GRAN CANARIA EN SU ENCRUCIJADA

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sábado, 19 de noviembre de 2011

EL BAILE DE LA MORATORIA: LA ORQUESTA, IMPERTÉRRITA, SIGUE TOCANDO

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EL BAILE DE LA MORATORIA: LA ORQUESTA, IMPERTÉRRITA, SIGUE TOCANDO

MELONERAS, UN RETO INCONCLUSO (Enlace al artículo de opinión de Eustasio López publicado en La Provincia-DLP del 27-11-2011)

En los últimos días la prensa grancanaria de papel, especialmente LA PROVINCIA/DLP, está publicando en relieve el vía crucis que empresarios grancanarios tienen que recorrer para poder consolidar la ejecución de algún proyecto de desarrollo económico, tanto si se trata de inversión en el ámbito turístico, en el comercial o en cualquier otra actividad que tenga algo que ver con el suelo (en jerga política con el territorio). Por lo que está publicando La Provincia/DLP, se puede sacar la conclusión de que la Ley de Las Directrices o Moratoria Turística, la ahora también Moratoria Turística llamada con eufemismo Ley de Medidas Urgentes, el intervencionismo sobre el suelo, la burocracia generalizada que impera en todas las administraciones de la Isla, el planeamiento de múltiples exigencias a cumplir y tropecientas trabas más, todo esto a lo largo de dos decenios pues la ‘orquesta’ comenzó a tocar para Gran Canaria en el 1992 con la redacción del primer PIOT por parte del Cabildo, le siguieron los Decretos de 2001 de Moratorias Turística que tuvieron su continuación en la Ley de Directrices de 2003 y que culminó en la Ley de Medidas Urgentes de 2008, aún hoy en vigor, ésta última una continuidad de las Moratorias al crecimiento turístico, todo ello ha conllevado a que haya proyectos que después de decenios en tramitación ¡decenios! aún no hayan recibido el definitivo visto bueno por parte del Gobierno de Canarias para su ejecución. Todo esto con el agravante de una situación de estancamiento generalizado de la economía Occidental y con unas 330.000 personas en Canarias en las listas del paro, alrededor del 30% de nuestra población activa.

Ante este panorama, no es de extrañar que haya empresarios que hayan optado por abandonar sus cuarteles de invierno y salir al crudo frío del exterior para llamar las cosas por su nombre y decirles a quienes ostentan el poder político y frenan y bloquean el desarrollo económico de Gran Canaria que tienen congelado el crecimiento económico de la Isla y que en no pocas veces lo hacen en beneficio de otras Islas del Archipiélago, como es el caso de Tenerife que ya ha conseguido desbancar a Gran Canaria como líder de la oferta turística canaria, pues al día de hoy ha recibido un millón de turistas más que Gran Canaria en lo que va de año y su oferta de hoteles de calidad casi dobla a la de esta Isla.

A nadie le es ajeno que existe el riesgo para los más señalados en esta ‘discrepancia’ con el Gobierno canario que entre en escena la clásica ‘venganza de don Mendo’ española, pero todo tiene un límite y son incontables las empresas que han desaparecido y siguen desapareciendo precisamente porque el Gobierno canario tiene bloqueada toda la actividad que tiene algo que ver con el suelo, la única ‘materia prima’ que ha hecho posible el desarrollo económico en Canarias desde mediados del pasado siglo y es responsable directo, en conjunción con el binomio turismo/construcción, del bienestar social que ha alcanzado Canarias y que, hoy por hoy, en lo que a Gran Canaria se refiere, es la única ‘materia prima’ que puede volver a poner en marcha la reactivación del crecimiento económico en esta Isla.

Por tanto, a nadie le debe coger de sorpresa si empresarios cuya caja de resistencia económica ha llegado a su fin y no tienen otro remedio que exigir voz en grito que ¡por favor! les dejen ejecutar sus proyectos y trabajar, cosa que piden a un Gobierno que un día sí y el otro también pide por activa y por pasiva al mundo empresarial grancanario que admitan más trabajadores en sus empresas de forma que descienda el número de personas en las listas del paro, acusación latente que la conforman esos 330.000 individuos sin puesto de trabajo que miran hacia unas administraciones que no facilitan nada el camino a los emprendedores para que éstos asuman riesgo, inviertan y creen actividad económica. Esas administraciones no han estado ni están a la altura de la situación de penuria económica que se está viviendo en España y en Canarias especialmente. Toda una paradoja que el Gobierno pida al mundo de la empresa que cree puestos de trabajo cuando son los más altos estamentos del Gobierno los que hacen totalmente imposible con su desaforado intervencionismo sobre el suelo y, por tanto, la economía isleña que los emprendedores con ganas de desarrollar proyectos y arriesgar su dinero puedan realizarlos pues son sistemáticamente maltratados con actuaciones administrativas que eternizan la aprobación definitiva de sus proyectos e, incluso, de palabras.

Ahora, en contra de los posicionamientos de discreción que ha caracterizado al empresariado grancanario con relación a la política de intervención pura y dura, bordeando el corte bolchevique, sobre el suelo privado en los dos últimos decenios por los últimos Gobiernos canarios, han decidido, un núcleo relevante de ellos, salir a la palestra y cantarle 'las cuarenta' a un Gobierno que persiste por sistema en bloquear proyectos relacionados con el suelo y sigue sin enterarse que la única salida que existe en Gran Canaria para descongelar su crecimiento económico es la utilización del suelo turístico e industrial programado y aprovechar la buena coyuntura de la demanda turística, especialmente a consecuencia de los problemas del Medio Oriente y Norte de África, para comenzar a proyectar establecimientos turísticos de calidad, así como los complementos de ocio que exige el mercado, que saquen a Gran Canaria del estancamiento en la creación de empleo y recupere su puesto de primera línea en la oferta turística canaria en Europa.

En lo que al posicionamiento de los 330.000 individuos que tiene Canarias en las listas del paro a la espera de un puesto de trabajo, es obvio que no son conscientes de cuáles son las razones fundamentales por las que no se crean puestos de trabajo en Canarias, especialmente en Gran Canaria, y que hacen imposible que la oferta de trabajo en Gran Canaria mejore, bien porque estén carentes de la suficiente representatividad bien informada o porque simplemente creen que la ya famosa crisis internacional, el gran 'alibi' de los gobiernos inoperantes, es la culpable de todos sus males. Lo cierto es que no está descartado que en Gran Canaria se produzca una 'movida' social al lado de la cual el llamado 'caracazo' de Caracas el 27 y el 28 de febrero de 1989 podría resultar ser un juego de adolescentes mal educados.

¡Menos mal que Cáritas Diocesanas sigue dando la talla de forma ejemplar y sigue dando, impertérrita, de comer al hambriento que ya son legiones!

Como quiera que La Provincia/DLP ha venido dando una información muy completa sobre este ‘desencuentro’ entre el mundo empresarial grancanario y el Gobierno de Paulino Rivero, a continuación reproduzco los titulares de las informaciones más relevantes, seguidas de sus correspondientes enlaces al diario La Provincia/DLP para quien quiera leer las informaciones completas pueda tener acceso a ellas desde este blog.

También incluyo a continuación de los comentarios de prensa mencionados una repetición de mi artículo “EL BAILE DE LA MORATORIA” publicado en este blog el 27 de octubre de 2008 pero que hoy sigue siendo de absoluta actualidad en lo que a la Moratoria Turística y a Gran Canaria se refiere.

Las Palmas de Gran Canaria, 19 de noviembre de 2011.

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´En Tenerife lo facilitan todo y en Gran Canaria nos aburren´

Revuelta empresarial contra el frenazo a las inversiones

Los constructores acusan al Gobierno de bloquear 858 millones en inversiones

´Cada vez hay más familias enteras que viven en la calle’

El puerto de Tauro, adelante tras 14 años de trámites

Los constructores denuncian que Berriel les bloquea las inversiones ´a su antojo´

(Declaraciones de Domingo Berrial a La Provincia-DLP -17-11-2011-)´Nunca trabajaré al margen de la legalidad por presiones´

Sergio Alonso: ´El Gobierno nos pone al margen de la ley´ (La Provincia/DLP – 20-11-2011)

Responsabilidades políticas (Agustín Manrique de Lara en La Provincia/DLP – 20-11-2011-)

La pobreza amenaza a un tercio de los canarios (La Provincia/DLP -20-11-2011-)

Cabré: ´El Gobierno ejerce un secuestro económico sobre Gran Canaria´ (La Provincia/DLP – 21-11-2011-)

(MELONERAS, UN RETO INCONCLUSO de Eustasio López en La Provincia-DLP - 27-11-2011) (Artículo de opinión sin vínculo a la publicación en el diario. Hacer clic sobre el texto para ampliarlo y facilitar su lectura))

A CONTINUACIÓN REPRODUZCO UNA REPETICIÓN DE MI ARTÍCULO DE FECHA 27 DE OCTUBRE DE 2008 QUE PUBLIQUÉ CON EL TITULAR DE "EL BAILE DE LA MORATORIA" PUES SU CONTENIDO ES DE RABIOSA ACTUALIDAD POR LA GRAN PREOCUPACIÓN QUE YA ENTONCES DESPERTÓ A LOS DIRIGENTES DEL MUNDO LA CRISIS ECONÓMICA MUNDIAL.

27 DE OCTUBRE DE 2008 (Repetición)

EL BAILE DE LA MORATORIA TURÍSTICA






















BAILANDO CON LA MORATORIA AL CRECIMIENTO TURISTICO EN GRAN CANARIAS

El mundo, especialmente el Occidental, ha entrado en una peligrosísima crisis financiera. Las sucesivas reuniones de las autoridades políticas mundiales al más alto nivel demuestran inequívocamente que el mundo se enfrenta a un problema generalizado de efectos demoledores de incalculables consecuencias para toda la población mundial pero, y como ocurre siempre, para los menos favorecidos. especialmente Los miles de millones de dólares y euros que son puestos por los estados a disposición de las entidades financieras en dificultades para evitar un derrumbe total del sistema financiero mundial, con las trituradoras consecuencias que ello tendría para los que viven del día a día y las clases medias, los primeros porque pueden quedarse sin empleo y medio de vida y los segundos porque pueden perder sus ahorros depositados en entidades financieras, no dejan lugar a la menor duda que a quienes ostentan el liderazgo de las naciones pudientes del hemisferio les ha tocado el tomar decisiones drásticas orientadas a evitar el colapso incontrolado del sistema financiero actual. Por supuesto que no deja de ser chocante y criticable que entidades financieras, que cobran a su clientela hasta por respirar dentro de sus dependencias y se jactan año tras año de lo mucho que suben sus respectivas cuentas de rendimiento, reciban ahora multimillonarias aportaciones de dinero de las arcas del Estado para solucionar sus problemas, aunque más demoledor podría ser un crack financiero universal y las riadas de parados que engrosarían las filas del paro que ello llevaría consigo.

Por todo ello, no debe extrañarnos esta frenética actividad que estamos viendo en las pantallas por parte de los máximos responsables de la política y la economía mundial. El fantasma del paro masivo no sólo significa una ingente cantidad de personas que no podrían alimentarse lo suficiente, eso, en cierto modo, no es la preocupación más relevante de políticos bien instalados, con buenos ingresos y visa oro en el bolsillo; la gran preocupación de esos forjadores de bienestar o miserias, depende cómo y en qué dirección orientan sus decisiones, es la masa humana, el ‘monstruo sin cabeza’ espoleado por la falta de trabajo y el hambre que, una vez apiñada alrededor de una causa común -falta de cobertura de las necesidades básicas de toda persona para su subsistencia- se pone en marcha cual marabunta y, a pecho descubierto, arremete contra todo y cualquier sistema de orden establecido. Como punto de referencia de lo que aquí comento: los incontables casos que ilustra la Historia. ¿Historia muy cercana como mini ejemplo? El ‘Caracazo’ de Venezuela.

Y a todo esto, dentro de toda esta ‘movida’ televisada en la que podemos ver el frenesí desplegado por doquier por parte de los gobernantes del mundo por buscar soluciones a la recesión económica que se está generando por todas partes, ¿qué posicionamiento están tomando nuestros dirigentes aquí en Canarias para capear este tsunami de la manera menos dolorosa posible, dentro de las decisiones limitadas que podamos tomar para frenar las ‘embestidas’ que nos vienen de fuera? Analizando las actividades de nuestra clase dirigente en la toma de decisiones -digo decisiones y no medidas- para amortiguar la crisis y recesión económica en la que hemos entrado, podemos aseverar que, de resultados a corto plazo, ninguna; las medidas que se están tomando son erráticas y en la dirección errónea; me explico: la columna vertebral de la economía de Gran Canaria es la construcción y el turismo y este binomio se encuentra con su crecimiento congelado por la Ley de las Directrices o Moratoria al crecimiento turístico promulgada por nuestro Parlamento, por unanimidad y en gran gesto de suicidio colectivo, en abril del 2003; es decir, nuestra Isla se encuentra inmersa en la actualidad en un problema gravísimo porque:

PRIMERO.- el binomio construcción-turismo está congelado, está ‘muerto’ y la recesión en el crecimiento económico que nos viene de fuera es un añadido inmisericorde a la situación de hibernación en que se encuentra el pilar de nuestro crecimiento económico con el resultado cero en la creación de puestos de trabajo.

SEGUNDO.- Hay dos efectos a resaltar, demoledores a mí entender, que ha tenido como consecuencia la Ley de Directrices o Moratoria turística, y son:

a) la pérdida del liderazgo de Gran Canaria, ya irrecuperable, en los mercados turísticos europeos;

b) el drástico incremento del paro pues hemos pasado en Canarias de 92.000 parados en abril del 2003 a unos 180.000 al día de hoy.

Los siguientes interrogantes son de rigor: ¿Por qué ha perdido Gran Canaria competitividad en el mercado turístico europeo? Porque nos hemos estancado en poner camas de calidad en el mercado de acuerdo con la demanda y esa demanda se ha dislocado hacia la oferta de otros destinos turísticos que sí las han puesto. ¿Y por qué se ha disparado el paro en Canarias de forma tan bestial desde el 2003 hasta el 2008? Simplemente porque se ha ‘matado’ a las dos actividades que sustentan alrededor del 70% de nuestra mano de obra activa y, al congelarse la edificación hotelera, se han matado dos generadores de empleos de un tiro, pues ha quedado ociosa en gran parte la mano de obra de la construcción y se han cerrado las puertas a la creación de nuevos puestos de trabajo en la rama hotelera que es la única que puede absorber la mano de obra que está engrosando el paro a consecuencia del continuado cierre de complejos turísticos extrahoteleros en San Bartomé de Tirajana, especialmente, oferta de cama turística, la extrahotelera, cuya demanda va en continua e inexorable retroceso.

A todo esto, el lector puede que se pregunte también: bueno, si el Gobierno canario acaba de presentar en el Parlamento la Ley de Medidas Urgentes, que prorroga en cierto modo la actual Ley de Directrices o Moratoria turística, la cual contempla la posibilidad de construir hoteles de cinco estrellas, no debe haber problemas para que el pulso del binomio construcción-turismo vuelva a latir. Sí, eso podría ser el criterio de cualquier ciudadano que, fuera de la jungla de la burocracia administrativa que envuelve el urbanismo, opine sobre el tema pero las cosas no son así de simples ni de tan fácil recorrido porque esa posibilidad de construir hoteles de cinco estrellas está condicionada en esta nueva ley o prórroga de la ley aún en vigor a que esos hoteles sean hoteles escuelas, con todo lo que significa el explotar un hotel escuela como empresa privada; es decir, con ésta más que tímida apertura a la posibilidad de construir un hotel, el Gobierno canario traslada a la empresa privada una de sus obligaciones básicas: la formación de la mano de obra para cualquier actividad económica, y la fuerza a asumir una función didáctica impropia de una empresa privada dentro de un contexto de libre mercado, dando la impresión que el desconocimiento de la realidad impera en el ejecutivo y que piensa que hay colas de inversores sacando un numerito para construir hoteles en Gran Canaria y enterrar -obsérvese que digo enterrar y no invertir- miles de millones en proyectos hoteleros que cualquier iluminado de turno, con ínfulas proteccionistas del suelo ajeno, puede convertir en pleitos de decenios ante los tribunales. Por consiguiente, es un proyecto de ley, repito, tímido, voluntarista y cobarde en lo fundamental porque, en lugar de enfrentarse al problema de forma resoluta y a tomar decisiones que solucionen los problemas que corroen y bloquean el desarrollo económico de nuestra Isla -competitividad (oferta turística de calidad) y crecimiento desenfrenado del paro-, se aparta de las necesidades básicas y perentorias del espeluznante momento actual y se sumerge en un posicionamiento de desarrollo opaco en la creencia que le suavizará la actitud beligerante ‘in extremis’ de la oposición y le facilitará un pacto con ella, un pacto con una oposición en la que reinan objetivos inmovilistas, intervencionistas y dirigismo trasnochado a años luz de las necesidades que hoy tiene ante sí Gran Canaria.

Como prueba palpable de por donde van a ir los ‘tiros’ de lo que va a significar el previsible pactismo, no hay más que repasar las hemerotecas de los últimos días y podemos comprobar lo que opinan los grupos políticos de la oposición, con los que se supone que tendría que pactar la ley el Gobierno, comenzando por los comunistas de Román Rodríguez, con él ‘in person’ a la cabeza y jalonado por otros afines, entre ellos Faustino García Márquez, el hombre que acaba de protagonizar un golpe de efecto y órdago al Gobierno al dimitir de su puesto de presidente de la Agencia del Medio Ambiente tratando con ello de cargarse la ya de por sí insípida nueva moratoria, secundado por los Cabildos, entidades que, como los máximos y únicos responsables de la gestión de sus respectivos territorios que deberían ser y, por tanto, los más identificados con las necesidades de desarrollo del momento de sus respectivas islas, se montan al carro de “todos contra el Gobierno”, bajo la nunca suficientemente bien ponderada batuta del puñado de iluminados del Cabildo grancanario, los encastillados en el “yo nunca me equivoco” y, por puro enfrentamiento político, exigen al Gobierno la retirada del proyecto de ley del Parlamento de forma que sea modificado en el sentido que sea aún más restrictivo en el crecimiento turístico; es decir, hecho a la medida de sus ideologías intervencionistas y no a la medida de las necesidades de la Isla. Indiscutiblemente que nos encontramos ante el sempiterno ‘sostenella y no enmendalla’ de determinados políticos grancanarios; los efectos perniciosos que este posicionamiento sigue teniendo para Gran Canaria no va con ellos, a pesar de que están ahí para ver y tocar.

En lo que al posicionamiento del Partido Socialista Canario se refiere, eso es otro cantar. El leonino condicionante que se le impone al inversor para construir un hotel en Canarias, no sólo en lo concerniente a los hoteles escuela sino a las demás rebuscadas y retorcidas disposiciones de la Ley que propician la construcción hotelera tirando en un sitio para construir en otro y otras cosas parecidas, no parecen ser suficientes trabas para el PSC que postula, según declaraciones a la prensa de los últimos días de sus máximos dirigentes, la devolución del proyecto de ley al Gobierno y su sustitución por otro en el que quede descartada la construcción de nuevos hoteles por lo que se une al marco inmovilista de los comunistas y pone la proa a esta nueva moratoria del Gobierno con el argumento que va a haber un descontrol ilimitado para llenar de camas toda la Isla de Gran Canaria. Que el PSC arremeta con semejante virulencia, amenazando incluso con llevar la ley ante el Constitucional para echarla abajo, contra una nueva ley o prórroga de una ley que de por sí debería ser abolida ‘ipso facto’ como único camino para que el corazón paralizado de nuestra economía vuelva a latir, es una tremenda paradoja; que el partido político que más debería estar comprometido en Gran Canaria, dado su condición social, en la creación de empleo respaldando y promoviendo actuaciones por parte del Gobierno que animen a empresarios emprendedores para volver a la senda del crecimiento económico, la única salida para atajar el crecimiento del paro, parece cosa de ciencia ficción; nuestros socialistas hace tiempo que dan la impresión de haber perdido la brújula y andar perdidos en la maleza de los montes.

Como fiel reflejo de dónde se encuentra encastillada cierta clase política grancanaria, cito un comentario de mi vecino del quinto, hombre ilustrado metido en ‘la cosa’ política, que me decía hace unos días: “nosotros en Canarias no tenemos problemas, los problemas lo tienen los comuneros del continente, nosotros no los tenemos porque somos “periféricos”.” No está del todo mal la filosofía que mi vecino aplica al asunto.

Las Palmas de Gran Canaria, 27 de octubre de 2008
Daniel Garzón Luna
Mismo artículo con información gráfica (Gran Canaria bailando con la muerte) en mis páginas Web: http://danielgarzonluna.blogspot.com/ y http://zxcvbn14.spaces.live.com/


















viernes, 7 de octubre de 2011

DERRIBAR LAS LEYES QUE FRENAN LA CONSTRUCCIÓN TURÍSTICA, DICE JERÓNIMO SAAVEDRA

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DERRIBAR LAS LEYES QUE FRENAN LA CONSTRUCCIÓN TURÍSTICA, DICE JERÓNIMO SAAVEDRA

Jerónimo Saavedra, socialista individualista y no muy dado al seguidismo que caracteriza al gran mogollón de los políticos curtidores del desbarajuste que impera en la actualidad en la Piel de Toro e Islas adyacentes, ha vuelto a poner sobre el tapete la palabra maldita de la que los bien retribuidos hombres de ‘la cosa’ pública huyen como de la peste: LA CONSTRUCCIÓN TURÍSTICA. Se pueden contar con los dedos de la mano los políticos grancanarios que abiertamente, con luz y taquígrafo, delante de los micrófonos o las pantallas de televisión, tienen las agallas de decir al sufrido pueblo grancanario que hay que volver a abrir la mano en toda su extensión a la construcción de hoteles en Gran Canaria porque el crecimiento económico de nuestra Isla se limita al crecimiento de los sectores económicos TURISMO/CONSTRUCCIÓN como única salida posible a la situación de penuria económica, salida que será lenta, muy lenta porque se ha torpedeado y parado en seco la iniciativa privada en la línea de nuevos proyectos turísticos; el devolver nuevamente la confianza a los inversores tardará meses, muchos meses. Aparte del binomio Turismo/construcción, no tenemos ningún otro sector económico que esté en situación de crear puestos de trabajo en Gran Canaria de forma significativa, tanto si se trata de la agricultura, la pesca, la industria en general, el comercio o lo que se quiera escoger como nueva fuente de creación de empleo.

Ahora puede que se presente la siguiente pregunta: ¿Se puede saber qué es lo que le pasa a Jerónimo Saavedra con esto de derribar las leyes que frenan la construcción turística? ¿Acaso le es ajeno que su partido, el Partido Socialista Canario, es un defensor a ultranza del “ni una cama más” y del “crecimiento cero”? ¿No es el PSC uno de los partidos canarios que postulaban el recurso ante el Constitucional de la Ley de Medidas Urgentes con el argumento de que iba a permitir, la dicha Ley, que toda la Isla se llenara de hoteles? ¿Dónde quedaron los asesores turísticos del PSC que no pidieron que el Parlamento devolviese la Ley al Gobierno, no precisamente porque fuese a permitir que la Isla se llenara de hoteles, ‘gesta’ inversora imposible de materializar, sino porque con esa Ley, ese adefesio de Ley, estaba cantado que en Gran Canaria no se levantaría ni un solo hotel al amparo de las disposiciones en ella contenidas, más propias de la Yugoslavia de Tito que de una Comunidad Autónoma encuadrada en un régimen de libre mercado, y todo ello con la repercusión demoledora que ha tenido en la creación de puestos de trabajo. Por citar un ejemplo de lo absurdo de esta Ley cito que el pretender que la única posibilidad de construir un hotel de nuevo cuño en Canarias tiene que ser de una categoría superior a cinco estrellas y como hotel escuela, además de con un porcentaje determinado de alumnos en plantilla previa formación a cargo de la empresa inversora, sometido a unos controles de la Administración que incluso contempla el cierre del establecimiento ante infracciones graves -infracciones a determinar por el funcionario de turno, claro- es un insulto a la mentalidad pragmática empresarial y a los conceptos del libre mercado. La prueba de la efectividad de esta Ley es que no se ha construido hasta la fecha ni un solo hotel en Canarias de estas características en los dos años largos de vigencia de la Ley y es una aberración de lo racional el mantenerla numantinamente muy a sabiendas que con ello se sigue manteniendo cerrada la única puerta que puede meter un poco de aire fresco en la reactivación económica de Canarias. La pretensión de conseguir esa necesaria reactivación económica de la mano de la rehabilitación de la planta extrahotelera obsoleta es una quimera pues nadie invierte en obras en camas turísticas que no tienen mercado y, consecuentemente, no hay posibilidades de amortizar lo invertido y repartir beneficios. Por otro lado, no hay un solo banco que se arriesgue a dar créditos a este tipo de negocio en la actualidad y sin crédito bancario no hay rehabilitación.

Pero volviendo al motivo de este artículo que es don Jerónimo y sus declaraciones a la prensa, tengo que decir que una vez más don Jerónimo pone el dedo en la llaga e insta a la clase política a que se abra un debate sin cobardías en la que una vez por todas se ponga sobre la mesa que las realidades de nuestra economía son las que son y las que han hecho posible el crecimiento del bienestar en Gran Canaria ha sido el binomio turismo/construcción, y, por tanto, si este dúo es el único que puede sacar a Gran Canaria del atolladero, ha llegado el momento de ponerle alfombra real y abrirle todos los caminos -“derribar las leyes que frenan la construcción turística”, como dice don Jerónimo- que puedan permitir que su pulso vuelva a latir y haga renacer la esperanza para esos 330.000 parados que no dejan de mirar a sus gobernantes en la esperanza de que dicten las resoluciones que limpien el panorama económico de burocracia y de leyes obstruccionistas e innecesarias a que haya lugar para que los emprendedores, los empresarios, puedan asumir riesgos sin saltos en el vacío en la creación de empresas que den solución a sus problemas de falta de puestos de trabajo.

Por otra parte, y siguiendo con lo acertado de las exigencias de Saavedra sobre el derribo de obstáculos para que nuestra economía crezca, debo mencionar que la congelación del crecimiento de nuestra oferta turística no sólo ha significado un tremendo drama a todas las familias que ven a sus miembros en las listas del paro, algunas con todos ellos en lista, sino que hay que sumarle otro hecho que ya tiene consecuencias demoledoras para nuestra industria turística: LA MERMA DE NUESTRA COMPETITIVIDAD EN LOS MERCADOS INTERNACIONALES. Gran Canaria ha visto su crecimiento de camas turísticas en hoteles de 4 y 5 estrellas reducido a la nada a consecuencias de las sucesivas moratorias al crecimiento turístico de nuestros sucesivos Gobiernos canarios y en la actualidad ha sido totalmente desbancada en su oferta de calidad por destinos turísticos competidores nuestros, como pueden ser Turquía, Egipto, el Norte de África y también en nuestras propias Islas como Tenerife, por ejemplo. Hemos estado parados viéndolas venir y ‘sacralizando’ el suelo ajeno y nos han adelantado por todas partes en competitividad y calidad de la oferta. Nuestra oferta de calidad se ha quedado reducida a muy escasas camas para poder competir con éxito con lo que en los últimos años ha entrado en el mercado.

Por tanto, don Jerónimo, sin ser de la rama del turismo, ha ejercido lo suficientes años en puestos del más alto nivel para saber muy bien que los 330.000 parados de Canarias no tienen ninguna salida si se sigue con la fijación política de ‘sacralización’ del suelo ajeno, la única ‘materia prima’ que hoy puede crear actividad económica en Canarias. Por supuesto que don Jerónimo también es consciente, sin ser hotelero, repito, que cuando un periódico local dice que “LOS NUEVOS MERCADOS PIDEN MÁS CAMAS DE CINCO ESTRELLAS”, como decía ayer a toda página el diario de papel CANARIAS7, es que Gran Canaria ha perdido el tren en la construcción de camas hoteleras de calidad que le permitiera absorber y fidelizar el gran flujo de clientes que buscan un destino alternativo al Medio Oriente y al Norte de África. Saavedra no es hotelero pero sabe muy bien que es una locura el limitar el crecimiento económico con medidas artificiales y de pura demencia el forzar el crecimiento cero, sobre todo cuando se está inmerso en un proceso de crisis mundial, como ha hecho Canarias en el 2009 con la Ley de Medidas Urgentes.

CONCLUSIÓN:

No hace falta mencionar que apoyo totalmente el postulado de don Jerónimo de quitar obstáculos a nuestro crecimiento turístico por la simple razón que es una postura que he mantenido mucho antes de que se aprobara la Ley de Las Directrices o Moratoria Turística por nuestro Parlamento en el 2003. De forma repetitiva he publicado comentarios en la línea de que el sector turístico canario, especialmente el grancanario, debe entrar de una vez por todas en la línea de sosiego donde impere la ley de la oferta y la demanda y se aleje definitivamente del permanente intervencionismo en su desarrollo que ha sido, en la mayoría de los casos, la razón básica de nuestros desequilibrios de mercado; además, el posicionamiento político de pretender satisfacer la demanda del mercado de cuatro y cinco estrellas con una oferta de camas extrahoteleras rehabilitadas es una quimera más propia de cuentos de hadas que de realidad de mercado. Las camas extrahoteleras existentes en Gran Canaria, la inmensa mayoría, ya tuvo su época y esa época ya pasó. Hoy sólo le queda la salida de orientar su comercialización hacia el turismo de salud, siempre que mejoras propias y de las infraestructuras de sus entornos lo hagan viable; de lo contrario seguirá extendiéndose la ‘marea’ del uso residencial por toda la zona turística antigua. Por consiguiente, un rotundo sí al “DERRIBO DE LAS LEYES QUE FRENAN LA CONSTRUCCIÓN TURÍSTICA”, como postula Jerónimo Saavedra.

Las Palmas de Gran Canaria, 7 de octubre de 2011.