, si bien sigue en vigor el ‘contrato’ con la OTAN por parte de ambos socios, hemos entrado en una vorágine de movimientos independentistas que llevan visos de desmembrar a España y convertirla en una especie de estados confederados donde cada uno irá por su lado y, en lo relativo al Ejército, muy difícilmente será que se pongan de acuerdo en lo básico que es costear el mantenimiento de un ejército regular de profesionales voluntarios ya que un ejército de leva es ya impensable en la España actual en la que el concepto Patria está devaluado a extremos insospechados. No es imaginable que el patrón norteamericano de Unión de Estados Independientes pueda ser de aplicación con éxito en las Españas, alias “Estos Países”, individualistas, insolidarias, ombliguistas y pueblerinas de nuestros días.
Ante esta situación, ya real en que la ruptura de la Unidad de España a través de los nacionalismos está cantada, no debe extrañarnos que la OTAN, nuestro socio de defensa mutua con la exclusión incomprensible de los territorios españoles de Ceuta y Melilla, se esté ya cuestionando cuál deberá ser su política a seguir con respecto a España en el caso de consolidarse un desmembramiento del Estado español vía las autonomías y tenga que cuestionarse qué gobierno tendrá en España la suficiente legitimidad, respaldo político y autoridad a escala nacional para tomar decisiones en el ámbito de actuaciones militares allí donde las obligaciones contractuales de la OTAN obliguen a sus miembros a apoyar e intervenir militarmente.





Hasta aquí pura normalidad, sobre todo teniendo en cuenta que el peligro de confrontación bélica que existía en tiempos pretéritos con la URRSS ya no existe y por ahora no hay visible en el horizonte una repetición de ese peligro pues no hay visos que pueda volver a suscitarse un clima de confrontación bélica con la actual Rusia ya que, desde el colapso y desintegración de su sistema socialista totalitario que comenzó con la caída del muro de Berlín en 1989, se ha convertido en una nación que está intentando ubicarse dentro del concepto europeo de libre mercado y su nueva masa empresarial abandona la sumisión debida al dirigismo vivido durante décadas y asume su responsabilidad en la creación de riqueza para su nación adaptándose y aceptando el reto de la economía de libre mercado de Occidente [¡ojo! libre no siempre en Occidente porque algunos naciones occidentales como España, para no ir más lejos, siguen aún, en gran medida, políticas intervencionistas de corte marxista] y la confrontación bélica de ideologías comunista-socialista / capitalista ya son aguas pasadas. Por tanto, ¿cabría preguntarse para qué la OTAN si no hay enemigo a la vista en posible ‘pie de guerra’ que pueda significar un peligro para las democracias occidentales? Es cierto, la utilidad actual de la OTAN puede ser cuestionada pero su desmantelamiento puede no ser aconsejable bajo ningún concepto porque, en primer lugar, siempre se dijo que “si quieres la paz debes prepararte para la guerra” y, en segundo lugar, por la influencia tan importante que tiene en las economías de las naciones que la integran, especialmente en las que más aportación económica hacen a la Organización y a la seguridad de todos sus miembros, ya que sus respectivas industrias de armamento, especialmente la de los EEUU, el ‘hermano mayor’ de la OTAN, cuyo gasto de defensa está alrededor del 4% de su PIB -duplica en demasía a Europa y Japón juntas-, no se puede parar, por muy pacifista que se sea, porque el hacerlo significaría una debacle económica en los EEUU, extrapolable de inmediato a todo el mundo Occidental. Como simple dato orientativo baste citar las cifras en números que representan el presupuesto de su Departamento de Defensa: el presupuesto de este Departamento en el año 2006, por citar un ejemplo, fue de 447.400 millones de dólares a los que hay que sumar 100.000 millones más de presupuesto extraordinario acordado para la Guerra de Irak. El número de personas dependientes de este Departamento era en esas fechas de 2.143.000 a los que hay que sumar 3.600.000 personas que trabajan en la industria privada de armamento, lo que sitúa la cifra de empleados dependientes del presupuesto de este Departamento, por ambos conceptos, en 5.743.000 personas. Como ejemplo muy sintetizado podemos ver el esfuerzo tan inmenso que los EEUU da a su industria de guerra y Europa se beneficia de ese esfuerzo porque son los EEUU los que llevan sobre sus hombros casi todo el peso económico de todas las actuaciones a gran escala, tanto las efectuadas con justicia y justificación como las que no, que, por desgracia, también las ha habido. No es ni siquiera imaginable que la ‘Torre de Babel’ que es la Europa de los mercaderes se pusiera de acuerdo en crear un ejército a gran escala con mando único para afrontar cualquier situación de peligro a menos que el peligro fuese del calibre napoleónico o de formato hitleriano y estuviese ya dentro de casa, en cuyo caso se unirían a calzón caído y cada uno por su lado contra el enemigo común. Sin la intervención de los EEUU en la última Guerra Mundial la victoria de Hitler y los suyos habría sido inevitable, y, vencido el nazismo, el manteniendo de su ejército en Europa hizo posible que el comunismo bolchevique no pudiese expansionarse aún más hacia la Europa Occidental, casi seguro a toda Ella. Sólo por los dos últimos conceptos citados la bandera de esa nación, a la que todo norteamericano tiene un respeto encomiable, es merecedora del máximo respeto siempre que desfile por delante de cualquier europeo y, por supuesto, también de nosotros los españoles, incluidos, como ejemplo, nuestros Jefes de Gobierno y aspirantes al cargo.





En todo caso, la OTAN necesita a España y España necesita a la OTAN; además debe negociarse nuevamente su status dentro de la OTAN y buscar la manera de incluir en el mismo a los territorios españoles de Ceuta y Melilla que, incomprensiblemente, fueron dejados descolgados de la protección de su ‘paraguas’. Consecuentemente, tenemos que llegar a la conclusión siguiente:





Las veleidades separatistas e independentistas que está en marcha en toda la geografía de la Piel de toro, y también aunque en re menor en sus islas anejas, crea una situación excepcional de país miembro ante la cual los máximos dirigentes de la Organización Atlántica no tendrán menos que cuestionarse hacía dónde se encamina su importantísimo socio del Cono Sur de Europa y cuál deberá ser su política a seguir si su interlocutor válido representado en la Jefatura del Estado español y su Gobierno es cuestionado por gran parte de las diecisiete autonomías o ‘Reinos de Taifas’ en los que lleva camino de convertirse la España pretérita. La irresponsabilidad de los ‘desmadrados’ es de tal calibre, y la de los que tienen a su cargo el mantener a ‘las ovejas’ dentro del ‘redil’ es tan incomprensible, que quienquiera que nos esté observando de los Pirineos para fuera se estará preguntando que qué clase de virus ha entrado en la Piel de Toro que hemos olvidado que Europa se ha unido, el mundo se ha globalizado y que pertenecemos como una única Nación, España, a dos Organizaciones del calibre de la UE y la OTAN y que con Tratados de sus respectivas alturas no se puede entrar en chalaneo de ningún tipo. Corremos el riesgo de ser echados de la zona euro por no controlar nuestro déficit, que ya es de ciencia ficción, y corremos el riesgo, también, de ser expulsado de la OTAN por falta de posible interlocutor válido, aunque pudiera ser previsible que los EEUU permaneciera en Rota y Morón en período ‘transitorio indefinido’ como contrapartida por las inversiones hechas en suelo español para la seguridad mutua y aún no amortizadas. ¿Qué Gobierno con la suficiente legitimidad y respaldo a escala nacional podría enderezar esa situación si se presentara? ¿Podríamos vivir en España otro Gibraltar, que es una caca de mono gibraltareño comparado con la base conjunta con los EEUU y la OTAN de Rota? [A título informativo: Gibraltar tiene una superficie de 7 Kms 2 (siete mil m2) y la Base Aéreo-Naval de Rota tiene unos 6.000 acres (alrededor de 24.280.000 m2), a los que se le suman la vecina base aérea de Morón. Logística militar: Gibraltar está ubicada en el Mediterráneo y su acceso desde el Atlántico tiene que ser a través del Estrecho por lo que puede ser bloqueado desde Sierra Carbonera y desde el Acho en Ceuta. La base de Rota está abierta al Atlántico y su acceso es imposible de bloquear si existen las defensas adecuadas por mar, tierra y aire. El aeropuerto de Rota, junto con el de Morón, indispensable en cualquier base militar que se precie, puede acoger todo tipo de aviones. El aeropuerto clandestino de Gibraltar sólo tiene pista para acoger a ‘cafeteras’ voladoras].
Termino diciendo que, a mi criterio, el camino de desintegración que ha escogido España en los últimos años es el despropósito mayor que se ha vivido en la Piel de Toro desde los tiempos de los romanos. Es inaudito que en el siglo XXI, época de la globalización, mentes lúcidas y letradas apuesten por la quiebra del Estado español, por la desintegración de su unidad territorial y por todo lo negativo que ello significa para España, para los españoles y también para los que no quieren ser definidos como tales.
Las Palmas de G.C., 21 de abril del 2010.
Daniel Garzón Luna

domingo, 11 de abril de 2010

GIBRALTAR.....¡POR SIEMPRE GIBRALTAR!


GRAN CANARIA EN SU ENCRUCIJADA (y LXXVII -77-)
GIBRALTAR…..¡POR SIEMPRE GIBRALTAR!
A VUELTAS CON LA INDISCUTIBLE SOBERANÍA ESPAÑOLA SOBRE GIBRALTAR Y SUS AGUAS
El ‘asunto’ Gibraltar, que ha estado olvidado, postergado, vergonzosamente ignorado por los gobiernos de la Democracia ..-salvo en un ‘tramo’ del período Aznar-, ha pasado a primer plano nacional precisamente por las actuaciones del Gobierno de Zapatero totalmente en dirección contraria a los intereses nacionales sobre el Peñón. El Gobierno de Zapatero se ha lanzado a materializar un rosario de concesiones gratuitas a los llanitos, comenzando con la Mesa Tripartita, que, vistas desde el ángulo español, lindan con lo irracional, y vistas del ángulo británico y llanito representan los más grandes aciertos de nuestra política exterior. Siempre se dijo que las cosas son con el color del cristal con que se miren y, por supuesto, ni del todo negro ni del todo blanco. En este ‘asunto’ tenemos a un señor ministros de Asuntos Exteriores llamado Moratinos en el que se materializa la duda de verlo casi todo negro o casi todo blanco por lo que como soy español y no llanito, yo lo veo negro, lo veo todo muy negro.

Por tanto, un ‘asunto’ que había sido aparcado por los gobiernos de la Democracia -salvedad hecha del citado ‘conato’ de Aznar que nos costó la Guerra de Irak pues la pantomima de negociación sobre Gibraltar fue sabiamente utilizado por Antoñito Blair para meternos en el ‘baile’ de Irak-, por considerarlo cosa de Franco y su manía con Gibraltar, manía que arrastraba ya 300 años de imperturbable exigencia de la devolución del Peñón, no resultaba para nuestros dirigentes democráticos ‘políticamente correcto’ el exigir lo que Franco había empecinadamente exigido por lo que el tema de Gibraltar ni tocarlo. El Dictador no podía tener razón en nada y, por supuesto, en el tema de Gibraltar tampoco, aunque al descalificar sus actuaciones sobre Gibraltar se descalificaban las de los gobernantes españoles que sin distinción de colores políticos habían reivindicado la devolución de Gibraltar, con frecuencia con inmenso derramamiento de sangre, como fue durante el reinado de Carlos III, durante 300 años.

Ahora ha vuelto a tomar actualidad este ‘asunto’ precisamente por el expansionismo que están llevando a cabo, ¡otra vez! los llanitos robando aguas españolas mediante rellenos y pretendiendo aguas jurisdiccionales como territorio soberano. Aquí viene lo de verlo negro o blanco; los llanitos ven muy blanco a quienes les permiten ampliar su plataforma terrestre rellenando aguas españolas y miran para otro lado cuando empujan a la Guardia Civil de fronteras fuera de las aguas españolas que circundan Gibraltar con el alegato que se meten en sus aguas jurisdiccionales. Por mi parte, veo muy negro a los que dan por bueno que los llanitos roben espacio marítimo español y que se les dé pábulo a creerse que la colonia tiene derecho a aguas jurisdiccionales como territorio soberano cometiendo el disparate, repito, el disparate de sentarse en una mesa a negociar con ellos concesión de aguas jurisdiccionales con la ‘zanahoria’ de pagar las pensiones a los trabajadores españoles jubilados del Peñón o mejorar cosas en las relaciones con el Campo de Gibraltar. Así de simple la cosa: Yo veo negro al señor presidente Zapatero y su Gobierno, especialmente a Moratinos, en lo relacionado con el ‘asunto’ Gibraltar, y los llanitos ven al mismo puñado de gente como blanco, muy blanco. Aquí viene a cuento eso de que “cada uno cuenta la feria como le va”. A mí, como español, la feria en este ‘asunto’ de Gibraltar me va muy mal y a los llanitos y británicos les va muy bien pues con eso de la mesa tripartita ahora tienen la oportunidad de negociar lo que nunca debería ser negociable por parte de España que es la concesión de aguas jurisdiccionales a la colonia, debiéndose tener muy presente que un metro cúbico de aguas jurisdiccionales españolas entregado a los británicos es equiparable a un metro cuadrado de suelo español y en ambos casos es preceptivo la aprobación parlamentaria para llevarla a efecto. Los amigos de los llanitos puede regalarles sus propiedades privadas en la cuantía que les venga en gana pero nunca podrán regalar ni un trozo de suelo patrio sin la aprobación del Parlamento español. Aquí no caben el blanco, el negro o el color del cristal con que se mire; esto es claro, clarísimo.

Siguiendo con la proyección que Gibraltar está teniendo actualmente en la ciudadanía española, viene a cuento el poner en relieve lo que alguna prensa española escribe y comenta, bien por ignorancia o interesada y tal vez pagada, sobre lo que se está cociendo en el Estrecho y resulta de lo más sorprendente, chocante y vomitivo cuando publican informaciones dando por sentado que la soberanía sobre el Peñón de Gibraltar la ostenta Gran Bretaña, por lo que huelga el mencionar que si parte de nuestra prensa publica con inequívoca interpretación que la soberanía de Gibraltar es británica queda claro que estamos exigiendo la devolución de algo sobre lo que Gran Bretaña tiene dominio absoluto y eso es total y absolutamente falso y nos coloca en una situación de minusvalía ante la insistencia perentoria en nuestra reivindicación de la devolución del Peñón. Reproduzco lo publicado en días recientes por alguna prensa española:

HOY.ES/agencias, de fecha 5 de abril de 2010
Titular: “EL PP PIDE REANUDAR LA NEGOCIACIÓN DE LA SOBERANÍA EN ESTE SEMESTRE: Párrafo 4º: “Las conversaciones sobre la soberanía de la colonia, cedida a la Corona británica por el Tratado de Utrecht (1713), quedaron interrumpidas en 2002, cuando a punto estuvo de cuajar una solución para que España y Reino Unido compartieran el dominio del Peñón.”
DIARIOSUR.ES, de fecha 8 de abril de 2010
TITULAR: ““EL PP PIDE REANUDAR LA NEGOCIACIÓN DE LA SOBERANÍA EN ESTE SEMESTRE“Párrafo 5º: “Las conversaciones sobre la soberanía de la colonia, cedida a la Corona británica por el Tratado de Utrecht (1713), quedaron interrumpidas en 2002, cuando a punto estuvo de cuajar una solución para que España y Reino Unido compartieran el dominio del Peñón.”
Como podemos ver, aquí se da inequívocamente por sentado que la soberanía del Peñón de Gibraltar fue cedida a los británicos con el Tratado de Utrecht en 1713. Grueso despropósito informativo porque lo que se cedió a Gran Bretaña en el mentado Tratado fue la propiedad de la plaza pero en ningún caso, repito, en ningún caso la soberanía sobre la misma y no creo necesario meterme a explicar al lector, porque doy por sabido que está al corriente de ello, cuál es la diferencia entre ser propietario de un trozo de suelo en un país extranjero y ser propietario y, además, ostentar la soberanía de dicho suelo, hecho prácticamente imposible en nuestro contexto de Occidente.
Esta información de que la soberanía del Peñón es británica, no son casos aislados sino que se han producido ya con excesiva frecuencia en prensa española, y tiene su origen en este caso, según parece, en un comunicado de “Agencias”. Queda la duda de si se trata de “Agencias” españolas o británicas porque si es española habría que indagar si existe una intención programada e interesada de confundir a la opinión española sobre la legitimidad de la soberanía española sobre Gibraltar, jamás cedida, o si se trata de pura estupidez y falta de rigor en el control de lo que se publica por parte de quien lo publica inconsecuente con cuáles pueden ser las consecuencias de la expansión de conceptos falsos en la ciudadanía española sobre la soberanía del Peñón. Aquí no nos encontramos con un ‘asunto’ Perejil; esto es Gibraltar, la Roca de Tarik, que fue ocupado por la flota anglo-holandesa en 1703 por una expedición de desembarco, compuesta por ingleses, holandeses y españoles partidarios del Archiduque Carlos, mandada por el príncipe alemán Jorge de Hesse-Darmstadt (ni siquiera la comandaba un británico) en nombre, representación y en beneficio del aspirante al trono de España, Archiduque Carlos de Austria, en la Guerra de Sucesión a la Corona de España y se las agenciaron con malas artes para quedarse la Plaza, además de Menorca, una vez firmada la paz y perdida la guerra por Francia, aunque su ejército, EL BRITÁNICO, fue definitivamente derrotado en España en diciembre de 1710 en la batalla de BRIHUEGA (en esta batalla el general de caballería inglés y comandante en jefe de los ejércitos ingleses en España James STANHOPE fue derrotado por la caballería de Felipe V mandada por el MARQUÉS DE VALDECAÑAS y estuvo un año prisionero de Felipe V). En la batalla de VILLAVICIOSA, también en diciembre de 1710, el mariscal austriaco STAHREMBERG mandaba las tropas del Archiduque Carlos y fue derrotado por las tropas de Felipe V al mando del mariscal francés VENDOME. (STAHREMBERG pidió una tregua y escapó durante la noche con lo que le quedaba de ejército). Gibraltar fue parte de la pitanza que arrancó Gran Bretaña al Rey Luis XIV, Rey Sol, abuelo de Felipe V, primer Borbón y flamante Rey de España, en contrapartida de que Francia no fuese humillada con una capitulación total. Un chantaje a gran escala en toda regla pagado con ‘género’ español. España, a la sazón sucursal de Francia a consecuencia de la autoridad y mando que el Rey Sol ejercía sobre su nieto, el bisoño Felipe V, pagó con Gibraltar, Menorca y otras tremendas concesiones del tráfico de esclavos en América, la derrota de Francia. Las tropas británicas fueron totalmente derrotadas en esta guerra en suelo español; no obstante, consiguieron arrebatar Gibraltar a España y quedarse en el Peñón tomado en 1703 en nombre y a favor, como ya he citado con anterioridad, del pretendiente Archiduque Carlos de Austria en la Mesa de Negociaciones del Armisticio en Utrecht en cuya Mesa fue Francia la que ‘partió el bacalao’ por el lado Borbón y en la que España estuvo prácticamente ausente. Fue así en muchos episodios de nuestra Historia: ganábamos guerras pero perdíamos como Quijotes.
Para que quede inequívocamente claro que la soberanía del Peñón no fue cedida a Gran Bretaña en el tratado de Utrecht en 1713, a continuación transcribo íntegramente el Artículo del Tratado relativo a la cesión en propiedad, que no soberanía, a Gran Bretaña del suelo de la Plaza de Gibraltar: (Creo que no sería demasiado pedir que se lo aprendieran de memoria los que tan alegremente están metidos en negociaciones con los llanitos sobre las aguas jurisdiccionales de la colonia.)

“El Rey Católico, por sí y por sus herederos y sucesores, cede por este Tratado a la Corona de la Gran Bretaña la plena y entera propiedad de la ciudad y castillo de Gibraltar, juntamente con su puerto, defensas y fortaleza que le pertenecen, dando la dicha propiedad absolutamente para que la tenga y goce en entero derecho, y para siempre, sin excepción ni impedimento alguno”. En el párrafo siguiente dice: “……….que la dicha propiedad se cede a la Gran Bretaña sin jurisdicción alguna territorial y sin comunicación alguna abierta con el país circunvecino por parte de tierra………”.

Después de haber dejado meridianamente claro que la soberanía sobre Gibraltar es española, y como quiera que las noticias publicadas con el ‘lapsus’ de la soberanía tiene su punto de partida en una exigencia parlamentaria del PARTIDO POPULAR, promovida por el diputado JOSE IGNACIO LANDALUCE, sobre la reanudación de negociaciones sobre Gibraltar con el Gobierno británico, corresponde al Partido Popular inexcusablemente , ..-precisamente por darse la circunstancia que la bonhomía que está aplicando al ‘asunto’ Gibraltar el titular de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, está muy lejos de poderse presumir que exigirá desmentidos sobre publicaciones desorientadoras y falsas sobre quien ostenta la soberanía sobre el Peñón, ya que él mismo cuestiona la españolidad de la soberanía a micrófono abierto-… exigir contundentemente a la prensa que ha publicado la información engañosa, como mayor y, tal vez, único defensor de la unidad territorial nacional, que rectifique con el mismo espacio dado a la dicha información y subrayado para que pueda ayudar al ‘rebobinado’ de la información erróneo archivada en las mentes que la leyeron.

Termino mencionando que sí veo positivo una negociación de buena relación con Gran Bretaña y los llanitos en el ‘asunto’ de Gibraltar, negociación que debe centrarse en un solo y único Artículo: ADMINISTRACIÓN, repito, ADMINISTRACIÓN COMPARTIDA DEL PEÑÓN DURANTE DIEZ AÑOS. AL CUMPLIRSE ESA ETAPA, ENTREGA E INTEGRACIÓN TOTAL Y ABSOLUTA AL RESTO DEL TERRITORIO NACIONAL. AUTONOMÍA COMO UNA AUTONOMÍA NACIONAL MÁS. SUS HABITANTES PODRÁN, VOLUNTARIAMENTE, RECIBIR DE INMEDIÁTO LA NACIONALIDAD ESPAÑOLA CON TODOS LOS DERECHOS Y OBLIGACIONES INHERENTES A ELLA.
Las Palmas de G.C., 10 de abril de 2010-04-10
Daniel Garzón Luna

jueves, 8 de abril de 2010

EL BIBERÓN ENVENENADO DEL DICTADOR






GRAN CANARIA EN SU ENCRUCIJADA (YLXXVI -76-)

EL BIBERÓN ENVENENADO DEL DICTADOR

España, rebautizada “Este País” por los detractores subconscientes del concepto hispano, al uso desde tiempos prehistóricos, se encuentra en una situación que podríamos definir como comatosa, término que define a un enfermo que está pasando una crisis de salud grave pero que, con la ayuda de la medicina y, sobre todo, con su propia voluntad de sobreponerse a la enfermedad y al coma, puede salir adelante y recuperar sus constantes vitales. No hay visos de que caiga esa breva para España, alias “Este País”, porque no se dan los condicionantes para que eso ocurra ya que, en primer lugar, el ‘ Este País’ no pone nada de su parte, ha aceptado su enfermedad y situación comatosa como hecho consumado, irreversible e incurable y los ‘galenos’ que pueden suministrarle las pócimas adecuadas para alejar un funesto desenlace están en otros menesteres propios de sus andanzas políticas, lucros y enriquecimientos personales y ausentes de sus obligaciones para con el ‘Este País’. Su ciudadanía está sumida en el placentero letargo del dejar hacer y entregada al deporte nacional del sesteo. Los ‘galenos’ que pueden curar al enfermo no quieren ni les interesa hacerlo porque viven mejor teniendo al “Este País” enfermo, postrado e inerme para seguir hollándolo sin pudor y con el desprecio a su integridad territorial como el animal salvaje que holla y emporca la tierra que le da vida pero a la que no le tiene más apego que el instinto animal de arrancar su producto porque ‘piensa’, el animal, que la Madre Naturaleza, con su poder, siempre proveerá en el futuro por lo que es ‘ley natural’ que esté legitimado para devorar y emporcar todo lo que encuentra a su paso y toca.

¿Y qué tiene que ver este ‘rollo’ con la Dictadura?, se preguntará el lector. Mucho, muchísimo porque el “Este País” de hoy ya no es la España de tiempos inmemoriales. La Piel de Toro está descompuesta, desvertebrada, rota y sin Norte. Su situación es muy semejante a la España que en el 711 propició el desembarco del Islam en la Península Ibérica que sólo encontró la resistencia de unos defensores que, aunque más numerosos, estaban divididos por enfrentamientos fratricidas y podridos por la traición por lo que fueron relativamente fáciles de derrotar, en primera instancia, y someter a renglón seguido por las hordas que se sucedieron después de la citada derrota -la batalla del Guadalete- que comandó don Rodrigo, el vencido en la citada batalla y último rey visigodo, todo ello en el mentado año de 711.

El ‘Este País’ de hoy ha sido tomado legítimamente vía urnas por ‘hordas’ políticas que recibieron su biberón y se hicieron letradas en las instituciones de la Dictadura y se han repartido de forma inmisericorde lo que fue España de tal forma que el concepto de unidad nacional y solidaridad lógica, natural y obligada de cualquier nación de corte Occidental ha desaparecido de la mente de esos hijos de la Dictadura -con las honrosas excepciones de rigor como en toda regla- que son los que mayoritariamente vienen rigiendo los destinos del ‘Este País’. El que haga mención a “los destinos” y no “al destino” no es gratuito porque, ya convertida la Piel de Toro y sus islas anejas en las llamadas Autonomías y cada una de ellas campando por sus respetos a la manera en que los dirigentes de cada una ven las cosas desde sus terruños pueblerinos, resulta ya ocioso el hablar de una nación con un destino común de todos sus ciudadanos. Como ejemplo simple, de andar por casa y de fácil comprensión de hasta dónde ha llegado el desatino, hay infinidad de casos en que el patrón que define a cualquier utensilio producido en el mercado español no sigue un patrón estándar para todas las comunidades y hace inservible lo producido en una Comunidad para su utilización en otras -ha desaparecido la unidad de mercado- por lo que merma considerablemente su proyección y éxito en el mercado y, consecuentemente, su competitividad, y, rizando aún más el rizo de hasta dónde ha llegado ya el delirio nacional, se da ya la incongruencia de que hay que pagar a traductores para que las lenguas peninsulares de segunda y tercera fila tengan que ser traducidas al español en los eventos nacionales, bien en Las Cortes o en otros eventos de relevancia, despilfarro obsceno que bordea la demencia, además de ser un insulto a la lengua de Cervantes que hablan con orgullo y dignidad encomiable para lo hispano doscientos cincuenta millones de personas de la América Hispana además de los 44 millones de los ciudadanos de lo que fue España. En todo este proceso de gastos obscenos por doquier, donde no faltan alcaldes de pueblos y villorrios que se adjudican a sí mismos sueldos en nómina equiparables a los de un ministro de la Nación, el constatar que hay mayores que mueren abandonados en sus cubículos o viviendas, incluso en las propias calles, por falta de presupuesto para atender sus más esenciales necesidades, o retorcida burocracia para conseguir que se les conceda la necesaria ayuda económica, ya es para apagar la luz y dejar a todo el mundo a oscuras, en las tinieblas, que parece ser hacia dónde se encamina “Este País”.

Esta es, en síntesis, la realidad de la ancestral España, alias “Este País”, la nación del día de hoy que es a dónde la han llevado unos cien mil hijos letrados de la Dictadura que, a su sombra, se alfabetizaron y ya no tienen que firmar con el dedo pulgar como habían hecho sus ancestros y los del grueso de los españoles durante siglos; tomaron el biberón de ‘Pelargón’ de la cultura impartida por la Dictadura pero un espíritu malévolo les inoculó tanta leche agria en él que han gestionado la Nación con rencor y en beneficio propio y la han convertido en un “Este País” donde los dineros se difuminan en gastos superfluos, las empresas que se rigen por las habituales coordenadas empresariales sin la ‘teta amiga’ del Aparato de la política desaparecen por acogotamiento fiscal y burocrático, el dinero extranjero huye de “Este País” despavorido como alma que lleva el diablo, Gibraltar se infla como un globo ante el vacío de la nula presencia de España en sus aguas circundantes, aguas que ya tratan como propias deteniendo a patrullas de frontera de la Guardia Civil y planean su expansión hasta las mismísimas puertas del puerto de Algeciras, los bancos cobran por el oxígeno que los clientes que depositan en ellos sus ahorros respiran en sus locales y exigen vergonzosas e impúdicas garantías de propiedad universal para peticiones míseras de crédito, los parados ya son legiones millonarias sin perspectivas de que algún día puedan dejar las filas del paro, los indigentes que sobreviven en las calles se multiplican y la subsistencia de millones de ciudadanos ha pasado a depender de ONGS benéficas que, parece ser, son las únicas instituciones españolas que están dando la talla en la situación de crisis profunda en que está sumida España, la “Este País”, muchísimo más profunda, y sin perspectivas de recuperación, que la que padecen los países comunitarios de nuestro entorno. Por supuesto que hay razones de peso para que estas instituciones benéficas funcionen con la eficacia que lo están haciendo porque, aparte de que su lema es tan simple y natural como el de ayudar al necesitado, misión que cumplen a rajatablas cada día, no persiguen, además, fines políticos ni sus metas son populistas y electoreras. Toda una labor titánica desarrollada en silencia, sin aspavientos; un regalo del Cielo en los tiempos que corren.

Sí, no hay duda de ello, el Dictador nos la jugó como lo vemos día a día en los aconteceres de la España actual, alias ‘Este País’. Es absoluto el fracaso del Aparato político -alrededor de cien mil formados y forjados en sus universidades, escuelas estatales y privadas y más instituciones de la España de la Dictadura- elegidos en las urnas, y no pocos a dedo como ‘imprescindibles superdotados’ elegidos por los elegidos, que mueven nuestro destino. El biberón envenenado que dio la Dictadura en sus instituciones a los pomposamente llamados “Padres de la Patria” ha actuado como una bomba de relojería con espoleta de efectos retardados y han convertido lo que a lo largo de los siglos fue España en “Este País” y lo que antaño fueron provincias con administración política y administrativa centralizada en la capital de la Nación hoy son Comunidades Autónomas con casi tanta autonomía política como el propio Gobierno de la Nación, casi tanta como, tiempos ha, tuvieron los Reinos de Taifas que dieron origen a la descomposición del poderío islámico en la Península Ibérica y que culminó en su reembarque hacia África, lo que quedó de él, en el 1492 después de 781 años de presencia y dominio en la Piel de Toro. (Esta cita no es añoranza sino la constatación de a dónde llevó al poderío islámico en la Península su descomposición unitaria, una repetición casi calcada de la que motivó la desaparición de los visigodos. ¿Estamos en vías de que se repita la Historia?).

El concepto autonómico se ha digerido mal, se ha administrado peor y la descentralización administrativa que en sí era necesaria e imprescindible para que la Nación fuese mejor administrada en su conjunto y más competitiva en el durísimo libre mercado de Occidente en el que estamos encuadrados, se ha convertido en una desmesurada descentralización política que ha dado pie al desenterramiento de las sempiternas veleidades independentistas de los cuantos de siempre con toda la quiebra de la solidaridad nacional que ello significa y la descomposición de la unidad de la Nación.

¡Qué mala uva, Dictador, qué mala uva! Los que nacimos en la Guerra y nos tocó mamarnos las miserias de la postguerra no merecíamos esto. ¿Tan difícil hubiese sido poner un poco de buena leche, generosidad, desprendimiento y deseo de dedicación sincera y honesta al servicio de la comunidad y la Nación en los biberones de los cachorros de tu Dictadura que en su día tendrían que hacerse cargo del timón de esta nave durante siglos llamada España, la primera en unidad nacional de la Europa occidental? Estimo que la denominación de “Padres de la Patria”, que gratuitamente ellos mismos se han arrogado de motu proprio, exige un cambio inmediato porque no les cuadra la denominación de Padre ni el de Patria. Un Padre no destruye a su hijo, en este caso España, La Patria, ni mueve un solo músculo que convierta en apátridas a sus cuarenta y cuatro millones de hijos. Ahora ya ha lugar al interrogante: ¿Cuál de las 17 Españas, alias “Estos Países”, me va a ser adjudicado como mi Patria? Porque, sin la menor duda, ya saldrá el dictadorzuelo de turno que se arrogará la potestad de decidir quiénes pueden pertenecer a la Patria de Primer Orden, o a la de Segundo, Tercero o hasta el Décimo Séptimo Orden, y, SOBRE TODO, ¿Cuáles de las 17 Españas, alias “Estos Países”, van a defender a Ceuta, Melilla, Canarias y parar el expansionismo llanito sobre las aguas españolas del Estrecho de Gibraltar si se suscitara una emergencia de tipo bélico en los tres primeros supuestos y rifirrafes de continuo entre las policías de fronteras en el último?

Y por último, ¿qué ha sido de La Constitución -que tantísimo nos ilusionó a la inmensa mayoría de los españoles- y de los Poderes que tenían a su cargo el hacerla cumplir y respetar? ¿Se la llevó el viento? ¿En paradero desconocido? En todo caso, dudo mucho que se la haya podido llevar el viento porque después de ser ‘mojada’ un día sí y el otro también por tanta criatura letrada e iletrada en Historia de la ‘cosa’ pública no creo que su peso le permita al viento levantarla de los suelos por donde se encuentra, a menos que el viento sea huracanado a más de 150 Kms. por hora.

¡Menuda faena, General, menuda faena! ¡Vaya biberón! A los que nos tocó comernos el marrón de la Guerra de “Todos contra Todos” y la postguerra de las algarrobas no nos merecíamos este postre; este postre provoca, produce náuseas, hace vomitar.
(Información gráfica del “Biberón” en mi página Web).
Las Palmas de G.C., 8 de abril de 2010.
Daniel Garzón Luna

domingo, 7 de febrero de 2010

AL CÉSAR LO QUE ES DEL CÉSAR Y A NARDY BARRIOS LO QUE SE HA GANADO

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GRAN CANARIA EN SU ENCRUCIJADA (y LXXIV -74-)

AL CÉSAR LO QUE ES DEL CÉSAR Y A NARDY BARRIOS LO QUE SE HA GANADO
Cuando Jerónimo Saavedra se hizo cargo del bastón de mando de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria a mediados de 2007, en la tercera decena del mes de junio del citado año le dirigí un escrito pidiéndole que completara la magnífica obra de remozamiento del corazón de la ciudad que había efectuado su antecesora en el cargo, Josefa Luzardo, dándole el ineludible toque humano mediante la dotación de bancos que son los que tienen, dentro del mobiliario urbano, la incidencia más directa y personal en el viandante, especialmente el viejo y la madre cargada de indomables chiquillos, dando así cumplimiento al “PRIMERO LAS PERSONAS” de su campaña electoral. Mi petición al flamante alcalde fue contestada por quien don Jerónimo había encargado el cometido de los asuntos ciudadanos de esta índole, entre otros no de menos importancia, es decir, a la persona dirigente de su socio político “COMPROMISO”, la señora Nardy Barrios, por tanto, fue la señora Barrios quien contestó a mi petición, diciéndome que “estaban en ello”.
Bien, han pasado dos años largos y hoy podemos decir que es una realidad el que casi todo el corazón de la ciudad disponga de bancos donde el ciudadano pueda tomarse un respiro, tanto si es en el transcurso de un paseo cotidiano como si se trata de hacer un receso para definir hacia dónde orientar los pasos. Incluso podemos ya sentirnos aliviados al ver que a Lolita Pluma, además de perpetuarla por medio de una estatua bien acompañada por amigos del hombre, aunque sean gatos y no perros, se le ha vuelto a colocar bancos en su entorno para que la gente, propios y extraños, se paren, se sienten, la miren, recapaciten y se interesen un poco por quien fue Lolita Pluma y el porqué del monumento. No olvidemos que Lolita fue dejada ‘huérfana’ de bancos y quienquiera que ‘matara al mensajero’ quitándoselos en su día, pues siempre estuvieron allí antes de colocar la estatua, no fue muy afortunado precisamente, especialmente si se hizo con la intención de negar al desheredado de la calle incluso una dura piedra donde echarse una cabezadita. De todas maneras, lo pasado ya se fue, pasado está y la realidad es que ahora el Parque vuelve a tener bancos que, sin duda, le han devuelto parte del sello humano que perdió cuando hicieron la ‘redada’ y lo dejaron ‘desértico’. Ahora sólo necesita una cuba de agua con asiduidad que lo mantenga limpio, especialmente los puntos donde algún que otro indigente encuentra su único ‘hogar’ sobre nuestro opulento mundo ya que, si es eso todo lo que les queda, corresponde respetárselo pues no tiene mucho sentido que les hagamos monumentos después de muertos -caso Lolita Pluma- y seamos tacaños en proporcionarles un mínimo de higiene a sus ‘habitáculos’, no precisamente para endulzarle la vista a propios y extraños por la penosa imagen que dan esos puntos del Parque sino también para dar algo de limpieza digna al desafortunado, porque, en contra de lo que no pocos opinan, su ‘bienestar’ no pasa precisamente por recluirlo en contra de su voluntad.

Continuando con el asunto ‘bancario’, es lógico que nunca llueva a gusto de todos, así es que no podían faltar quienes critiquen que los bancos son blancos, negros o ‘coloraos’ porque lo importante es “al enemigo político ni agua” e incordiar, tanto si se hacen las cosas como si no se hacen; por consiguiente, y dado que hasta el siglo XXI no hemos dotado a la ciudad de suficientes bancos para relax de la ciudadanía, a título de comentario, quiero decirle a quien o quienes -porque siempre resultan ser un puñado los que gritan- que si critican la instalación de un banco, tanto si es de piedra, madera, hierro fundido, cobre o plata es porque nunca han sentido la necesidad de un respiro en la caminata a través del asfalto, caso de los mayores, el éxtasis de contemplar el paso de una gaviota cuando se retira buscando su rincón nocturno, la mirada de la madre que, desde su banco, contempla como su criatura va creciendo y creciendo día a día, esa maravillosa sensación que debe sentir una madre viendo progresar a su retoño o, ¿cómo no? -casi se me olvidaba, lo que hacen los años- esa pareja de enamorados de 14 años, de 20, de 22 [salto hacia los sesenta porque entremedio hay más ambición que romanticismo], de 60, de 70 y más años, que encuentran en el banco ese sitio y momento que se contabilizan como los ratos felices -también infelices, por supuesto, en no pocos casos- de nuestra vida.
Como testimonio de lo que acabo de escribir, ahí tenemos la calle Mayor de Triana en la que podemos notar la enorme diferencia que existe entre el hoy y el ayer, de hace sólo unos cuantos años, en confluencia, hoy mucho mayor, de la ciudadanía entre la que se encuentra el viejo, el menos viejo, el joven y el adolescente, sin faltar los pequeños. Creo que no es excesivo el afirmar que esta calle ha pasado a ser la calle de antaño de nuestros abuelos como punto de encuentro de nuestra ciudad donde de forma habitual y cotidiana confluyen las tres generaciones de sus habitantes. ¿Y cuál ha sido la causa de esa enorme diferencia entre el ayer y el hoy? Bancos, simplemente bancos; sólo el haber multiplicado por tres los asientos en bancos para el disfrute de la ciudadanía ha conllevado a que ahora podemos ver en esa calle la enorme cantidad de personas de todas las edades que pasean o están sentadas disfrutando de su agradable ambiente que, a consecuencia de demasiadas zarandajas y de obcecaciones en cosas accesorias, había perdido parte de su significado histórico porque se obvió lo básico: centrarse en lo que necesita el ciudadano para sentirse cómodo y a gusto en su ciudad y eso no es ni más ni menos que sea no sólo ornamental sino además, y sobre todo, humanizada. Eso se ha conseguido en esta calle con la reciente instalación de gran número de bancos, sin más, y no precisamente debido al costoso cambio del pavimento o los raíles de “La Pepa”.
En definitiva: el banco no es un trasto más en medio de la vía pública sino un ornamento imprescindible para que el ciudadano sienta ganas y necesidad de salir de su ‘agujero’ y disfrutar de su ciudad.
Limitándome al corazón de la ciudad porque no me es posible profundizar en sus numerosos barrios, puedo decir y lo digo: el COMPROMISO con el que se ligó la señora Barrios con el firmante de este escrito hace ahora algo más de dos años está cumplido. Ahora sólo hace falta ‘hincarle el diente’ a la Avenida, cosa que, como quiera que no es del mismo calado que la devolución de la Base Naval a la ciudad por parte del Estado, no creo que Costas, o la Autoridad Portuaria [no sé cuál de los dos entes es el competente o el incompetente en este caso] dejen ‘comer’ si ellos no están por la labor de hacerlo y autoricen al Ayuntamiento para que pueda ocuparse de la instalación de bancos y jardineras en el paseo. Si el asunto es competencia de Costas se supone que también es parte del Reino y no es un ente galáctico. Si se trata que la jurisdicción es de la Autoridad Portuaria, no estaría de más que dejen hacer a otros lo que ellos llevan ya demasiados años sin hacer y es simplemente dotar de bancos y jardineras a nuestro magnífico balcón al mar.
Ahora sólo tres palabras a Nardy Barrios: ‘CHAPÓ’, SEÑORA, GRACIAS.
Mismo artículo con información gráfica en mi página web: http://danielgarzonluna.blogspot.com/
Las Palmas de Gran Canaria, 5 de febrero de 2010.
Daniel Garzón Luna

martes, 26 de enero de 2010

A CUENTO DE LA OPNIÓN DEL ALCALDE SAAVEDRA SOBRE EL INTERVENCIONISMO SOBRE EL SUELO

A CUENTO DE LA OPINIÓN DEL ALCALDE SAAVEDRA SOBRE
EL INTERVENCIONISMO SOBRE EL SUELO






A CUENTO DE LA OPINIÓN DEL ALCALDE SAAVEDRA SOBRE EL INTERVENCIONISMO SOBRE EL SUELO
El pasado domingo, 24 de enero, el Canarias7 publicó unos comentarios del alcalde Gerónimo Saavedra sobre los efectos perniciosos que el intervencionismo de los sucesivos gobiernos canarios sobre el desarrollo del suelo ha producido en la economía de Gran Canaria y, por consiguiente, en el bienestar de su ciudadanía de la cual unas 80.000 personas se encuentran ya censadas en las listas del paro. El señor Saavedra dijo, entre otras cosas, lo siguiente:
“Aquí todo el mundo ha querido hacer su pequeña ley, su pequeña moratoria, sus medidas urgentes….Hemos hecho una red que espanta al que viene a invertir en Canarias hoy, sea en industria, sea en turismo, sea en nuevas energías. Es terrorífico. O aprovechamos la crisis para ponernos de acuerdo todas las administraciones, o Canarias va a tener un futuro bastante complicado. Apelo al sentido común porque no se puede seguir con que el cabildo tenga que hacer 14 planes insulares y que los ayuntamientos tengamos que esperar para dar una licencia a que el cabildo haya concluido el plan correspondiente, eso no es una administración moderna, para eso no queríamos la autonomía, queríamos un autogobierno eficaz para los ciudadanos”.
Ahí queda eso; más claro agua. No creo que a alguien se le ocurra pedirlo más menudo para cachimba. Aquí tenemos el criterio de un político del PSOE, que no es un empresario precisamente aunque sí tiene a sus espaldas lo que exige la gestión de una ciudad como Las Palmas de G.C., que no es peccata minuta precisamente, que, en contra de lo que postula y practica casi la totalidad de la masa gris de su partido, llama las cosas por su nombre y dice con claridad meridiana que Gran Canaria está inmersa y acogotada por una burocracia impuesta por el intervencionismo del Gobierno canario, amplificada, irresponsablemente, por el Cabildo de la Isla que tiene totalmente bloqueado todo posible desarrollo y, por tanto, su crecimiento económico, la generación de riqueza y la creación de puestos de trabajo. ¿Que la crisis económica de Occidente tiene su influencia negativa sobre nuestro crecimiento económico? Claro que sí, sin la menor de las dudas pero los efectos de esta crisis han sobrevenido a la crisis que nosotros ya nos habíamos montado aquí alegremente de la mano de políticos ‘expertos’ en mercados turísticos, economía, diplomados en ‘tiralíneas’ a mano alzada sobre la propiedad privada y ‘protección’ del suelo ajeno que, con una alegría que roza lo irracional, han ‘empapelado’ la Isla en las dos últimas décadas de tal manera que ya es prácticamente imposible el programar en tiempo y forma la más mínima inversión en Gran Canaria si ello tiene algo que ver con licencias administrativas que, por pura lógica, es un requisito casi generalizado.
En contra de lo que algunos quieren hacernos creer, esta situación de páramo y desánimo no la ha traído la crisis internacional; es una crisis de nuestra propia cosecha. Lo que sí ha traído la crisis económica internacional es el magnífico ‘alibí’ que políticos y altos funcionarios que han tenido que ver con la congelación de nuestro crecimiento económico desde hace dos décadas han encontrado en dicha crisis para justificar sus respectivos fracasos en planificar de forma racional y coherente el desarrollo económico de la Isla que no es precisamente el intervencionismo y dictado al mundo empresarial de lo que tiene que hacer y cuando lo tiene que hacer, pues esta política es la que nos ha llevado a la deplorable situación de regresión y estancamiento de la actividad económica que reina en Gran Canaria y la pérdida de liderazgo en los mercados de turismo de invierno que ya es imposible recuperar. Leyes como la de Medidas Urgentes que condiciona -por citar un ejemplo del contenido de la Ley- a que un hotel de nuevo corte tenga que ser hotel-escuela, de una categoría superior a las cinco estrellas --[se suscita la pregunta: ¿Quién se ocupa de crear el entorno en consonancia con esa categoría? ¿También el inversor?]-, el diez por ciento de las camas para estudiantes, a construir en un tiempo predeterminado de tres años y un etc. etc. suplementario son condicionantes que demuestran hasta qué punto nuestros legisladores han perdido el Norte, piensan que Canarias es el ombligo del mundo y han perdido toda realidad del mundo en el que nos movemos y nos rodea en el que, hoy por hoy, lo básico, lo fundamental, lo apremiante, lo más importante en definitiva es crear puestos de trabajo.
Por tanto, lo que Saavedra ha dicho es lo que más de uno de nuestros dirigentes sabe y opina pero el ir contra-corriente no es ‘saludable’ para mantener la poltrona, por lo que callan y otorgan como quedó demostrado cuando en el mes de abril de 2003 nuestro Parlamento se hizo el haraquiri aprobando por unanimidad la fatídica Ley de Directrices o Moratoria turística, un verdadero suicidio económico y turístico que, para más inri, fue reemplazada en mayo del 2009 por el adefesio de la Ley de Medidas Urgentes, más de lo mismo o aún peor pero con el agravante de haber sido aprobada en plena crisis económica internacional, momento y situación más que excepcional para que nuestro Gobierno y Parlamento se hubiesen estado ‘quietos’ en materia legislativa sobre el suelo con bloqueo continuado del desarrollo turístico y dejar al mercado la posibilidad de coger oxígeno y de reajustarse por sí mismo. En este caso esta ley no fue aprobada por unanimidad ya que las izquierdas ‘progres’ de siempre, especialmente el PSOE canario, no se montaron al ‘carro’ en la aprobación de esta prolongación del intervencionismo del Gobierno en el desarrollo económico, no porque vieran la ley demasiado restrictiva para alentar la inversión en un momento de crisis profunda sino porque querían más intervencionismo todavía, más dificultades para actuar sobre la única fuente sobre la que se puede generar riqueza en Canarias en la actualidad: EL SUELO. Resulta difícil de comprender que partidos de izquierdas, especialmente el que ostenta la “O” de “Obrero” en sus siglas, se distancien tanto del objetivo básico que debería ser el bienestar de la clase trabajadora, especialmente, que pasa, ineludiblemente, por un puesto de trabajo. Eso no se consigue más que con un crecimiento económico continuado que sólo es posible si se dan las condiciones positivas de confianza y seguridad jurídica para que el que tiene dinero lo exponga e invierta, condiciones que, hoy por hoy, y desde hace muchos años, no se dan en Gran Canaria.
Sí, no hay la menor duda que Saavedra sabe lo que dice, no solamente porque es viejo sino porque es Saavedra y, además de ser socialista, tiene conceptos realistas sobre la dramática situación de penuria en que se encuentra casi el 50% de la población grancanaria porque no olvidemos que cada uno de los 80.000 parados de los ciudadanos grancanarios en las listas del paro tiene detrás de sí un mínimode dos personas más, , por término medio, y, sobre todo, porque es muy consciente que el inmovilismo que postulan y ejercitan casi todos los partidos políticos canarios, también su partido socialista, el PSC, está a años luz del concepto de desarrollo continuado y progreso que exige cualquier sociedad sobre el planeta para generar empleo, especialmente en los días que corren que sólo facilitando la iniciativa privada y, como él acentúa en sus declaraciones, removiendo burocracia se podrá remontar la situación de desconcierto que reina en el mundo empresarial grancanario en la actualidad y se comience a generar riqueza. Es imposible tomar en serio partidos políticos que postulan y practican un intervencionismo fundamentalista adobado con un inmovilismo irracional cuando están en puestos decisorios y, por otro lado, se colocan la etiqueta de progresistas y se les llena la boca de palabras huecas, sumergiéndose en megaproyectos que nada tienen que ver con la realidad que es, hoy por hoy, dar de comer al hambriento, que no son pocos precisamente. Se supone que progresismo viene de progreso y que progreso es caminar hacia adelante, exactamente lo que ha hecho la humanidad desde que tiene dotes racionales y precisamente por eso hoy podemos jactarnos de saber leer y escribir, aunque no pocos en el ‘machito’ demuestran con sus actuaciones que de leer poquísimo, a juzgar por lo poco que parecen saber de lo que está pasando ‘ahí fuera’
Quiero concluir apostillando que Gran Canaria necesita políticos valientes de la talla de Saavedra que la vuelvan a encarrilar por la senda del crecimiento económico; las banderas políticas en las que militen esos políticos no tiene la más mínima importancia si en ellos anida la determinación de apoyar toda decisión política que sea beneficiosa para Gran Canaria. El zancadillear debe ser erradicado en las decisiones que afecten el resurgimiento económico de nuestra isla. Lo de “al enemigo ni agua” sigue siendo válido en política pero si con ello se deja a Gran Canaria ‘seca’ no será válido bajo ningún concepto. Tomen buena nota de ello los que practican la política de “tierra quemada” sin recapacitar que la tierra que se está quedando yerma es la de Gran Canaria y nadie, absolutamente nadie por muchos votos que tenga en su haber conferidos por las urnas, tiene derecho a condenar ‘sine díe’ a Gran Canaria a la postración en que se encuentra actualmente.
Mismo comentario con información gráfica en mi página web: http://danielgarzonluna.blogspot.com/
Las Palmas de Gran Canaria, 25 de enero de 2010.
Daniel Garzón Luna

lunes, 11 de enero de 2010

GRAN CANARIA EN SU ENCRUCIJADA (y LXXII -72-)

LA SENTENCIA DEL SUPREMO QUE ANULA LA MORATORIA DE LANZAROTE
ES DIGNA DE COMENTARIO
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LA SENTENCIA DEL SUPREMO QUE ANULA LA MORATORIA DE LANZAROTE ES DIGNA DE COMENTARIO





El día 17 del pasado mes de diciembre la prensa local de papel y digital informó sobre la sentencia del Tribunal Supremo que anula definitivamente la Moratoria turística de la Isla de Lanzarote, impuesta por el Gobierno de Canarias vía Decreto 95/2000, ratificando así la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias ( el TSJC) de noviembre de 2006 que anuló la mentada Moratoria en base, esencialmente, a que este documento, el Decreto-Moratoria, no contemplaba presupuesto para indemnizar a los posibles propietarios de suelo damnificados por la desclasificación urbanística de sus propiedades, en los casos que así resultase según las previsiones al efecto contenidas en el mentado Decreto.
La confirmación por el Tribunal Supremo de la sentencia del TSJC de 2006 pone de manifiesto -y es digno de análisis, entre otras cosas, por el perjuicio económico que ha originado a Lanzarote desde el año 2000 en que se dictó el Decreto de moratoria hasta su anulación definitiva por la sentencia del Supremo del pasado diciembre- que el recurso al Tribunal Supremo debe estar limitado, en lo que a contenciosos contra la Administración se refiere, únicamente a la ciudadanía cuando sentencia del TSJC le fuese desfavorable y sus intereses, situación económica y asesoramiento jurídico le aconsejase tal recurso. En ningún caso debería tener la Administración la potestad de recurrir al Supremo sentencias dictadas por el alto Tribunal canario - decisión a tomar por la Administración canaria de ‘motu proprio’, por la a falta de imposición legal, en aras del bien común - por la sencilla razón que se utiliza la desproporción de medios de que dispone la Administración para ahogar económicamente al ciudadano de escasos recursos y dilata en años desarrollos económicos de ámbitos insulares con la consiguiente influencia negativa en la vida económica de las Islas y, especialmente, en su crecimiento económico que tantísima influencia tiene en la generación de puestos de trabajo y riqueza. Además, implica un derroche de dinero público en gastos jurídicos de tal magnitud que sólo ahorrando este capítulo se podría financiar la creación de casi todas las camas pendientes de crear para atender la exigencia de camas hospitalarias para discapacitados, mentales y físicos, que figuran en el censo de Canarias a la espera de acogida hospitalaria, y todo ello sólo por seguir la senda que marcó la fenecida Dictadura, de la que no pocos copian y aplican conductas más allá de lo deseable, consistente en la normativa que la Administración tiene que recurrir, por sistema, todas las sentencias desfavorables, tanto si se tiene la convicción de que no hay posibilidad alguna de ganarlas en el Supremo como si se alberga la duda al respecto.
Este disparatado proceder ha llevado a la economía de las Islas, que se fundamenta en un 75%, aproximadamente, de actuaciones sobre el suelo, a que un 70% de la posible actividad de crecimiento económico de Gran Canaria -Isla especialmente castigada por este ‘fenómeno’- en ámbitos susceptibles de desarrollo se encuentre en procesos judiciales, y, por tanto, congelado durante años en los juzgados de lo contencioso, con todo lo que ello significa de freno para el desarrollo de nuestra economía. ¿Responsables de esta situación de bloqueo y congelación de nuestro crecimiento económico en Gran Canaria? A la vista de las sucesivas sentencias que van saliendo del TSJC y del Supremo, podemos aseverar que están siendo, en su inmensa mayoría, decisiones políticas de corte intervencionista y populista orientadas a dar satisfacción a un electorado que no puede estar, por la complejidad del tema urbanístico, al tanto de lo que la demagogia ‘progresista’ del anti-cemento, anti-ladrillo y crecimiento económico cero puede significar para su puesto de trabajo o medio de vida y corea con entusiasmo la consigna populista de protección del medio ambiente sin el conocimiento preciso sobre planificación económica para poder valorar hasta qué punto le es beneficiosa o lesiva semejante política, llevada por sistema al fundamentalismo, para sí mismo y para Gran Canaria.
A todo esto, cabe preguntarse: ¿y ‘quién’ es ‘la Administración’ que dispone tan alegremente del erario público alargando pleitos que se estiman perdidos de antemano con todo lo que ello significa de gastos de asistencia jurídica y pago de intereses en no pocos casos, además del bloqueo del crecimiento económico del ámbito de la Isla afectado por esos pleitos? Podemos aseverar, a juzgar por las actuaciones de la llamada Administración ante los ciudadanos, que se trata de una ‘Administración’ que da por sentado que el ciudadano que presenta pleito no tiene la categoría de ciudadano corriente y moliente sino la de ‘enemigo’, un ‘contestatario’ al que hay que acogotar y abatir con todos los medios públicos disponibles, lo que viene a demostrar el disparate mental que pulula en mentes que llevan ‘cotarro’ en la llamada ‘Administración’; es decir, si el bien común aconseja que una carretera, por citar un ejemplo, debe atravesar el suelo propiedad de un ciudadano o empresa porque así lo exige la planificación vial en beneficio de la comunidad, es lógico que dicho suelo sea expropiado por el Departamento responsable de viales de la Administración, procedimiento en el que debe predominar, dado el beneficio o bienestar que significa para la comunidad, la equidad y la negociación del valor del suelo expropiado, además del añadido del daño económico que se origina al valor de la finca por la pérdida del posible mercado a causa del troceado que pueda exigir la planificación vial, de acuerdo con valoraciones reales de mercado en consonancia con su ubicación y perspectivas de negocio. Cuando la llamada Administración actúa con la debida equidad y justo proceder ninguna operación de adquisición de suelo para fines de bien común termina en los tribunales por la sencilla razón que nadie, absolutamente nadie gasta su dinero en pleitos innecesarios, y mucho menos contra una Administración de recursos ilimitados, por lo menos en lo que a pleitear contra el ciudadano se refiere.
Como quiera que se da la circunstancia que la Administración somos todos, aunque con excesiva frecuencia se le recuerda al ciudadano sólo para exigirle obligaciones, nadie con sentido honesto de ciudadanía puede ver con buenos ojos cómo prepotentes cargos de la Administración, tanto de la política como del funcionariado, utilizan de forma torticera los poderes que le han sido conferidos por la ciudadanía para sustraer derechos adquiridos y propiedades a ciudadanos en nombre del bien común, o ‘interés general’ según definición política, con la pretensión de un coste cero para el erario público, celo fuera de la razón y lo justo que nadie les exige en el cumplimiento de sus funciones, obviando que los ‘contestatarios’ son también ciudadanos que cumplen con sus obligaciones cívicas y que si el bien común requiere que su propiedad sea utilizada para tal fin, de acuerdo con lo estipulado en la Ley del Suelo, es lógico que se utilice previo justo resarcimiento económico por ello. Nadie en su sano juicio, y no imbuido de ideas totalitarias marxistas, aprueba que se le sustraiga a un ciudadano su propiedad por parte de la Administración con la pretensión de coste cero por la sencilla razón que todos somos parte de la tripulación del mismo barco y si hoy ‘la Administración’ le sustrae la propiedad vía expropiación al vecino en aras de una supuesta actuación de bien común sin pago de un justiprecio, ya puede ir poniendo sus barbas en remojo porque el próximo ‘crucificado’ en aras del bien común puede ser él mismo. Este concepto de Robín de los Bosques, en lo que al tema del suelo especialmente se refiere, solo anida en mentes populistas que siembran un concepto falso de justicia e ‘interés general’ en las mentes por labrar de una inmensa parte de la ciudadanía, desgraciadamente demasiado inmensa. El quitar al que tiene para dar al que no tiene no es el camino para nada porque quitar es siempre sustraer algo a alguien y está debidamente tipificado en el código penal como delito; consecuentemente, tanto si se expropia con la justificación de que el trazado de un vial, u otro destino de bien general, así lo exige, o bien porque los cerebros pensantes de dirigentes estimen que el suelo ajeno debe ser expropiado y protegido para que pueda ser contemplado por la ciudadanía en los días de fiestas de guardar, debe ir acompañado de la imprescindible disposición dineraria para pagar al propietario del suelo el valor justo de la propiedad expropiada de forma que no se caiga en la repetitiva actuación de expropiar al precio irrisorio que marcan los tasadores de la Administración, siempre barriendo para dentro, y mucho menos en el expropiar sin pagar un duro, cosa que suena y recuerda a la historia de guerra de la Base Naval de Las Palmas de Gran Canaria, muy ligada a la Dictadura, por cierto. En lo que a expropiaciones se refiere, la frase lapidaria de “si no estás conforme con lo que te damos, ahí están los tribunales” ha sido escuchada con excesiva frecuencia por la ciudadanía afectada por procesos expropiatorios.
Con este cotidiano proceder por parte de ‘la Administración’, los juzgados de lo contencioso están abarrotados de demandas contra la Administración que tienen su origen en decisiones de cargos públicos tomadas en gran número de casos muy a sabiendas de que son injustas y con casi nulas posibilidades de ser respaldadas por los tribunales, cargos público que también saben que nadie les hará corresponsables en el pago, en su caso, de las indemnizaciones que el erario público tenga que pagar por sentencias adversas, cuando éstas se produzcan, que tengan su origen en decisiones erróneas o inducidas por posicionamientos de prepotencia o conceptos políticos. El día que se instaure en Canarias esa corresponsabilidad económica del actor cuya decisión motivó el procedimiento judicial contra la Administración, que culminó en sentencia condenatoria para ésta con pena indemnizatoria, y la Fiscalía tome de oficio cartas en las sentencias de los altos tribunales con indicios de comisión de delito en las decisiones juzgadas con sentencia firme, los juzgados de lo contencioso de Canarias podrían olvidarse de los contenciosos con origen en el suelo y dedicarse a otros menesteres de aplicación de la Justicia.
CONCLUSIÓN:
La sentencia del Tribunal Supremo del pasado mes de diciembre, que ratifica la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias de noviembre de 2006 anulando el Decreto-Moratoria del Gobierno de Canarias 95/2000 para la Isla de Lanzarote, es un exponente claro que el adquirir una propiedad ajena cuesta dinero, también para la Administración, y si su precio no está pactado con su propietario de antemano y se pretende obtenerla sin pagarla entra dentro de actuaciones autoritarias y prepotentes que bordean el abuso de autoridad. Lo mismo es aplicable, y esta sentencia lo demuestra, que no es lícito sustraer al propietario de un suelo los derechos adquiridos para su desarrollo, siempre que no haya incumplido con las exigencias de la Ley del Suelo, después de larguísimos años de trámites burocráticos y gasto dinerario, bien en base a ideologías políticas trasnochadas o a populismo demagógico y oportunista. Con la Administración, porque somos todos, hay que cumplir; la administración, por su parte, tiene que cumplir con la ciudadanía comenzando por hacer cumplir y respetar las leyes que ella misma promulga. Nadie ni nada está por encima de La Ley; tampoco la Administración.
Mismo comentario con información gráfica en mi página web:
Las Palmas de Gran Canaria, 11 de enero de 2010.
Daniel Garzón Luna