GRAN CANARIA EN SU ENCRUCIJADA

GRAN CANARIA EN SU ENCRUCIJADA
Mostrando entradas con la etiqueta Competitividad turística. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Competitividad turística. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de octubre de 2011

GRAN CANARIA HA PERDIDO DEFINITIVAMENTE EL LIDERAZGO TURÍSTICO DE CANARIAS

(HACER CLIC SOBRE LOS TEXTOS PARA AMPLIARLOS Y FACILITAR SU LECTURA)

GRAN CANARIA HA PERDIDO DEFINITIVAMENTE EL LIDERAZGO TURÍSTICO DE CANARIAS

Son incontables las veces que he denunciado en este blog y en la prensa grancanaria de papel y digital que las moratorias al crecimiento turístico impuestas a esta Isla desde 1992 a través del primer Plan Insular de Ordenación del Territorio (PIOT), y que continuó con las moratorias sucesivas al desarrollo turístico desde 2001 hasta nuestros días con la Ley de Medidas Urgentes, eran un ‘haraquiri’ voluntario que los dirigentes políticos grancanarios, con el silencio interesado de aquellos en situación de poder influir en contra del desenfreno intervencionista político, estaban llevando a efecto sobre Gran Canaria. Me pronuncié innumerables veces contra el PIOT de 1992 -aprobado definitivamente por el Gobierno canario en 1995 y enviado a la papelera por los Tribunales en 1998- por el bloqueo inmisericorde que ejercía sobre el crecimiento de la oferta hotelera de Gran Canaria, precisamente la cama turística por la que el mercado se había decantado inequívocamente, y cuyos efectos perniciosos culminaron en una década completa estéril, la de los años noventa, en el crecimiento de nuestra oferta turística de calidad y en la que Gran Canaria no sumó camas a su oferta de hoteles de 4 y 5 estrellas.

No fue así en nuestra isla vecina de Tenerife en la que, si bien tenían la obligación de redactar su Plan Insular de Ordenación del Territorio (su PIOT) al igual que Gran Canaria, no lo llevaron a efectos congelando las licencias para establecimientos turísticos durante el proceso de redacción, como hizo Gran Canaria a rajatablas, sino que dejaron manga ancha para la construcción de hoteles durante toda la década de los noventa en que se mantuvieron ‘mareando la perdiz’ con su PIOT, o en hibernación absoluta, mientras la iniciativa privada llenó el Sur de Tenerife de hoteles de 4 y 5 estrellas, incluso algunos de gran lujo. Un gol en toda regla que gran canaria pagaría caro y lo seguirá pagando muy caro de forma irreversible pues en los años noventa perdió el liderazgo turístico de Canarias que había ostentado hasta el comienzo de dicha década.

El desaguisado que se organizó en Gran canaria con el mentado PIOT de 1992 (comienzo de la redacción por el Cabildo) tuvo su calamitosa continuidad en los sucesivos decretos y leyes de moratorias al desarrollo turístico que, como citado en el párrafo anterior, siguen hoy en vigor con la llamada Ley de Medidas Urgentes. Como dato digno de estudio para economistas y expertos en mercado turístico ha lugar a mencionar que la citada ley -la Ley de Medidas Urgentes- fue una prolongación de la Ley de Directrices o Moratoria al crecimiento turístico de 2003 y fue aprobada por el Parlamento canario en octubre de 2008, fecha en la que estaba en pleno apogeo la crisis económica internacional y los mandatarios políticos de las naciones de Occidente soñaban con un repunte positivo del crecimiento económico. Es decir, en plena crisis económica mundial, con una tasa de paro cercana al 30%, con una oferta turística de calidad que ya estaba siendo desbancada por Turquía, Medio Oriente y el Norte de África -la ‘primavera árabe’ no había comenzado todavía-, el Parlamento canario se permite ‘la machada’ de seguir manteniendo su crecimiento económico en hibernación, crecimiento económico que en Canarias sólo lo puede producir de forma significativa el binomio TURISMO/CONSTRUCCIÓN. Digno de estudio, sin duda alguna, y, además, digno de entrar en el Guinness como caso insólito en Occidente, y, tal vez, en el mundo mundial, en el que un Parlamento decide seguir manteniendo congelado su crecimiento económico en plena crisis económica mundial, la más grave que se conoce desde la de 1928.

¿Consecuencias que toda esta retahíla de moratorias al crecimiento turístico han tenido para Gran Canaria especialmente? Las consecuencias, negativas, muy negativas, están ahí para ver y tocar.

1) El número de parados que Canarias tiene en la actualidad ronda los 330.000 de los que Gran Canaria ‘se beneficia’ de casi del 50%. Según se han ido sucediendo las moratorias al crecimiento turístico la tasa de paro ha ido crecimiento hasta alcanzar la tasa actual del 30% aproximadamente de la población activa.

2) La oferta turística de hoteles de 4 y 5 estrellas es la tónica en demanda del mercado turístico y Gran Canaria se ha quedado parada en seco en su crecimiento de hoteles de esta categoría, por lo que ha sido desbancada en la oferta de calidad por Tenerife-no olvidemos que Tenerife construyó hoteles a discreción en la década de los noventa- y por Fuerteventura, que ya le pisa los talones en oferta hotelera, dentro del Archipiélago. En lo que a la oferta fuera del Archipiélago se refiere, podemos aseverar que, si bien Canarias se beneficia en la actualidad de los problemas políticos en el Norte de África y en el Medio Oriente, no hay la menor duda que cuando esas naciones vuelvan a una normalidad ‘fumable’ significarán, junto con Turquía, una competencia gigantesca para Canarias, especialmente para Gran Canaria, por su novísima oferta de hoteles de muy alta calidad.

En prueba de lo expuesto a lo largo de este comentario, especialmente a lo relacionado con nuestra competitividad turística, reproduzco a continuación la información publicada el pasado día 20 de octubre en el diario digital “ABC.es” con el titular de “La patronal turística de Las Palmas pide que se derogue la moratoria hotelera”.

También reproduzco en el encabezamiento la información publicada en portada y en las páginas 2 y 3 en el diario de papel “Canarias7” el pasado día 26 de octubre que ponen de relieve lo que ha significado en no inversión la política de planeamiento territorial llevada en Canarias en las dos últimas décadas.

Las Palmas de Gran Canaria, 29 de octubre de 2011

ABC.ES - Noticias agencias

Fernando Fraile, Presidente de la FEHT de Las Palmas

La patronal turística de Las Palmas pide que derogue la moratoria hotelera

20-10-2011 / 17:10 h

Las Palmas de Gran Canaria, 20 oct (EFE).- El presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Las Palmas, Fernando Fraile, ha pedido hoy que desaparezca la Ley de Moratoria Turística de Canarias, que prohíbe construir nuevas camas en el Archipiélago, para activar el sector y la creación del empleo.

Según Fraile, Gran Canaria ha perdido en los últimos años "miles de camas por culpa de la crisis, en parte, y por la estructura de las comunidades de propietarios, ya que al carecer de rentas durante años muchos han optado por dedicarlos al arrendamiento urbano o, sencillamente, cerrarlos, y esto es muy grave".

"Si bien es verdad que el resto de los establecimientos están con buena ocupación y tenemos una llegada de turistas aceptable, lo cierto, que hemos perdido unas 20.000 plazas que son muchísimos centenares de millones de euros y empleos", ha resaltado.

Sobre las posibilidades que existen para recuperar esas camas perdidas, ha apuntado que "algunas son las que ha expuesto Paulino Rivero -presidente del Gobierno de Canarias-, como la reforma de las plazas obsoletas para ponerlas en el mercado", y que para eso están las líneas urgentes y las directrices.

Asimismo, Fraile cree que va a ser necesario meter "energía y camas nuevas" que tiren del mercado y equilibre el sector porque, de lo contrario, "Gran Canaria irá perdiendo peso específico en relación con otras islas".

En esa línea puso como ejemplo que Gran Canaria tenía más plazas y recibía más turistas que Tenerife hace una decena de años y que, en la actualidad, "Tenerife recibe del orden de un millón o millón y medio más de visitantes", lo que supone muchos miles de puestos de trabajo y miles de millones de euros de ingresos.

"Por nuestra estructura de oferta, más de apartamentos que de hotel, en su momento, Gran Canaria ha perdido capacidad de venta y producto, y sólo puede recuperarlo bien renovando lo viejo, cosa complicada y lenta, o revisando la moratoria, para que no sólo se puedan hacer hoteles de 5 estrellas, sino también de 4 o, incluso, villas de apartamentos de buena calidad", ha señalado Fraile. EFE

iqr/jmr

jueves, 29 de septiembre de 2011

"METER LA CUCHARA" EN SUELO AJENO, EN ESPAÑA Y EN HISPANOAMÉRICA

"METER LA CUCHARA" EN SUELO AJENO, EN ESPAÑA Y EN HISPANOAMÉRICA

El 8 de diciembre de 2009 publiqué un comentario en este blog sobre la intervención casi enfermiza que dirigentes españoles han mantenido sobre el suelo desde tiempos cuando la unidad de España era sólo un suspiro. Hoy reproduzco ese comentario porque sigue siendo de rabiosas actualidad, especialmente en Canarias que ya cuenta en sus listas del paro a más de 300.000 personas --un 30% aproximadamente de su población activa- y donde el suelo significa tantísimo para su crecimiento económico.

Las Palmas de Gran Canaria, 29 de septiembre de 2011.

ALFONSO XI - EL JUSTICIERO - DICTADOR DEL "ORDENAMIENTO DE ALCALÁ DE 1348"

“METER LA CUCHARA” EN SUELO AJENO, EN ESPAÑA Y EN HISPANOAMÉRICA. (El vicio de “meter la cuchara” en suelo ajeno)

Al día de hoy, y después de echar una ojeada a siglos transcurridos, se puede aseverar que los gestores políticos de España han tenido una fijación por mantener un control férreo sobre el suelo, tanto como si ha sido propiedad del Estado, en cuyo caso es natural, como si ha sido de propiedad privada, en cuyo caso es intervencionismo y metida de cuchara donde no deben, y, en lo que a la actualidad se refiere, pasarse por el ‘arco del triunfo’ el Artículo 15 de la Ley del Suelo española. ¿Que esto ha tenido homogeneidad en otras naciones de la Europa Occidental? Sin duda alguna pero no con la continuidad española y en muchísima menor medida como más adelante podremos ver en el ejemplo comparativo que expondré sobre el concepto español de la propiedad del suelo y el sajón (británico para más señas). Comenzaré por ubicarme en la época en la que se sentaron las bases para que el ciudadano de España, en esa época aún envuelta en lucha por su reunificación, perdiera el poder sobre la propiedad de su suelo en profundidad -en los casos que fuese propietario de suelo- y pasó a ser un propietario superficial del mismo. El artífice absolutista de esta iniciativa fue el rey Alfonso XI, también llamado El Justiciero, a la sazón rey de Castilla y León, cuya proclama sobre el territorio podríamos aventurarnos a definir como una avanzadilla de lo que más tarde, a lo largo del siglo XX, especialmente, se convertiría en doctrina del comunismo sobre el suelo que se fundamenta esencialmente en que el suelo es propiedad del Estado en su totalidad. Los Lenins, Los Marxes y demás tenidos como fenómenos de la ideología comunista del siglo XX fueron, por la distancia en el tiempo en que se configuraron los conceptos, unos angelitos comparados con semejante mente preclara en lo que a voracidad del Estado sobre el territorio ajeno se refiere, aunque él, Alfonso XI, no tuviera a la sazón la más remota idea de que lo que puso en pie ya en 1348 tendría eco como consigna totalitaria con una proyección tan brutal y demoledora para la humanidad como sería el comunismo del Este de Europa de nuestra Historia reciente, aún vivo y activo en algunas naciones del Globo.

Este rey, supongo que con la ayuda no desdeñable de una cohorte de masa gris-rojiza, convirtió en ley, a través del “Ordenamiento de Alcalá” de 1348, que el subsuelo de todo el territorio bajo el dominio de su Corona fuese de propiedad del Estado, es decir, de la propiedad de la Corona, de su propiedad para ser más claro, porque, por ser los reyes de la época absolutistas, el Estado era él mismo. En otras palabras, de un plumazo se hizo con el subsuelo de todo el territorio en el que gobernaba su Corona, así, por la cara, nacionalización regia universal del subsuelo. Estas Ordenanzas o Ley que, después de ser ratificada en 1387 por el rey Juan I con las “Ordenanzas de Briviesca”, perduró inalterable a través de los siglos hasta nuestros días, pero no porque fuese un bien común pues sólo beneficiaba a los cuantos de turno alrededor del poder o en el propio poder sino que fue, y sigue siendo, una poderosa arma política en manos de los gobernantes en ejercicio del poder. Ahora puede haber lugar al siguiente interrogante: ¿ha sido bueno y positivo para los ciudadanos españoles lo que Alfonso XI tomó para sí arrebatando al propietario de suelo de la época el derecho total sobre el subsuelo de su propiedad y que, con el transcurrir de los siglos, ha pasado a ser propiedad de un Estado común, como es el caso en la actualidad? En mi criterio no, no ha sido bueno ni positivo para el ciudadano español esta nacionalización del subsuelo impuesta por Alfonso XI y tampoco ha sido bueno para España. ¿Razones para este criterio? Las hay, por ejemplo: ha coartado la iniciativa individual del ciudadano a explotar su propiedad en profundidad, tanto si se tratara de mineralogía como petrolífera, sin deber tener otro límite que el que le marcara la propiedad colindante, además de controles adecuados en lo que al aprovechamiento de acuíferos se refiere ya que pueden tener origen en otras propiedades ajenas y ser drenados hacia la propia, lo que necesita de por sí una regulación muy precisa. Por otro lado, el Estado no tenía en las épocas a las que nos remontamos los tentáculos informativos necesarios para detectar dónde sacar riqueza del subsuelo por lo que hubo riquezas que no fueron explotadas durante siglos. Ahora cabe otra pregunta al respecto: ¿tiene algún beneficio el ciudadano del Estado español de los tiempos modernos del omnímodo poder que ostenta éste sobre la propiedad del subsuelo de todo el territorio nacional? Podemos aseverar, dejando un pequeño margen para algunas actuaciones puntuales, que ningún beneficio o casi ninguno; por el contrario, al amparo del ‘paraguas’ de esta potestad absoluta de disponer del subsuelo de todo el territorio y no permitir excavación alguna sin concesión o licencia previa, ha dado pábulo a la picaresca en el poder y a que el tráfico de influencias campara por sus respetos a lo largo de los siglos en lo que a concesiones de la explotación del subsuelo se refiere. El poder corrompe y el poder sobre el territorio, bien superficial o en profundidad, es tremendo y ha corrompido siempre tremendamente.

Por otra parte, nunca el Estado puede suplir a la iniciativa privada en actuaciones múltiples en toda la geografía nacional. El monopolio sobre el subsuelo significó para España un desaprovechamiento inmenso por ausencia de diversidad de explotadores de la minería, especialmente en las Españas de Ultramar donde tuvo implantación y continuidad hasta el día de hoy el tristemente famoso “Ordenamiento de Alcalá” de 1348, refrendado por la “Real Cédula de 1504” de los Reyes Católicos. El abuso del derecho sobre el subsuelo por parte de la Corona de España en las Españas de América tuvo un efecto desastroso para el desarrollo y proyección económica de Hispanoamérica porque limitó a unos cuantos elegidos el desarrollo mineralógico del subsuelo, bien por la vía de la concesión o licencia en suelo de propiedad privada, y cercenó toda posible iniciativa privada del emprendedor individualista en la explotación del subsuelo que se mantuvo atado a concesiones o prebendas otorgadas por el cacique gubernamental de turno, desafuero económico que se ha prolongado a través de los siglos hasta nuestros días, ya que ninguna nación hispana de América ha tenido gobiernos que estuvieran por la labor de otorgar a la propiedad del suelo la del subsuelo por serle intrínseca; esto habría significado pérdida de poder político que ningún político cede de buen grado.

Una prueba fehaciente de lo que ha significado para Hispanoamérica el control omnímodo del subsuelo por parte del Estado la tenemos en la demoledora diferencia que existe entre el desarrollo económico experimentado por la América Sajona (América del Norte) y la Hispana (Centro y Sur América); no es gratuito que la economía de la América Hispana lleve siglos por los suelos comparada con el Norte del continente, no pudiéndose argumentar que ello es debido al carácter indolente hispano o sureño para justificar semejante desigualdad en el desarrollo de ambas Américas; la razón básica está en que en la América del Norte los sajones británicos implantaron desde los comienzos de su colonización el derecho irrenunciable a la propiedad privada en suelo y subsuelo traído al Nuevo Mundo desde Inglaterra, lo que vino a generar múltiples actuaciones individuales de emprendedores en todo lo relacionado con el suelo que es básico para cualquier desarrollo económico. La América hispana, por el contrario, fue encadenada, al igual que la Metrópolis, a las leyes de la Corona que, si bien escribió capítulos de humanidad plagados de aciertos y generosidad, no soltó prebenda alguna sobre el subsuelo y condicionó a sus dominios, especialmente a las Españas de América, a un desarrollo económico en manos de un puñado de individuos, no siempre de buen hacer y desdeño del enriquecimiento propio.

¿Consecuencias de esta avidez por el control del suelo? Están ahí para ver y tocar, especialmente en la América Hispana. El éxodo de hispanoamericanos hacia la América Sajona en busca de un medio de vida es espectacular y no precisamente porque sus respectivos países sean pobres por naturaleza sino porque su desarrollo económico ha estado en manos de pocos mientras que la iniciativa emprendedora de muchos ha sido ahogada por las normas disuasorias impuestas a través de los siglos, entre ellas el fatídico “Ordenamiento de Alcalá” de 1348 del rey Alfonso XI, un verdadero derecho Real de pernada económica impuesto por la Corona del Descubrimiento y mantenido en el correr de los siglos a todo lo que se movía relacionado con el subsuelo.

Ahora puede que se suscite la pregunta: ¿y qué pintamos nosotros los grancanarios en todo este rollo sobre el suelo? Sí, no hay duda que la pregunta es de cajón y voy a intentar trasladar a nuestro contexto de forma resumida a dónde me lleva esta exposición sobre el suelo en Hispanoamérica. Veamos:

Si bien el control del subsuelo por el Estado en las naciones de Hispanoamérica atrasó el desarrollo económico de las naciones hispanas comparado con sus vecinos del Norte, podemos decir que la influencia que tuvo el escaso desarrollo del subsuelo en sus vidas cotidianas no fueron determinantes puesto que casi nadie contaba con ese factor como de vital importancia para el día a día de la vida; es decir, había otras actividades sobre el vasto territorio con las que poder ir tirando. Por tanto, la no explotación del subsuelo en todas sus posibilidades no fue vital para el vivir cotidiano. ¿Y cuál podría ser el dato comparativo de la América Hispana con Gran Canaria en lo que a sus respectivas dependencias del suelo se refiere? Ahí está precisamente el quid de la cuestión: para la América Hispana el monopolio y control que el Estado ejercía y ejerce sobre el subsuelo no era determinante, como he mencionado, para subsistir mientras que en Gran Canaria el control exacerbado y el intervencionismo que los Gobiernos canarios han venido ejerciendo sobre el suelo de titularidad privada en Gran Canaria en las dos últimas décadas sí ha sido y sigue siendo determinante para la subsistencia de una importantísima parte de la ciudadanía grancanaria. Me explico:

Si bien no puede decirse que la explotación o no explotación del subsuelo grancanario sea determinante para que mejore o empeore el status de vida de un número significativo de grancanarios, sí podemos asegurar que en las cuatro últimos décadas el 75%, aproximadamente, de la economía de la Isla ha dependido del binomio turismo/construcción, ambas actividades ligadas intrínsecamente al suelo; es decir, una actuación racional sobre el suelo ha venido dando sustento al 75%, bien directamente relacionados con el binomio citado o de forma indirecta, de los grancanarios. Y bien, ¿qué problema hay?, tal vez se pregunta el lector. El problema que hay es muy gordo, gordísimo porque el intervencionismo y control desmesurado que los Gobiernos canarios han venido ejerciendo desde comienzos de la década de los noventa hasta el día de hoy ha hecho totalmente imposible que Gran Canaria pudiese actualizar su oferta alojativa con camas hoteleras de calidad, lo que viene exigiendo el mercado desde la década de los ochenta, y ha perdido el liderazgo del mercado turístico de invierno en Europa en beneficio de Tenerife, que está en camino de triplicar a Gran Canaria en su oferta de camas hoteleras de cuatro y cinco estrellas, mientras que Gran Canaria mantiene en su inventario un abultado número de camas extrahoteleras de bajísima calidad que están predestinadas a quedar fuera del mercado a muy corto plazo en una cuantía que rondará las 80.000 camas repartidas desde Bahía Feliz hasta Mogán, lo que pone de manifiesto que la sangría de despedidos por cierre de complejos extrahoteleros en el Sur de la Isla tienen remotas posibilidades de encontrar un nuevo puesto de trabajo porque las moratorias del 2001 al 2003, la del 2003 al 2009 (Ley de Directrices) y la del 2009 hasta cuando el Gobierno de turno quiera (Ley de Medidas urgentes) han aniquilado al binomio construcción/turismo y, con ello, la creación de nuevas camas de calidad que nos proyectaran nuevamente a la primera línea del mercado turístico europeo y absorbiera la mano de obra que está quedando ociosa por el cierre de complejos extrahoteleros, especialmente en el Sur de la Isla.

Así las cosas, al día de hoy tenemos unos 250.000 personas en las listas del paro en Canarias de los que un 50%, aproximadamente, son grancanarios, todos ellos con escasísimas posibilidades de encontrar un puesto de trabajo en los próximos años, tanto en la construcción como en la hostelería. Por otro lado, el intervencionismo e injerencia desmedida de la política en el mundo de la economía y la iniciativa privada ha originado un fuerte retraimiento del inversionista porque ha creado una tremenda inseguridad jurídica y zozobra al inversionista el hecho de que lo que es hoy válido para un gestor político mañana deja de serlo para el que le pueda sustituir en el cargo y que la política dicte a placer lo que se puede hacer sobre un suelo ordenado -después de haber sido aprobado por todas las instituciones competentes lo que se puede hacer en los pertinentes Planes Parciales- cuándo se puede hacer, cómo se tiene que hacer y en cuánto tiempo hay que hacerlo, utilizando para ello incluso leyes que bordean la trampa como es el caso de la reciente Ley de Medidas Urgentes en la que se fijan condicionantes para la realización de proyectos que son imposibles de cumplir, como pudieran ser los hoteles escuela, con los que el Gobierno pretende que el empresariado asuma sus obligaciones docentes, o el desarrollar proyectos en el plazo rígido de tres años en una situación de recesión aguda de la demanda turística que desaconseja el invertir, de momento, en nuevas camas turísticas. Todo esto con la penalización de la desclasificación del suelo, la expropiación y una retahíla de otras medidas coercitivas y penalizadoras, por lo que cabe preguntarse: ¿este panorama tan desolador es atractivo para un inversionista, especialmente si es foráneo? o ¿es de recibo una ley que obliga a construir un hotel en un tiempo record de tres años, so pena de ser desclasificado el suelo, cuando la inversión tiene gran riesgo de rentabilidad por falta de demanda en el mercado? o ¿Se puede penalizar por ley al propietario de un suelo debidamente ordenado con la desclasificación del suelo si no construye un hotel escuela como única posibilidad de construir, cometido docente que corresponde al Departamento de Formación del Gobierno? o, Si todo este trajín de moratorias para acá y para allá tienen la finalidad del “ni una cama más”, ¿cómo es posible que se penalice con desclasificación del suelo a quien no construya más camas porque no tiene mercado para ellas, por ejemplo? o, si la política del Gobierno sigue siendo el “ni una cama más”, ¿cómo vamos a recibir turismo de calidad en número suficiente para poder reincorporar a los hoy existentes desempleados al mundo del trabajo si nos falta la infraestructura receptiva -camas hoteleras de calidad- para ello? Tal vez alguien dentro del mundo político que dirige nuestro destino tiene la respuesta de qué fue primero, el huevo o la gallina… porque esa respuesta aquí podría ser de utilidad.

CONCLUSIÓN FINAL

HISPANOAMÉRICA: El monopolio de la Corona de España sobre el subsuelo de las naciones de Hispanoamérica, además del territorio metropolitano pues América no fue una excepción, lastraron de forma relevante sus respectivos desarrollos a través de los siglos y hoy el lastre continúa; no obstante, siguen ‘tirando’ hacia adelante porque sus territorios son inmensos y sus posibilidades también.

GRAN CANARIA: La congelación del crecimiento económico de la mano del intervencionismo, injerencia y control férreo del suelo ordenado de propiedad privada por parte de los Gobiernos de Canarias ha llevado a Gran Canaria a una situación drástica de paro de dificilísima solución y a un retroceso muy grave en nuestro liderazgo, tantos años mantenido, de la oferta turística de invierno en el mercado europeo. Gran Canaria no sigue ‘tirando’ hacia adelante, está en regresión, vamos hacia atrás, peor que Hispanoamérica porque nuestro abanico de posibilidades de desarrollo económico se reduce a dos sectores: TURISMO/CONSTRUCCIÓN. Ninguno de los demás sectores económicos de la Isla es alternativa en la actualidad al modelo turismo/construcción. La salida de la crisis canaria no es fácil pero el binomio citado es el único camino, no hay otro ahora mismo, y ese camino tiene que ser allanado por nuestros dirigentes políticos sacando ‘la cuchara’ del suelo ajeno, no dando más ‘chutes’ de intervencionismo al enfermo y dejarlo que por sí mismo se recomponga, recupere su pulso y constantes vitales y podremos ver como, por sus propios pies, sale de la UCI tan pronto como ‘escampe’ en el exterior..

Las Palmas de Gran Canaria, 8 de diciembre de 2009. Daniel Garzón Luna

domingo, 25 de septiembre de 2011

SESENTA MIL CAMAS AL DESGUACE

Este artículo fue publicado en este blog el 11 de abril de 2008. Lo vuelvo a publicar en su integridad por lo rabioso de su actualidad.

Las Palmas de Gran Canaria, 24 de septiembre de 2011.

VIVIENDAS RESIDENCIALES ¿SERÁ ESTA LA IMAGEN DE PLAYA DEL INGLÉS EN UN FUTURO PRÓXIMO?

BEN MAGEC DICE: NI UNA CAMA MÁS; EL MERCADO REPLICA: 60.000 CAMAS AL DESGUACE. ¿SON SUFICIENTES CAMAS MENOS?

El hecho que una asociación ecologista como es Ben Magec se dedique a recoger firmas en contra de nuevas camas turísticas y consiga reunir hasta 35.000 es una prueba categórica del desconocimiento e ignorancia que predomina en nuestra población sobre ‘la cosa’ turística. A la vista de estos hechos, no hay más remedio que pensar que, o bien hay gente que firma y da sus datos a cualquiera que se los pida por el simple hecho de tener argumento ecológico de por medio, o la ignorancia sobre lo que significa el turismo para Gran canaria es supina; todo parece indicar que prevalece en gran parte de nuestra población el criterio que los ‘chonis’ vienen a nuestra Isla a hacer sus necesidades fisiológicas y a echarnos de las playas. Todo indica que, dentro de los poderes públicos, nadie se ha preocupado lo suficiente de transmitir a la sociedad el mensaje de que los ‘chonis’ que nos visitan significan ni más ni menos que el 80%, aproximadamente, de la economía de la Isla y que un descenso en su afluencia se traduce en cientos de trabajadores que van al paro, así de simple pero también de drástico para quienes vean perder sus puestos de trabajo, que no es solamente un drama personal sino que tiene una influencia generaliza en el consumo de todo tipo de géneros.

Al postulado de Ben Magec de “ni una cama más” -postulado compartido por un relevante cuadro de políticos que han encontrado en el populismo y la irracional demagogia el ser y la razón de sus quehaceres cotidianos- es seguir manteniendo a Gran Canaria en la hibernación de su crecimiento económico. Me explico: Desde el año 1992 en que el Cabildo de Gran Canaria suspendió las licencias de construcciones hoteleras y desclasificó suelo turístico por un tubo, especialmente en la costa de Mogán, a cuento de la redacción del Plan Insular de Ordenación del Territorio, el primer PIOT, aprobado en 1995 por el Gobierno de Canarias y anulado tres años más tarde por el Tribunal Supremo, Gran Canaria ha estado sometida a una política intervencionista inmisericorde por parte del Gobierno de Canarias que, al día de hoy, sigue encadenada por la, para Gran Canaria, fatídica Ley de Directrices o Moratoria turística del expresidente Román Rodríguez y sus mentores áticos. Consecuencias: como primera y más grave que Gran Canaria ha pasado de ser el buque insignia del turismo canario a un segundo lugar a mucha distancia del primero, Tenerife, y ya desbancada en algunos mercados, especialmente el peninsular, por la isla ‘menor’ de Lanzarote.

Retomando ahora lo de “ni una cama más”, no queda más remedio que decir a los que postulan tal concepto que ha lugar a inquietarse por semejante posicionamiento porque en los tres años venideros, pero no más de cinco casi seguro, de las 80.000 camas extrahoteleras que hoy existen en San Agustín-Playa del inglés-Campo Internacional, hay unas 50 o 60.000 que tienen todas las papeletas para pasar a ser residenciales, por lo que de las 153.000 camas, aproximadamente, que tiene censadas Gran Canaria en la actualidad habrá que dar de baja en el inventario a esas 50 0 60.000, así que el Parlamento de Canarias, tan dado a ocuparse de camas turísticas, podrá dar la satisfacción a Ben Magec de que no sólo una cama más sino que de aquí a tres o cuatro años tendremos 60.000 menos. Gran Canaria pasará a unas 100.000 en muy pocos años si se mantiene el criterio de “ni una cama más”. Toda la parafernalia verbal montada con lo de la rehabilitación de la planta obsoleta es pura utopía por la sencilla razón que esa rehabilitación requiere inversión por parte de sus respectivos propietarios y nadie mete dinero en un negocio si no tiene perspectivas razonables de obtener un beneficio y ese beneficio es más que cuestionable puesto que la gran mayoría de las camas extrahoteleras de Maspalomas-Costa Canaria no son competitivas, no tienen demanda y continuarán siendo expulsadas del mercado turístico sin compasión. ¿Y qué opción le queda al propietario de un bungalow o apartamento en la zona turística que entre dentro del concepto mencionado? O habitarlo él mismo como segunda vivienda o venderlo, si encuentra comprador. El turismo de salud, que apuntaba como posible solución al problema de demanda de la cama extrahotelera de Playa del Inglés en mis últimas exposiciones, no parece tener viabilidad por la falta de disposición de las administraciones implicadas a afrontar ese reto.

Y ahora puede suscitarse la pregunta: ¿Qué va a significar el cierre de explotaciones turísticas de unas 50 0 60.000 camas extrahoteleras en el municipio de San Bartolomé de Tirajana? Como quiera que estas camas serán expulsadas del mercado turístico porque no tienen demanda y, sobre todo, porque las tres administraciones responsables -Gobierno de Canarias, Cabildo y Ayuntamiento- han dejado degradarse la zona turística hasta situaciones extremas, quiere esto decir que, al pasar a residenciales, toda la mano de obra que hoy tiene en esos complejos un puesto de trabajo irá al paro con pocas expectativas de otro puesto de trabajo en la zona turística porque se ha congelado desde años el crecimiento de la oferta hotelera, que sí tiene mercado, y es la que hoy, y en los próximos tres o cuatro años, debería ir absorbiendo la mano de obra que se está quedando sin empleo en los complejos extrahoteleros.

Ahora el interrogante: ¿este aumento masivo de paro en la zona turista sureña que está a la vuelta de la esquina se pudo evitar? Por supuesto que se pudo evitar en gran medida; todo era una cuestión de planificar debidamente, sólo eso. Posiblemente el lector se preguntará: ¿planificar qué y cómo? Muy sencillo: todas las disposiciones, decretos y leyes por parte del Cabildo grancanario y el Gobierno de Canarias sacados desde 1992 hasta el 2003 han ido orientadas hacia un parón drástico del crecimiento turístico, precisamente el crecimiento hotelero que Gran Canaria tanto necesitaba para seguir siendo competitiva; estas decisiones han sido tomadas incluso a nivel de Parlamento, como fue el caso de la Ley de Directrices de 2003, aprobada por unanimidad de todo el arco parlamentario, y aún en vigor al día de hoy. No existe parangón en la historia de las democracias occidentales en que alguna de ellas haya congelado por ley el crecimiento económico de una actividad que resultase ser la columna vertebral de su economía, como es el caso del turismo-construcción para Gran Canaria que depende en casi un 80% de ese binomio. La Ley de Directrices o Moratoria turístico ha significado un verdadero haraquiri para Gran Canaria porque fue aprobada por el Parlamento sin que existiera un desinteresado estudio del mercado turístico que, de haberlo habido y divulgado entre los parlamentarios semanas antes del día de la votación de la Ley, tal vez ésta no habría sido aprobada. ¿Razones? Bastantes. Ese estudio de mercado habría puesto de manifiesto de forma inequívoca que la demanda del mercado turístico europeo hacía ya una década que se había decantado por la cama hotelera de calidad, entre las cuatro y las cinco estrellas, y esa demanda de calidad no será regresiva sino progresiva, es decir, que la demanda de ese mercado va evolucionando sin pausa hacia más calidad y hacia oferta complementaria de ocio que Gran Canaria, por la obsesiva fijación de sus administraciones en controlar e intervenir irracionalmente en el mercado de la oferta y la demanda, ha estrangulado su crecimiento durante años claves y la ha dejado estancada en los años ochenta, mientras que la demanda del mercado turístico sigue caminando hacia la calidad a pasos de gigante. Parece cosa de ciencia ficción que se siga manteniendo congelado el crecimiento de la cama hotelera desde comienzos de la década, se insista sobre la continuidad de la Moratoria y se pretenda satisfacer esa demanda exigente del mercado con camas extrahoteleras de los años sesenta y setenta que, incluso renovadas, misión casi imposible, no quiere nadie de poder adquisitivo medio alto.

Así las cosas, y ante la competitividad perdida de forma irreversible y el tsunami de paro que se avecina, y ante la insistencia de cuadros políticos grancanarios de prorrogar la Moratoria (véase las declaraciones del PSC en el diario La Provincia/Diario de Las Palmas del día de hoy), solo cabe añadir: “Perdónalos Señor………”

Las Palmas de Gran Canaria, 9 de abril de 2008. Daniel Garzón Luna

miércoles, 14 de septiembre de 2011

NUESTRO FUTURO TURÍSTICO INMEDIATO: ¿SE HA PLANIFICADO PARA LO QUE SE AVECINA?

NUESTRO FUTURO TURÍSTICO INMEDIATO: ¿SE HA PLANIFICADO PARA LO QUE SE AVECINA?

En el día de hoy el analista y economista turístico, Antonio Garzón Beckmann, ha publicado en su página web y en el diario digital "Maspalomasahora.com", con el titular del encabezamiento, un corto análisis sobre el espectacular desarrollo turístico que está teniendo lugar en Turquía, Egipto y Túnez, introduciendo datos comparativos con Canarias, especialmente con Gran Canaria, en lo relativo a camas turística e ingresos del personal empleado en la industria turística.

Dado la claridad con que está expuesta en este mini análisis la situación de competitividad de Canarias con estos ya nuestros grandes competidores, reproduzco a continuación su primera parte íntegramente y procederé a publicar la segunda parte tan pronto se publique.

Las Palmas de Gran Canaria, 14 de septiembre de 2011.

Nuestro futuro turístico inmediato: ¿se ha planificado para lo que se avecina? (1 de 2

Página web de Antonio Garzón Beckmann 13. sep, 2011 0 ComentariosImprimir: Imprimir esta Entrada

“Si mañana se abren las puertas del norte de África, estos clientes (los desviados) no repetirán, porque Canarias es un destino maduro que no puede competir en calidad y precio” decía hace pocos días Pablo Caspers, Subdirector de Airberlin para España y Portugal (en La Provincia, 03.09.11). ¿Se equivoca, exagera o es realista el directivo de la línea aérea? Veamos al respecto algunos datos comparativos de Canarias con destinos del Mediterráneo, Oriente Medio y norte de África:

Inversiones hoteleras

Según un reciente informe de la consultora Jones Lang Lasalle el volumen de inversión hotelera a nivel mundial alcanzará los 24.100 mill.€ en 2011, lo cual supone un aumento del 28%. Para la zona EMEA (Europa-Oriente Medio-África), donde se prevé que durante los próximos meses salgan al mercado interesantes productos, las previsiones sitúan el volumen de inversión hotelera para 2011 en 10.400 mill.€ (43% de la inversión a nivel mundial). Si nos centramos en los hoteles en construcción, según el último informe de STR Global Construction Pipeline Report el desarrollo hotelero “está vivo en Europa”, que cuenta con 800 hoteles en construcción, lo que supone la creación de 130.260 habitaciones. En Oriente Medio y África existen 460 establecimientos en construcción (125.268 habitaciones). La primera ciudad con más habitaciones en construcción es Londres (4.506 habitaciones) y en segundo lugar figura Estambul (Turquía) con 2.438 habitaciones.

La compañía hotelera Hilton planea desarrollar 100 hoteles en Europa hasta 2014. En relación con sus planes futuros, Patrick Fitzgibbon, vicepresidente senior de desarrollo de Hilton para Europa, Oriente Medio y África, afirma: “Esperamos que 2011 sea otro año de crecimiento extraordinario con el anuncio de algunas firmas de acuerdos realmente excepcionales e inauguraciones que refuercen nuestra oferta. Mercados de desarrollo estratégicos como el Reino Unido, Italia, Turquía, Rusia y Polonia continúan ofreciéndonos grandes oportunidades para todas nuestras marcas, permitiendo a Hilton Worldwide tener una presencia significativa en cada uno de estos países. A modo de ejemplo, solo en Turquía tenemos previsto abrir 11 hoteles en 2011, lo que suma un total de 34 recién inaugurados o en desarrollo en este país, un logro tremendo” (en hosteltur.com, 07.09.11). ¿Y España? ¿Y Canarias?

Es obvio, la competencia no duerme. Pablo Caspers avisó de nuevo hace pocos días de que “en el primero de los países (se refiere a Egipto) están planeando duplicar la capacidad hotelera. Eso contiene dos mensajes: podrá ir allí el doble de gente y el producto será totalmente nuevo”. Efectivamente, dentro de los planes de expansión de Egipto está la duplicación de sus capacidades hoteleras con la inclusión de 220.000 nuevas habitaciones en el mercado hasta el año 2020 (en FVW 08/11, p.26), es decir, unas 440.000 nuevas camas (= el doble de las camas hoteleras actuales de toda Canarias). En la actualidad Egipto tiene unas 240.000 habitaciones. El ministro de turismo Mounir Abdel Nour comentaba que Egipto está “vendiendo suelo turístico a condiciones extremadamente generosas” (FVW 8/11). De hecho, cadenas hoteleras internacionales como Sheraton o Hyatt realizan importantes inversiones y garantizan un alto estándar en la expansión de camas hoteleras (ver artículo anterior sobre Egipto).

Evolución Egipto Habitaciones turísticas (aproximadas) 1993 57.000 2000 100.000 2011 240.000 2020 (?) 460.000? (+92%?)

Y mientras tanto, ¿qué inversión hotelera se está produciendo en Canarias? Pues bien poca. Al mantener la prohibición de crecimiento de camas hoteleras (vía moratoria), el ejecutivo regional sigue basando la única vía de desarrollo en la rehabilitación de camas existentes. En el 2011 se ha podido ver que la rehabilitación se produce sólo en casos de excepciones, pues para la mayoría de las camas obsoletas (en su mayoría extrahoteleras) es prácticamente imposible unir las tres principales condiciones necesarias para renovar: (1) consenso de la comunidad de propietarios, (2) financiación y (3) viabilidad económica del proyecto de renovación. Si sólo basamos la modernidad en la renovación, que apenas se está produciendo, la competencia internacional nos adelantará en grado de modernidad hotelero, que es lo que está pasando. Si a ello le sumamos que el mercado constantemente está expulsando camas canarias del mercado por obsoletas no sólo es que la oferta alojativa sea cada vez menos moderna comparada con la competencia, sino que también sea menor en número (p.ej. camas totales Gran Canaria en 1999: 143.085; camas totales en 2011: 128.938, dato del 17/06/11 del Patronato de Turismo).

La evolución de capacidades sería contraria a la vista en Egipto:

Evolución Gran Canaria Camas turísticas

1999 143.085

2011 (al 17/6) 128.938

2020 (?) 90.000?

Dos ejemplos de inversiones en Turquía:

En Junio de 2011 abrió el Hotel Maxx Royal (Belek, Turquía) de 5* con una inversión de 175 millones de euros, 480 habi taciones (la más pequeña tiene 80m2) y situado directamente en primera línea de playa, a la vez que a pocos metros de un campo de golf de 18 hoyos. Incluye instalaciones como un aquapark propio. La cadena hotelera prevé expandir próximamente en Bodrum y Estambul.

En Mayo 2011 se inauguró el Crystal Palace Side (Side, Turquía) de la cadena Crystal Hotels, una de las cadenas turcas más grandes, actualmente con nueve hoteles en Turquía, que suman 4324 habitaciones, unas 10.900 camas. Ya está en construcción un hotel nuevo, el Crystal Shine en Belek con 836 habitaciones que se prevé inaugurar en el 2013.

Además de las inversiones hoteleras que se están produciendo en el Oriente Medio y en el norte de África, hay otros factores que también inclinan la balanza de la competitividad hacia los competidores internacionales, como son la captación de segmentos de alto gasto y los costes salariales. Esto será tratado en la seguna parte del artículo (en la que se incluirá un comparativo entre el salario de un trabajador turístico canario, tunecino, turco y egipcio).

TURISMO camas turísticas, Canarias, competitividad turística, Egipto, inversiones, Turquía

viernes, 24 de octubre de 2008

EL BAILE DE LA MORATORIA TURÍSTICA






















BAILANDO CON LA MORATORIA AL CRECIMIENTO TURISTICO EN GRAN CANARIAS

El mundo, especialmente el Occidental, ha entrado en una peligrosísima crisis financiera. Las sucesivas reuniones de las autoridades políticas mundiales al más alto nivel demuestran inequívocamente que el mundo se enfrenta a un problema generalizado de efectos demoledores de incalculables consecuencias para toda la población mundial pero, y como ocurre siempre, para los menos favorecidos. especialmente Los miles de millones de dólares y euros que son puestos por los estados a disposición de las entidades financieras en dificultades para evitar un derrumbe total del sistema financiero mundial, con las trituradoras consecuencias que ello tendría para los que viven del día a día y las clases medias, los primeros porque pueden quedarse sin empleo y medio de vida y los segundos porque pueden perder sus ahorros depositados en entidades financieras, no dejan lugar a la menor duda que a quienes ostentan el liderazgo de las naciones pudientes del hemisferio les ha tocado el tomar decisiones drásticas orientadas a evitar el colapso incontrolado del sistema financiero actual. Por supuesto que no deja de ser chocante y criticable que entidades financieras, que cobran a su clientela hasta por respirar dentro de sus dependencias y se jactan año tras año de lo mucho que suben sus respectivas cuentas de rendimiento, reciban ahora multimillonarias aportaciones de dinero de las arcas del Estado para solucionar sus problemas, aunque más demoledor podría ser un crack financiero universal y las riadas de parados que engrosarían las filas del paro que ello llevaría consigo.

Por todo ello, no debe extrañarnos esta frenética actividad que estamos viendo en las pantallas por parte de los máximos responsables de la política y la economía mundial. El fantasma del paro masivo no sólo significa una ingente cantidad de personas que no podrían alimentarse lo suficiente, eso, en cierto modo, no es la preocupación más relevante de políticos bien instalados, con buenos ingresos y visa oro en el bolsillo; la gran preocupación de esos forjadores de bienestar o miserias, depende cómo y en qué dirección orientan sus decisiones, es la masa humana, el ‘monstruo sin cabeza’ espoleado por la falta de trabajo y el hambre que, una vez apiñada alrededor de una causa común -falta de cobertura de las necesidades básicas de toda persona para su subsistencia- se pone en marcha cual marabunta y, a pecho descubierto, arremete contra todo y cualquier sistema de orden establecido. Como punto de referencia de lo que aquí comento: los incontables casos que ilustra la Historia. ¿Historia muy cercana como mini ejemplo? El ‘Caracazo’ de Venezuela.

Y a todo esto, dentro de toda esta ‘movida’ televisada en la que podemos ver el frenesí desplegado por doquier por parte de los gobernantes del mundo por buscar soluciones a la recesión económica que se está generando por todas partes, ¿qué posicionamiento están tomando nuestros dirigentes aquí en Canarias para capear este tsunami de la manera menos dolorosa posible, dentro de las decisiones limitadas que podamos tomar para frenar las ‘embestidas’ que nos vienen de fuera? Analizando las actividades de nuestra clase dirigente en la toma de decisiones -digo decisiones y no medidas- para amortiguar la crisis y recesión económica en la que hemos entrado, podemos aseverar que, de resultados a corto plazo, ninguna; las medidas que se están tomando son erráticas y en la dirección errónea; me explico: la columna vertebral de la economía de Gran Canaria es la construcción y el turismo y este binomio se encuentra con su crecimiento congelado por la Ley de las Directrices o Moratoria al crecimiento turístico promulgada por nuestro Parlamento, por unanimidad y en gran gesto de suicidio colectivo, en abril del 2003; es decir, nuestra Isla se encuentra inmersa en la actualidad en un problema gravísimo porque:

PRIMERO.- el binomio construcción-turismo está congelado, está ‘muerto’ y la recesión en el crecimiento económico que nos viene de fuera es un añadido inmisericorde a la situación de hibernación en que se encuentra el pilar de nuestro crecimiento económico con el resultado cero en la creación de puestos de trabajo.

SEGUNDO.- Hay dos efectos a resaltar, demoledores a mí entender, que ha tenido como consecuencia la Ley de Directrices o Moratoria turística, y son: a) la pérdida del liderazgo de Gran Canaria, ya irrecuperable, en los mercados turísticos europeos; b) el drástico incremento del paro pues hemos pasado en Canarias de 92.000 parados en abril del 2003 a unos 180.000 al día de hoy.

Los siguientes interrogantes son de rigor: ¿Por qué ha perdido Gran Canaria competitividad en el mercado turístico europeo? Porque nos hemos estancado en poner camas de calidad en el mercado de acuerdo con la demanda y esa demanda se ha dislocado hacia la oferta de otros destinos turísticos que sí las han puesto. ¿Y por qué se ha disparado el paro en Canarias de forma tan bestial desde el 2003 hasta el 2008? Simplemente porque se ha ‘matado’ a las dos actividades que sustentan alrededor del 70% de nuestra mano de obra activa y, al congelarse la edificación hotelera, se han matado dos generadores de empleos de un tiro, pues ha quedado ociosa en gran parte la mano de obra de la construcción y se han cerrado las puertas a la creación de nuevos puestos de trabajo en la rama hotelera que es la única que puede absorber la mano de obra que está engrosando el paro a consecuencia del continuado cierre de complejos turísticos extrahoteleros en San Bartomé de Tirajana, especialmente, oferta de cama turística, la extrahotelera, cuya demanda va en continua e inexorable retroceso.

A todo esto, el lector puede que se pregunte también: bueno, si el Gobierno canario acaba de presentar en el Parlamento la Ley de Medidas Urgentes, que prorroga en cierto modo la actual Ley de Directrices o Moratoria turística, la cual contempla la posibilidad de construir hoteles de cinco estrellas, no debe haber problemas para que el pulso del binomio construcción-turismo vuelva a latir. Sí, eso podría ser el criterio de cualquier ciudadano que, fuera de la jungla de la burocracia administrativa que envuelve el urbanismo, opine sobre el tema pero las cosas no son así de simples ni de tan fácil recorrido porque esa posibilidad de construir hoteles de cinco estrellas está condicionada en esta nueva ley o prórroga de la ley aún en vigor a que esos hoteles sean hoteles escuelas, con todo lo que significa el explotar un hotel escuela como empresa privada; es decir, con ésta más que tímida apertura a la posibilidad de construir un hotel, el Gobierno canario traslada a la empresa privada una de sus obligaciones básicas: la formación de la mano de obra para cualquier actividad económica, y la fuerza a asumir una función didáctica impropia de una empresa privada dentro de un contexto de libre mercado, dando la impresión que el desconocimiento de la realidad impera en el ejecutivo y que piensa que hay colas de inversores sacando un numerito para construir hoteles en Gran Canaria y enterrar -obsérvese que digo enterrar y no invertir- miles de millones en proyectos hoteleros que cualquier iluminado de turno, con ínfulas proteccionistas del suelo ajeno, puede convertir en pleitos de decenios ante los tribunales. Por consiguiente, es un proyecto de ley, repito, tímido, voluntarista y cobarde en lo fundamental porque, en lugar de enfrentarse al problema de forma resoluta y a tomar decisiones que solucionen los problemas que corroen y bloquean el desarrollo económico de nuestra Isla -competitividad (oferta turística de calidad) y crecimiento desenfrenado del paro-, se aparta de las necesidades básicas y perentorias del espeluznante momento actual y se sumerge en un posicionamiento de desarrollo opaco en la creencia que le suavizará la actitud beligerante ‘in extremis’ de la oposición y le facilitará un pacto con ella, un pacto con una oposición en la que reinan objetivos inmovilistas, intervencionistas y dirigismo trasnochado a años luz de las necesidades que hoy tiene ante sí Gran Canaria.

Como prueba palpable de por donde van a ir los ‘tiros’ de lo que va a significar el previsible pactismo, no hay más que repasar las hemerotecas de los últimos días y podemos comprobar lo que opinan los grupos políticos de la oposición, con los que se supone que tendría que pactar la ley el Gobierno, comenzando por los comunistas de Román Rodríguez, con él ‘in person’ a la cabeza y jalonado por otros afines, entre ellos Faustino García Márquez, el hombre que acaba de protagonizar un golpe de efecto y órdago al Gobierno al dimitir de su puesto de presidente de la Agencia del Medio Ambiente tratando con ello de cargarse la ya de por sí insípida nueva moratoria, secundado por los Cabildos, entidades que, como los máximos y únicos responsables de la gestión de sus respectivos territorios que deberían ser y, por tanto, los más identificados con las necesidades de desarrollo del momento de sus respectivas islas, se montan al carro de “todos contra el Gobierno”, bajo la nunca suficientemente bien ponderada batuta del puñado de iluminados del Cabildo grancanario, los encastillados en el “yo nunca me equivoco” y, por puro enfrentamiento político, exigen al Gobierno la retirada del proyecto de ley del Parlamento de forma que sea modificado en el sentido que sea aún más restrictivo en el crecimiento turístico; es decir, hecho a la medida de sus ideologías intervencionistas y no a la medida de las necesidades de la Isla. Indiscutiblemente que nos encontramos ante el sempiterno ‘sostenella y no enmendalla’ de determinados políticos grancanarios; los efectos perniciosos que este posicionamiento sigue teniendo para Gran Canaria no va con ellos, a pesar de que están ahí para ver y tocar.

En lo que al posicionamiento del Partido Socialista Canario se refiere, eso es otro cantar. El leonino condicionante que se le impone al inversor para construir un hotel en Canarias, no sólo en lo concerniente a los hoteles escuela sino a las demás rebuscadas y retorcidas disposiciones de la Ley que propician la construcción hotelera tirando en un sitio para construir en otro y otras cosas parecidas, no parecen ser suficientes trabas para el PSC que postula, según declaraciones a la prensa de los últimos días de sus máximos dirigentes, la devolución del proyecto de ley al Gobierno y su sustitución por otro en el que quede descartada la construcción de nuevos hoteles por lo que se une al marco inmovilista de los comunistas y pone la proa a esta nueva moratoria del Gobierno con el argumento que va a haber un descontrol ilimitado para llenar de camas toda la Isla de Gran Canaria. Que el PSC arremeta con semejante virulencia, amenazando incluso con llevar la ley ante el Constitucional para echarla abajo, contra una nueva ley o prórroga de una ley que de por sí debería ser abolida ‘ipso facto’ como único camino para que el corazón paralizado de nuestra economía vuelva a latir, es una tremenda paradoja; que el partido político que más debería estar comprometido en Gran Canaria, dado su condición social, en la creación de empleo respaldando y promoviendo actuaciones por parte del Gobierno que animen a empresarios emprendedores para volver a la senda del crecimiento económico, la única salida para atajar el crecimiento del paro, parece cosa de ciencia ficción; nuestros socialistas hace tiempo que dan la impresión de haber perdido la brújula y andar perdidos en la maleza de los montes.

Como fiel reflejo de dónde se encuentra encastillada cierta clase política grancanaria, cito un comentario de mi vecino del quinto, hombre ilustrado metido en ‘la cosa’ política, que me decía hace unos días: “nosotros en Canarias no tenemos problemas, los problemas lo tienen los comuneros del continente, nosotros no los tenemos porque somos “periféricos”.” No está del todo mal la filosofía que mi vecino aplica al asunto.

Las Palmas de Gran Canaria, 27 de octubre de 2008
Daniel Garzón Luna
Mismo artículo con información gráfica (Gran Canaria bailando con la muerte) en mis páginas Web: http://danielgarzonluna.blogspot.com/ y http://zxcvbn14.spaces.live.com/