GRAN CANARIA EN SU ENCRUCIJADA

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lunes, 30 de noviembre de 2015

Cumbre en Bruselas sobre la adhesión de Turquía a la UE: "also doch"!, ¡ahora sí!

CUMBRE EN BRUSELAS SOBRE LA REAPERTURA DE LAS NEGOCIACIONES PARA LA ENTRADA DE TURQUÍA EN LA UNIÓN EUROPEA

2015-10-18

18-10-2015 Reunión de Angela Merkel en Ankara con el presidente de Turquía Recept T. Erdogan. El entendimiento de la UE con Turquía sobre temas varios, de la mano de Merkel, va en serio.

2015-11-29

2015-11-29 Cumbre de la UE - Tuquía en Bruselas. Cinco años tardes, por lo menos, pero llegó. (Img TVE)

2015-11-29

IMG TVE

2015-11-29

La UE dará a Turquía 3.000 millones de E.para asistir a los más de dos millones de refugiados sirios que acoge su territorio. (IMG TVE) <

2015-11-29

La cumbre acuerda reabrir las negociaciones para la adhesión de Turquía a la UE. (Img TVE)

2015-11-29

La UE dará 3.000 millones de euros a Turquía para atender a los más de dos millones de refuGiados sirios que tienen cobijo en su territorio.(IMG TVE)

2015-11-29

La UE suprimirá la exigencia de visado a los turcos para para transitar por la UE. (IMG TVE)

2015-11-29

Angela Merkel, la gran estadista y bruñidora de este memorable acuerdo.

Ha sido una reunión fruCtífera. (IMG TVE)

2015-11-29

Ha sido una reunión histórica (IMG TVE)

2015-09-19

Atay (hombre grande en turco) DICE: quiero dar las gracias a Angela Merkel y a Herman Van Rompuy por haber atendido mis peticiones pidiendo ayuda para mí y mis compatriotas. Ahora yo y mis dos millones y medio de compatiotras tendremos pan, leche y mantas para abrigarnos en este crudo invierno.

No es nada nuevo que Alemania, de la mano de Angela Merkel, y Francia, de la mano de Sarkozy, vetaron con rotundidad la adhesión de Turquía a la Unión Europea como miembro de pleno derecho; parece ser que vieron demasiados "moros en la costa". Esta decisión de estos dos supuestos estadistas -en esa decisión Merkel demostró que aún estaba algo 'verde' para decisiones de Estado de este calado; hoy demuestra día a día que es la estadista número uno de la UE a mucha distancia de los demás y, tal vez, irrepetible- congelaron las negociaciones de dicha adhesión que ya databan desde 1987, año en que Turquía formalizó su petición de adhesión como miembro de pleno derecho. El periplo que Erdogan llevó a cabo en 2010 reuniéndose con los destacados jefes de gobierno de la UE no dieron fruto alguno, con la excepción de Cameron, muy bien asesorado por Obama, y España.

Sobre este portazo en las narices a Turquía con largos años de aspiraciones de entrar en la UE, publiqué al respecto un análisis en este blog el 23 de junio de 2010 exponiendo mi criterio sobre semejante decisión que, a mi entender, había sido una decisión que podía cambiar el curso de la historia de la Europa Comunitaria hacia lo negativo. Hoy, día en que la cumbre de los jefes de estado de la UE en Bruselas han decidido descongelar las negociaciones de la entrada de Turquía como socio de pleno derecho en la UE por la vía de urgencia, viene a demostrar que el "portazo" del 2010 fue un gran error de Estado y una ignorancia extrema del papel geopolítico y geoestratégico militar que Turquía ejerce y juega en Europa/Oriente Medio

No me alargo más en comentar la cumbre de Bruselas que ha tenido lugar hoy e inserto a continuación en su integridad lo que publiqué en este blog en la citada fecha de 23 de junio de 2010.

Antes de pasar al análísis de 2010 sobre la entrada de Turquía en la UE, inserto una imagen de la portada de la revista "The Time", publicada un par de semanas después de la publicación de este post, que ha elegida a Angela Merkel como la personalidad mundial del año 2015.

Angela Merkel. Alemania jamás ha tenido un canciller que haya ocupado la portada del "The Time" por las razones de humanidad, moralidad y solidaridad con que la ha ocupado Merkel y me atrevo a vaticinar que jamás lo volverá a tener.Angela Merkel es simplemente irrepetible.

A continuación el comentario de la directora de la revista:

La directora de la publicación, Nancy Gibbs, ha subrayado en un comunicado la reacción de Angela Merkel frente a la crisis griega, la de los emigrantes y también su respuesta a la amenaza del grupo Estado Islámico. "Se puede estar de acuerdo o no con ella, pero no eligió el camino más fácil", ha dicho Gibbs, que también ha afirmado: "Por pedir más a su país que la mayoría de políticos se atrevería, por mantenerse firme contra la tiranía y el oportunismo, y por dar un fuerte liderazgo moral en un mundo donde escasa, Angela Merkel es la personalidad del año paraTime".


*

¿SE LE PASÓ A LA UE EL ARROZ CON TURQUÍA, SU SOCIO EN LA OTAN?

(Post publicado en este blog el 23-06-2010)

Cuatro líderes que pueden cambiar el curso del mundo: Merkel, Sarkozy, Erdogan y Obama

Ya se pasó el arroz de la paella; la UE alarga irresponsablemente el tiempo de la admisión de Turquía sin visión futura de Estado.

Erdogan toca incansable a las puertas de una UE que se resiste a abrirle sus puertas.

El rechazo de la UE obliga a Turquía a buscar otros amigos

Sí, los últimos acontecimientos que han tenido lugar en las aguas cercanas a Palestina apuntan a que sí. Los dirigentes de la UE, bien instalados en los Despachos Cuadrados de Berlín y París, en particular, con el inestimable concurso de los burócratas de Bruselas y el nunca suficientemente ‘ponderado’ asesoramiento del mundo sindical comunitario, están a punto de conseguir que a la paella a compartir con Turquía se le pase el arroz y haya que tirarla a la basura. Difícilmente se puede ser tan obtusos y faltos de sentido global de lo que significa Europa en el mundo actual para obviar lo que Turquía ha significado y significa para la Unión Europea, tanto para la otrora Europa de la Guerra Fría, plena de penurias y zozobras, como la Europa actual, plena de bienestar, opulencia, buena vida, muy rica y, sumida en el recuento de monedas y control de cajas, sin tiempo ni ganas para ocuparse de su seguridad en la que Turquía ha sido y es todavía ¿Por cuánto tiempo aún? una pieza clave en el tablero internacional.

Turquía ha formado parte de la defensa y seguridad de la Europa Occidental desde su incorporación a la OTAN en 1952. La suerte quiso que la temida confrontación con la URRSS, razón básica por la que la OTAN fue creada en 1948 (Tratado de Bruselas de marzo de 1948), no se produjo pero Turquía estuvo ahí todo el tiempo y su ejército, que en la actualidad lo componen 600.000 hombres de leva obligatoria, es el mayor, después de Francia, en efectivos de personal aportado a la Organización OTAN por una nación europea con voz y voto. A título de ejemplo comparativo cito a Alemania con unos 200.000 hombres en filas y a España con unos 130.000.

La joven nación turca nació en 1922 después de la derrota y derrumbe del Imperio turco otomano que dominó durante seis siglos ¡seis siglos! el Sudeste europeo, el Medio Oriente y el Norte de África hasta Marruecos. Desde la fundación de la República turca el 23 de octubre de 1923 su voluntad europeísta ha sido constante e incuestionable, la supresión del objetivo de expansionismo territorial llevado otrora a cabo por el Imperio otomano fue una constante desde su fundación como nueva nación y la asunción de conceptos claves de corte Occidental tales como son el alfabeto latino, el calendario Gregoriano, el sistema métrico decimal y el Estado laico son hechos que han perdurado hasta nuestros días. Ha sido y es incuestionable la vocación europeísta de la Turquía de Kemal Atatürk y de la población mayoritaria de la Turquía de hoy. Esa es, contado a vuelo de pájaro, la Turquía actual, esa Turquía que nació de las cenizas del Imperio turco otomano, el aliado de Alemania en la Primera Guerra Mundial, y que desde 1952 ha formado parte, de manera muy convincente por su situación geoestratégica y efectivos de su ejército, de la defensa de la Europa Occidental ante la amenaza de la otrora poderosa URRSS. Soldados del ejército turco, dentro de sus obligaciones con la ONU y la OTAN, murieron en la Guerra de Corea en los años 1950/51/52 y 53 y hoy mueren también al otro lado del mundo, en Afganistán, prueba inequívoca de que Turquía ha cumplido y cumple con sus compromisos internacionales.

Sobre la Europa Comunitaria ha lugar a mencionar que desde que los EEUU tomaron sobre sus hombros al final de la Segunda Guerra Mundial, especialmente desde su incorporación a la OTAN en 1949 (Tratado de Washington de 04-04-1949), la responsabilidad económica y la aportación de sus ejércitos y asumió el liderazgo de las fuerzas de la OTAN en Europa, la Europa de la postguerra, hoy la UE, pudo desligarse de las ingentes cantidades de dinero que exigía el poner al día y mantener un ejército que estuviese a la altura de poder contrarrestar las fuerzas que representaban los ejércitos de la URRSS, que nunca fueron cualquier cosa precisamente, y dedicar esas ingentes sumas de dinero a su reconstrucción, al fortalecimiento de su industria y expansión de su comercio a todos los puntos cardinales, lo que le permitió generar una actividad económica y generación de riqueza como no ha habido precedente alguno en la Historia de la Europa Occidental. Los altísimos gastos de seguridad estaban bien cubiertos por el generoso ‘Gran Hermano Americano’ que, si bien obtenía los réditos de esos enormes desembolsos de dinero y aportación de efectivos militares en seguridad por la vía de una influencia omnímoda en el mundo Occidental, cubrió el elevadísimo capítulo económico de la defensa y la Europa Occidental pudo darse el lujo de hacer real el sueño de la clase obrera europea del estado de bienestar llevando a efectos una política generosa en amplios ámbitos sociales de su ciudadanía y permitiéndose el lujo de la práctica del pacifismo en no pocas esferas de poder político. Se había producido en la Europa Occidental una silenciosa pero tácita despreocupación por los temas de seguridad nacional, en lo que a grandes inversiones se refiere, ya que subyacía la tranquilidad de la inequívoca cobertura que le daban los ejércitos de los EEUU integrados en la OTAN con su incuestionable poder por tierra, mar y aire.

En este proceso de despreocupación por los siempre en tiempos de paz contestados desembolsos en el capítulo militar, hubo tiempo y bonanza suficientes para crear el ‘Club de Bruselas’, una especie de unión de elitistas donde había que presentar muy buenas credenciales democráticas y excelente ’pedigrí’ para tener acceso al mismo, además de ser un buen mercado consumidor de equipo fabricado en las naciones que conformaban dicho ‘Club’. Sus fábricas trabajaron a toda mecha para surtir el equipo que precisaban las naciones europeas en vías de desarrollo y aspirantes a formar parte del ‘Club’ que conllevaba el participar, antes o después, de la opulencia que inundó la Europa Comunitaria en sus cuatro puntos cardinales. Todas estas naciones aspirantes a formar parte del ‘Club’ recibían, al entrar a formar parte del mismo, cuantiosas ayudas económicas para levantar sus economías y ponerlas a la altura de la de los socios ricos de la Unión, es decir, para ayudarlas a un acercamiento al PIB medio comunitario.

Turquía, socio Comunitario en su defensa a través de la OTAN como ya he mencionado, lleva intentando desde 1963, año en que se firmó el acuerdo de Asociación entre la UE y Turquía, entrar en la Comunidad Europea y en 1987 presentó oficialmente su petición de adhesión y desde entonces se ha visto vetada insistentemente por una serie de escusas y argumentos dilatorios, como es el caso del contencioso de Chipre entre Turquía y Grecia, que se han alargado ya ininterrumpidamente a lo largo de los años y que han llevado a la otrora entusiasta población turca por su ingreso en la Unión Europea como miembro de pleno derecho a una situación de frustración, apatía y a contemplar ahora con indiferencia y escepticismo dicha incorporación ya que han vislumbrado, después de tantos años de negociaciones y de retórica dilatoria y postergación estudiada, a que pueden existir causas que pudieran ser inconfesables detrás del irracional proceso dilatorio. La gran mayoría de la población turca ha estado expectante a la espera de que su nación pudiera por fin beneficiarse, con su incorporación a la UE como socio de pleno derecho, de las ventajas que le son adherentes, como son la libre circulación de personas y ayudas al desarrollo, entre otros.

A ningún observador de los aconteceres de la política comunitaria en los últimos años sobre la admisión de nuevos socios se le oculta que la política de no admisión seguida con Turquía en el seno de la Unión Europea como miembro de pleno derecho ha sido errónea, injusta y de una irresponsabilidad descomunal por parte de quienes han tenido a su cargo dicha política a lo largo de los años de existencia de la UE. Hay decisiones políticas en altos dignatarios, o decisiones no tomadas, que en no pocos casos han cambiado el curso de la Historia, no siempre hacia lo positivo. En el caso actual de la UE y Turquía puede que nos encontremos ante uno de esos casos y es muy posible que el cambio pueda resultar muy poco halagüeño para Occidente, Oriente Medio y para todo el mundo Occidental. Sigo:

Turquía no es una nación que nación europea alguna esté legitimada para mirar por encima del hombro; su Historia lo avala por los seis siglos que ejerció su dominio, hasta casi antes de ayer, sobre gran parte de la Europa del Este, Medio Oriente y casi todo el Norte de África. El hecho que la actual Turquía no represente todo lo que fue el Imperio otomano no quita que el núcleo de lo que en su día fue ese Imperio está en la Turquía actual, exenta del móvil expansionista otrora practicado por el Imperio. Su vocación europeísta desde su constitución como nueva nación en 1922 la ha convertido en uno de los socios más valiosos de la Europa Occidental, en lo que a su defensa y seguridad se refiere, ya que aporta un potente ejército a los efectivos de la OTAN y es un guardián permanente de la Puerta de Oriente, la puerta por la que han penetrado en Europa las grandes invasiones de Oriente que configuraron, en gran medida, no pocos conceptos de naciones en la Europa a la sazón sin naciones definidas. No obstante, en su ejército y clase dirigente existe el justificado convencimiento de no ser una nación de segundo orden y eso lo avala su extensión territorial de 783.562 Kms 2, una población de unos 75 millones de habitantes y unas fuerzas armadas de 600.000 efectivos en filas, además de su situación geográfica, controladora del Bósforo y llave de la ruta del Oriente, con el añadido de su Historia. [Dato comparativo con una nación de la UE, por ejemplo Alemania: 357.104 Kms 2, unos 82 millones de habitantes y unas fuerzas armadas de 200.000 efectivos, también con servicio militar de leva obligatorio].

Por tanto, a una nación así, con una vocación europeísta de 90 años y una permanencia en la OTAN de 68 no se la debe enredar con cuentos chinos [con el debido respeto para el narrador de cuentos chinos] año tras año, tomando por descontado que su fidelidad, en lo que a su participación en la defensa de la Europa Occidental se refiere, es inquebrantable. Craso error todo lo que signifique un atisbo de afrenta a naciones que, como Turquía, llevan en su bagaje 600 años de gran parte de la Historia de la Europa Occidental/Este-Medio Oriente y que da pie a que Turquía se cuestione lo siguiente: ¿ por qué Turquía que aporta un ejército de 600.000 hombres a la defensa de la Europa Occidental es vetada en su ingreso en esa Europa por Alemania, entre otras naciones de la UE, que sólo aporta un ejército de 200.000 hombres a su defensa? ¿Es consciente Alemania, sigo citando a Alemania como mero ejemplo, que el descuelgue de Turquía de la OTAN le podría significar el tener que duplicar su presupuesto de defensa? Esta situación puede tener como resultado un hastío por parte de Turquía y una necesidad de mirar hacia otra parte y buscar en otra latitud a socios que sí son conscientes de su importancia geoestratégica actual e histórica y que tal vez estén dispuestos a cederle la SILLA PRINCIPAL que por su importancia como nación e historia le corresponde.

Si esto sucediera así no hace falta ser muy lúcido para darse cuenta que un posible descuelgue de Turquía de la OTAN implicaría un cambio sustancial en el ya de por sí enrevesado status existente actualmente en el Medio Oriente que podría originar situaciones insostenibles para Israel y dilatar enormemente la solución negociada entre las partes en conflicto en Palestina, con inevitables posibles consecuencias, muy graves consecuencias, para todas las partes involucradas en el Medio Oriente y el mundo Occidental.

Los Despachos Cuadrados de Berlín y París, que por lo visto son los que llevan la batuta sobre todo lo que se mueve en la UE, precisan de cambio en su ‘simetría’ y ser convertidos en Despachos Ovalados que, por no tener ‘orejeras’, son los que proporcionan más amplitud de miras y posibilidad de ver lo que se está cociendo detrás del Bósforo y los Pirineos, los dos baluartes de la seguridad de Europa, y tomar en consideración las ingentes sumas de dinero que un hipotético descuelgue de Turquía de la OTAN llevaría implícito ya que presumiblemente la OTAN tendría que aumentar considerablemente sus efectivos militares para compensar los que se perderían con este descuelgue y que habría que sustituir con personal y dinero de las otras naciones socios, así como la conformación de un nuevo mapa geoestratégico de la defensa de la Europa Occidental con relación al Sur-Este / Medio Oriente.

Rectificar es de sabios, dicen los entendidos. Esperemos que los que han errado en la UE en el tema de la adhesión de Turquía a lo largo de muchos años rectifiquen y que el arroz que se está cociendo ahora en la paellera no termine pasándose del todo, se haga incomible y haya que tirarlo a la basura.

Termino recordando a los cuantos que se han agenciado en la UE el tomar todas las grandes decisiones por todas las naciones que la configuran, y, consecuentemente, por todos y cado uno de sus respectivos ciudadanos, entre los que me cuento, que no se debe jugar con ‘las cosas del comer’ y que una UE sin las garantías actuales de defensa y seguridad está abocada a la zozobra, a la inseguridad al retraimiento de los emprendedores e inversores y, en sucesión ininterrumpida, al desencuentro, a la discordia, a la precariedad, a la miseria y al hambre.

Las Palmas de Gran Canaria, 22 de junio de 2010.

Daniel Garzón Luna

ARTÍCULOS MÍOS PUBLICADOS EN ESTE BLOG SOBRE TURQUÍA - ESPAÑA Y LA UNIÓN EUROPEA

2011-11-16 España y Turquía se proyectan como muros de contención de una hipotética irrupción del islamismo radical hacia la Europa Occidental

2011-02-18 Turquía se proyecta como una isla de estabilidad en el Medio Oriente

2010-08-21 Gran Bretaña, también miembro de la UE y de la OTAN, aboga por la integración de Turquía en la UE

2010-07-12 ¿Tirón de orejas de Obama a los 'mercaderes' de Bruselas, sus socios en la OTAN, a cuenta de Turquía?

2010-06-23 ¿Se le pasó a la UE el arroz con Turquía, su socio en la OTAN?

2010-05-09 ESPAÑA Y TURQUÍA, LAS DOS 'COLUMNAS DE HÉRCULES' DE LA OTAN

miércoles, 16 de noviembre de 2011

ESPAÑA Y TURQUÍA SE PROYECTAN COMO MUROS DE CONTENCIÓN DE UNA HIPOTÉTICA IRRUPCIÓN DEL ISLAMISMO RADICAL HACIA LA EUROPA OCCIDENTAL

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(Gran Canaria en su encrucijada (y CLXXIV -174-)

ESPAÑA Y TURQUÍA SE PROYECTAN COMO MUROS DE CONTENCIÓN DE UNA HIPOTÉTICA IRRUPCIÓN DEL ISLAMISMO RADICAL HACIA LA EUROPA OCCIDENTAL

En uno de mis artículos sobre la OTAN, publicado en este blog el 9 de mayo de 2010 con el titular de “ESPAÑA Y TURQUÍA: LAS ‘DOS COLUMNAS DE HÉRCULES’ DE LA OTAN”, argumentaba la importancia y protagonismo que ambas naciones tendrían en una hipotética descomposición de los regímenes dictatoriales del Norte de África, el Medio Oriente y otras naciones africanas que con mano férrea han mantenido la expansión del islamismo extremista bajo un severo control que, con frecuencia, ha sido sostenido con grandes excesos de poder y derramamiento de sangre.

En los últimos tiempos estamos viviendo cómo naciones islámicas de África se levantan contra sus opresores llegando incluso a conseguir la caída de regímenes que se habían distinguido por su intolerancia y crueldad en el ejercicio del poder. Este movimiento anti-opresión o revolucionario, que aparentemente no ha nacido de la mano de líderes carismáticos o personajes conocidos, es lo que ha venido a ser denominada, no sin ciertos aires de mimetismo democrático de corte occidental, “la Primavera árabe”.

La Europa Occidental, para la que el Mediterráneo ha sido el todo en todo tipo de planteamientos económicos y políticos desde tiempos remotos, ha gozado de los beneficios de una paz y tranquilidad en el ámbito del Mediterráneo en los últimos decenios debido a sus buenas relaciones con los gobiernos de las naciones africanas, especialmente las de la cornisa del Mediterráneo, en su mayoría de corte dictatorial que han utilizado la mano dura y la crueldad para mantener sometidos a sus respectivos pueblos y gozar de una paz social que, como los últimos acontecimientos han demostrado, ha sido más ficticia que real. Ahora, después de que revueltas multitudinarias hayan dado al traste con regímenes instalados en el autoritarismo, ha entrado en escena el deseo popular de implantar el sistema electoral de corte occidental del que salgan gobiernos por sufragio universal como los que sustentan las democracias occidentales y que tan sólidos resultados llevan dando, además de en casi toda Europa Occidental, también en una nación de mayoría de credo musulmán como es Turquía, aliada y unida a la defensa de Occidente desde su incorporación a la OTAN en 1952, aunque insistentemente vetada en su incorporación de pleno derecho a la Unión Europea por los burócratas de Bruselas y, también, y sin tapujos, por la Alemania de Merkel y la Francia de Sarkosy, jefes de gobiernos muy dedicados al recuento del tesoro pero estadistas nulos en la valoración estratégica del contexto Europa Occidental/Oriental/Oriente Medio/Norte de África y, por supuesto, el “Mare Nostrum” que es donde se han ‘asado las sardinas’ de Europa siempre, a través de los siglos.

No hay dudas que le corresponde a Occidente, especialmente a Israel y la Unión Europea, hacer votos para que los acontecimientos en las naciones islámicas de África evolucionen hacia verdaderas democracias al servicio del ciudadano y en las que el individuo tenga las garantías de seguridad jurídica e igualdad que goza en casi todas las naciones de la UE. Está por ver, en lo que a democracia se refiere, en qué dirección soplará el ‘siroco’ de los desiertos africanos.

En lo que al Mar Mediterráneo se refiere, el también llamado “Mar de los Mares”, que queda definido como su propio nombre indica: el mar que media entre dos territorios, el africano y el europeo, podría también haber sido rebautizado como ‘Mar del Infiel’ porque son las aguas en las que a lo largo de siglos se enfrentaron espada en mano dos civilizaciones distinguidas por los credos cristiano y musulmán quienes mutuamente se definían como ‘infieles’, es decir, tanto era un infiel un musulmán para un cristiano como un cristiano para un musulmán. Este mar ha gozado de largos años de paz en enfrentamientos políticos-religiosos entre moros y cristianos desde la extinción del Imperio otomano en 1918 con el fin de la Primera Guerra Mundial. Por supuesto que la sangre ha seguido siendo vertida en sus aguas durante la Segunda Guerra Mundial y los rifirrafes turcos y griegos a cuenta del asunto de Chipre, pero no en enfrentamientos de corte religioso a escala guerra sin cuartel entre religiones. Esperemos que ningún tipo de radicalismo, de ningún signo religioso, nos conduzca a que ese Mar Mediterráneo nos conlleve a su renombre como “Mar del Infiel”.

¿Y qué papel les toca jugar a España y Turquía en toda esta historia del Mediterráneo, de África del Note, del cercano Oriente, del Oriente Medio y del África musulmana restante?

Sí tienen un papel fundamental que jugar ambas naciones, precisamente por ser ambas miembros de la OTAN, en garantizar, como inexpugnables muros de contención, que un expansionismo del fundamentalismo religioso islámico en naciones africanas haga posible una invasión maratoniana de Europa Occidental y ponga de cara a la pared a su cultura cristiana. En este supuesto contexto, sería Turquía la que de forma más determinante podría poner un brusco freno a ese radicalismo religioso precisamente por tener consolidada una democracia de corte occidental y ser una nación laica con mayoría musulmana moderada. Sobre este tema sugiero la lectura de mi ya citado artículo sobre la importancia de “España y Turquía: las dos ‘Columnas de Hércules’ de la OTAN” que reproduzco íntegramente a continuación, recomendando especial atención al apartado, conciso, dedicado al Norte de África y el Medio Oriente.

Las Palmas de Gran Canaria, 16 de noviembre de 2011.

9 de mayo de 2010 (Repetición)

GRAN CANARIA EN SU ENCRUCIJADA (y LXXX - 80)

ESPAÑA Y TURQUIA, LAS DOS ‘COLUMNAS DE HÉRCULES’ DE LA OTAN

AUGURIOS YA EN 2010 SOBRE NORTE DE AFRICA Y MEDIO ORIENTE

LA 'COLUMNA DE HÉRCULES' TURCA

LA ‘COLUMNA DE HÉRCULES’ ESPAÑOLA

(Es un comentario de 10 páginas; muy largo para la pantalla. Recomiendo su impresión si merece su interés)

La Mitología nos ha enseñado que las Dos Columnas de Hércules se encontraban flanqueando el Estrecho de Gibraltar, una El Peñón de Gibraltar y la otra el Monte Hacho en Ceuta. Estos conceptos legendarios se han mantenido en nuestra vida cotidiana a lo largo de los siglos representados en nuestros escudos nacionales con relevancia en nuestro Escudo Nacional y en el de Andalucía especialmente; es decir, con algo de fantasía podemos decir que España descansa sobre dos piezas bases: Las Columnas de Hércules. No obstante, la referencia a columna se ha utilizado también de forma figurada como el gran soporte que da firmeza como base a una gran iniciativa o a la base sólida de una gran empresa. Podemos tomar este último concepto, el de la base sobre la que se sostiene una gran empresa, el que podemos dar a la OTAN con relación a España y Turquía en los tiempos actuales, que nada tienen que ver con los tiempos pretéritos y los conceptos por los que fue concebida porque éstos han cambiado sustancialmente, es decir, en 1948 se creo la OTAN para instaurar una fuerza militar que pudiera contrarrestar el creciente poderío militar bolchevique y sus claras ansias expansionistas y desde entonces ha habido un progresivo aumento de las fuerzas de la OTAN en Europa, sobre todo desde la incorporación en 1949 de los EE UU a la misma, y, afortunadamente, debido precisamente a la consolidación de una potente fuerza militar disuasoria, la confrontación bélica entre el Este y el Oeste no se ha producido.

Hoy el panorama de defensa de Occidente es muy distinto, no existe un bloque definido y determinado al que contrarrestar con efectivos bélicos y personales sino una situación de ‘enemigo gaseoso’ que golpea en cualquier parte del Globo, utilizando la ‘técnica’ de la propia inmolación del ‘soldado’ que ataca, convirtiendo su poder destructivo de unos efectos demoledores en lo referente a destrucción de vidas humanas y daños materiales llevado a término por un solo individuo. Este enemigo no conforma un ejército regular con un frente de ataque y un despliegue de efectivos en un punto geográfico determinado sino que es un ‘ejército’ de una sola persona, o pocos más, que golpea en cualquier parte y en cualquier momento y ha llevado a los estados del mundo a enfrentarse con un grave problema de dificilísima solución porque no se puede localizar a tiempo y vencer a este tipo de ‘enemigo gaseoso’ con efectivos convencionales.

Todos los estados, especialmente los de Occidente, se han visto obligados a emplear elevadísimas sumas de dinero en el capítulo de la seguridad civil en medios de concentraciones multitudinarias, eventos de todo tipo, transportes, especialmente los aéreos, y un largo etc. El ‘enemigo gaseoso’ ha puesto en jaque con un número de efectivos irrisorios a casi todo el mundo pero especialmente a Occidente que, según parece, es especialmente el enemigo a batir. Estamos viendo en Irak, como zona de violencia extrema, donde las víctimas personales y daños materiales que un solo ‘soldado’ suicida puede ocasionar son terribles. Ante esta situación en la que resulta casi imposible determinar dónde y cuándo se va a producir la próxima aparición del ‘enemigo gaseoso’ y sus demoledoras actuaciones, cabe plantearse no una estrategia de cómo vencer a un enemigo que puede estar en cualquier parte de nuestro entorno y del Globo en general y que, como estamos viendo, es casi imposible y resulta muy complicado el estructurar una estrategia defensiva de efectos permanentes, sino el tomarse muy seriamente el plantearse una estrategia de curar la intoxicación religiosa radical y fundamentalista que motiva al ‘soldado’ suicida a inmolarse junto con sus víctimas vía medidas realistas en los orígenes que han dado razón de ser a esta intoxicación religiosa fanática que alienta una lucha desigual entre víctimas y verdugos en la que las víctimas de un atentado encuentran la muerte por desconocidos, por uno o varios individuos que se inmolan a sí mismos para matar a personas para ellos desconocidas, sin que el hecho que tengan un credo religioso distinto o afín les de justificación ni legitimidad para el atentado. Es imprescindible contrarrestar con actitudes y hechos reales, basados en la sincera cooperación y justicia, con acento en la solución pacífica del conflicto palestino donde es determinante una pacificación duradera a cuya culminación corresponde al más poderoso ser generoso y dar más, premisas que son necesarias cumplir para que la progresión del radicalismo religioso de corte islámico, especialmente, en las naciones islámicas cuyo desarrollo y mejoras sociales es la clave para contrarrestar con cierto éxito la expansión del totalitarismo político-religioso que puede convertirse de forma masiva, pero sin frente definido, en el próximo enemigo con el que tendrá que habérselas Occidente a medio plazo.

En todo este proceso de “prepararse para la guerra si quieres la paz”, España jugó su papel desde 1953 en que se firmó el “Convenio de Defensa y Ayuda Económica Mutua” con los EE UU, y, sin ser miembro de la OTAN, figuró ya como pieza importante en una hipotética confrontación militar con el bloque soviético, no solamente por la implantación en España de bases militares de los EE UU sino por la importancia estratégica que adquiría España como plataforma de la que lanzar una potente contra-ofensiva contra los ejércitos bolcheviques que, se estimaba a la sazón, se plantarían en su primera embestida casi en los Pirineos y los Alpes. Turquía, por su parte, entró a formar parte de la OTAN en 1952. Es un socio que durante todo el tiempo de la Guerra Fría estaba ‘ahí’, como lejano a la OTAN y a toda la ‘movida’ de los dos bloques durante el largo proceso dialéctico de la Guerra Fría, pero muy consciente de su importancia estratégica desde tiempos inmemoriales por ser la Puerta de Oriente hacia Europa y viceversa. A la sazón, aún siendo miembro de la Otan, no se la consideraba como tapón para contener a la primera embestida soviética puesto que dicha embestida iría orientada, se suponía en principio, hacia los territorios de la democracias occidentales, especialmente Alemania, Holanda, Bélgica y Francia y se suponía que pararía, obligadamente a ‘coger aliento’, en Los Pirineos y en los Alpes.

Esta podría haber sido la situación a considerar por la OTAN en tiempos pretéritos, muchos años ha, pero la situación de la OTAN actualmente es muy distinta porque no existiendo ya el enemigo del Pacto de Varsovia, si bien sus efectivos, los de la OTAN, pueden haber disminuido en cantidad no es presumible que haya disminuido su potencial bélico operativo, de ser necesario, pero ante sí no tiene un enemigo potencial con el que, hipotéticamente, tener que medir sus fuerzas. ¿Quiere decir esto que el peligro ha desaparecido por completo y que podemos hacer las maletas e irnos todos a casa a ver películas de las guerras de las galaxias en la tele? No, por supuesto que no, ni mucho menos, no debemos entrar en el letargo de que ya está todo resuelto y, como prueba de ello, ahí tenemos la felicidad que corrió de un extremo a otro del mundo, especialmente en Europa, cuando en 1945 terminó la horrible Guerra Mundial; no obstante, tres años más tarde, ya en 1948, fue preciso el que unas cuantas naciones europeas tuvieran que unirse y crear un nuevo órgano de defensa mutua ante la amenaza real de un nuevo peligro por parte de la Rusia comunista y expansionista, lo que pone de manifiesto que, como en el tango, “la ambición trabaja” y que es sólo cuestión de oportunidad.

Eso ha sido siempre así desde tiempos inmemoriales, por tanto, debemos congratularnos de que estemos viviendo un proceso de relativa tranquilidad dentro del concepto de enfrentamientos dialécticos o bélicos de grandes bloques. No obstante, esta aparente tranquilidad es una calma relativa, es una calma chicha porque el posible enemigo a gran escale en número ya está en lontananza y no se trata del posible problema de Corea del Norte, ni el de un posible enfrentamiento entre Taiwan (antes Formosa) y la China continental; tampoco lo veo en Irán como posible peligro a medio plazo. El posible enemigo que veo a medio plazo es ‘gaseoso’, no es una potencia determinada con un ejército determinado del que es conocido por su contrincante casi hasta el último cartucho disponible para su armamento. Es un posible enemigo terrible por no ser posible contrarrestar con un ejército regular como pudiera ser la OTAN; puede ser un ejército anárquico, numerosísimo en sus efectivos humanos, y con la posible cantera de reclutamiento que representan los 40 millones de inmigrantes trabajadores en Europa de credo islámico, de producirse en puntos indeterminados de Europa irrupciones violentas de tipo religioso relacionados con los credos cristiano y musulmán.

NOTE DE ÁFRICA Y MEDIO ORIENTE. Todos conocemos ya cuáles son los comportamientos en los enfrentamientos religiosos-étnicos de corte fundamentalista, pudiéndose citar como muy cercanos los genocidios que han tenido lugar en los Balcanes en los que ser de credo islámico significaba una sentencia de muerte segura o a los que día a día están teniendo lugar en Sudán y Kenia donde se extermina a católicos como si fueran animales de la selva, sólo por ser católicos. El gran problema que las democracias cristianas de Occidente tienen ante sí a corto plazo es la posible expansión del fundamentalismo islámico radical que, si bien ahora encuentra un muro de contención en las naciones de religión islámica moderada del Norte de África, Medio Oriente, Turquía y otras naciones de fe islámica del entorno, puede convertirse en una irrupción descontrolada en toda regla si las mencionadas naciones de credo islámico citadas fuesen sobrepasadas por el fundamentalismo político-religioso. En este supuesto, totalmente posible, es donde entra en juego la gran importancia que cobran las ‘Dos Columnas de Hércules’ de la OTAN, España y Turquía, como muros de contención pacífico si Turquía mantiene la moderación actual en su culto islámico y España no deriva hacia una descomposición de su unidad nacional que pueda posibilitar una islamización progresiva de su territorio. De fallar por circunstancias imprevisibles estas dos ‘columnas’ y producirse una escora hacia fundamentalismos político-religioso en ambas naciones, Europa podría verse envuelta por una tenaza de culto islámico que, de escorarse hacia el radicalismo, resultaría de imprevisibles consecuencias.

LA 'COLUMNA DE HERCULES' TURCA

En lo que a Turquía se refiere, es una nación de unos 80 millones de habitantes, de libertad religiosa aunque mayoritariamente de credo islámico, tiene una constitución de corte occidental en la que en su revisión de 1982 el Ejército asume el papel de garante de la unidad de la nación turca, de la inalterabilidad del laicismo, del calendario gregoriano, del alfabeto latino y del sistema métrico decimal entre otros conceptos de corte Occidental, hacia donde han mirado los dirigentes de la joven nueva nación turca casi desde su fundación en 1922 de la mano de Mustafá Kemal Atatürk, el héroe turco que hizo resurgir a la nación turca de las cenizas después del ocaso del Imperio Otomano, de ahí el calificativo de “Atatürk” (Padre de la Patria), que siempre tuvo las ideas preclaras de hacia dónde orientar a su nación. Ya entonces fue puesta la piedra angular mirando a Occidente, no hacia Oriente, y esas miras las han mantenido los dirigentes turcos, especialmente su Ejército, hasta nuestros días. Desde la actualización de la Constitución en 1982, El Ejército turco, que se encuentra representado por el Jefe de Estado Mayor y los dirigentes de las cuatro Armas en la MGK (Consejo de Seguridad Nacional en el que se toman todas las decisiones políticas compuesto por el Presidente de la República, el Primer Ministros y los Ministros de Defensa, Asuntos Exteriores Justicia e Interior, además de los citados Jefes militares, decisiones políticas que siempre han tenido la aprobación de la Gran Asamblea Nacional a propuesta del Consejo de Ministros), actúa como garante de que los conceptos mencionados de Unidad Nacional, Estado laico, Alfabeto latino, Sistema Métrico Decimal, Calendario Gregoriano sean mantenidos inalterados. La importancia de que los citados conceptos occidentales se hayan mantenido en la vida común turca ha sido y sigue siendo de una importancia capital en las relaciones actuales y venideras de Turquía con la Europa comunitaria y una garantía para esa Europa de que su Puerta de Oriente está guardada y bien guardada por Turquía.

A continuación reproduzco su Artículo 118 que dice lo que sigue (pido disculpas por el texto en inglés pero la traducción a mano en español no es fidedigna):

“ARTICLE 118. (As amended on October 17, 2001)

The National Security Council shall be composed of the Prime Minister, the Chief of the General Staff, Deputy Prime Ministers, Ministers of Justice, National Defence, Internal Affairs, and Foreign Affairs, the Commanders of the Army, Navy and Air Forces and the General Commander of the Gendarmerie, under the chairmanship of the President of the Republic.

Depending on the particulars of the agenda, Ministers and other persons concerned may be invited to meetings of the Council and their views heard.

The National Security Council shall submit to the Council of the Ministers its views on the advisory decisions that are taken and ensuring the necessary condition with regard to the formulation, establishment, and implementation of the national security policy of the state. The Council of Ministers shall evaluate decisions of the National Security Council concerning the measures that it deems necessary for the preservation of the existence and independence of the state, the integrity and indivisibility of the country and the peace and security of society.

The agenda of the National Security Council shall be drawn up by the President of the Republic taking into account the proposals of the Prime Minister and the Chief of the General Staff.”

Como podemos constatar, en el papel encomendado al Ejército turco en su Constitución hay una cierta semejanza o paralelismo en lo relativo a la unidad e integridad nacional con la encomendada al Ejército español en la Constitución española cuyo Artículo 8 lee de la siguiente manera: “Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”. Este Artículo tiene en su última encomienda “defender su integridad y el ordenamiento constitucional” una connotación con el Artículo 2 que lee como sigue: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles,……….” Como podemos ver se consagra a los Ejércitos españoles, además de la lógica defensa nacional, el velar por la unidad nacional. Ambos casos, el turco y el español, son atípicos dentro del contexto comunitario donde los ejércitos tienen en casi todos los casos la único encomienda de la defensa nacional y no de velar por la unidad nacional que, por lo visto, nadie cuestiona. .

En lo que a las relaciones de la Europa de los mercaderes con Turquía se refiere, hay que decir que no todo pueden ser ganancias para éstos y que la mezquindad y alegatos dilatorios con que están tratando el ingreso completo y definitivo de Turquía en la Comunidad Económica Europea, entre los que se encuentra la escusa del tema de Chipre, es propia de la inopia, avaricia, ignorancia estratégica y una cierta dosis de prejuicios étnicos o tal vez preocupación por el número de escaños que sus casi ochenta millones de habitantes les otorgaría y que pudieran eclipsar el actual dominio ejercido hoy por Alemania y Francia en las decisiones comunitarias. En todo caso, en la calle en Turquía ya se respira un cierto aire de desencanto y frustración hacia la integración en la Unión Europea, otrora vista con mucha ilusión, a consecuencia de las interminables escusas rebuscadas y dilatorias de los dirigidos burócratas de Bruselas para ralentizar el proceso de integración. Hay dirigentes europeos que solo ven los beneficios en moneda de curso corriente que pueda aportarles el ingreso de Turquía en el seno de la UE, un mercado de casi 80 millones de consumidores ni más ni menos, pero sin permitirles el libre movimiento de personas como a todo europeo y demás beneficios comunitarios. No obstante, sí es buena Turquía para que sirva de base y plataforma cuando algún país en posesión, supuestamente, de armas de destrucción masiva, aunque sea islámico, entra en conflicto con las democracias occidentales y su seguridad precisa de utilizar las bases de la OTAN en su territorio para ejercer su defensa.

Por tanto, cabe afirmar que la hipocresía de la Europa de los mercaderes en la cuestión de Turquía es extrema; sólo le es atractivo por el lado del vil metal y le preocupa mucho el flujo de trabajadores turcos hacia la Europa comunitaria, obviando algo tan fundamental como es la garantía de su seguridad por la Puerta de Oriente. Turquía ha demostrado recientemente ser un socio que cumple con sus compromisos internacionales; es una de las naciones de mayoría de credo islámico más identificada con Europa por la adopción desde su nacimiento como nueva nación independiente de los conceptos básicos de identidad occidental ya citados, además de haber orientado sus miras hacia Europa con determinación casi desde su fundación, y, mientras su ejército siga manteniendo su ya legendario compromiso con la Constitución en lo referente a los principios occidentales ya mencionados y no sea ‘descabalgado’ por movimientos fundamentalistas radicales, Turquía es y será uno de los valiosos socios de la Comunidad Europea en consumo y en defensa mutua. Los sindicatos de trabajadores de la Europa de los mercaderes deben tener muy en cuenta que es una aberración a escala de dirigentes políticos y sindicales el vetar al emigrante turco porque el turco que se desplaza a Europa viene a buscar una vida mejor para él y para los suyos y sólo permanecerá entre nosotros el tiempo que tarde su nación en ponerse a un nivel aceptable en la creación de posibilidades de trabajo con relación a Europa, cosa que ya está consiguiendo a toda marcha pues su economía crece a un ritmo espectacular; por citar un ejemplo, en el período entre 2002 y 2007 tuvo una tasa media de crecimiento del 7,4%.

Conclusión sobre TURQUIA ANTE LA OTAN:

Como observador externo, estimo que la ‘Columna de Hércules’ sobre la que descansa la OTAN en la Puerta de Oriente, Turquía, es sólida, está sana y es de fiar, siempre y cuando el partido islámico hoy moderado en el Gobierno, el Partido de la Justicia y Desarrollo (AKP) del cual es presidente el Primer Ministro, Recep Tayyip Erdogan, no se meta en ‘el lodazal’ y trate de introducir cambios en la Constitución en lo relativo al Estado laico y al papel del Ejército como garante y vigilante de la unidad nacional y de la doctrina europeísta kamelista que se remonta a la primera Constitución de 1924. Actualmente no es posible que se produzcan cambios en esa línea, en el supuesto que hubiera intención de ello, porque los cambios en la Constitución precisan las 2/3 partes de la Gran Asamblea Nacional compuesta por 550 escaños y el partido de Erdogan, el AKP, no reúne los escaños necesarios, aunque ya los raspa.

LA ‘COLUMNA DE HÉRCULES’ ESPAÑOLA

He expuesto mi visión sobre la situación de Turquía ante la OTAN, la situación tal y como la veo en la que he obviado los varios golpes militares que se han producido anteriores a la Constitución de 1982 porque no es mi intención el exponer aquí Historia de Turquía sino su posición actual ante la OTAN. A continuación expongo mi visión de España ante la OTAN, y, sinceramente, no es muy optimista porque se dan una serie de circunstancias que son, como mínimo, bastante preocupantes. Voy a ir por partes.

La Constitución española de 1978 introdujo en el contexto español un nuevo modelo de Estado que es el llamado Estado de las Autonomías que ha significado una descentralización política y administrativa extensísima, quedando el propio Estado casi vacío de competencias, algunas básicas para el mantenimiento de un espíritu nacional generalizado como es la enseñanza, por ejemplo, en una dimensión muy preocupante. El modelo de las autonomías, que ha sido merecedor de innumerables loas por parte de nuestra clase política, va camino de convertirse en una bomba de relojería que puede explotarnos en la cara a todos los españoles. Me explico: España, una Nación de 504.645 Km2 y 44 millones de habitantes (Como dato comparativo, cito a California, uno solo de los 49 Estados de los EEUU, tiene una superficie de 423.971 Kms 2 y su población es de 36.461.664 habitantes) va camino de convertirse en una especie de Estado Federal confuso de 17 mini estados, con 17 Parlamentos legislando cada uno a su aire, según sus conveniencias y con conceptos de campanario casi generalizado, y en algunos con la decidida determinación de constituirse en estados soberanos e independientes del tronco nacional, de España. Esta situación, que podría definirse casi como pintoresca porque se origina dentro de un Estado miembro de la UE que, como sus siglas inequívocamente ponen de relieve, es unión y no desintegración, se da de bruces con los conceptos imperantes en la Europa comunitaria e, incluso, en el mundo entero tendentes a la globalización. No obstante, no lo vieron así los políticos que en su día dieron forma a la actual Constitución española que, en aras del consenso y de contentar a todos, tal vez con mucho complejo de culpa de lo pasado por parte de algunos de los legisladores que tomaron parte en su redacción, salió este Estado con 17 Parlamentos, a medio plazo económicamente insostenible por el coste que ha significado multiplicar por 17 toda la parafernalia de puestos políticos y funcionariado público, y, además, promulgando leyes que se contradicen en lo legislado de una comunidad a lo legislado en otra u otras sobre el mismo asunto, y, lo que es más serio, asumiendo competencias que son intrínsecas del Gobierno y Parlamento de la Nación y, por tanto, en permanente y tedioso enfrentamiento mediático con el Gobierno central.

Las consecuencias no se han hecho esperar y ya nos encontramos con actitudes independentistas y tramontanas por parte de algunas autonomías, que serán seguidas por otras en un efecto de fichas de dominó imparable y una clara situación de desarticulación de la Nación española como tal. ¿Consecuencias? Las habrá y muy negativas pero, en lo que a nuestra relación con nuestro socio la OTAN se refiere, que es la razón de este comentario, se puede presentar la gravísima incógnita de la representatividad legítima del Estado español y su Gobierno ante socios exteriores si es cuestionado por una o varias autonomías españolas, o, incluso, si se han producido separaciones totales de una o varias de ellas del tronco nacional en cuyo caso sería un dilema muy grave y muy difícil de predecir cuál sería la actitud de los socios de la OTAN ante una situación semejante. Un ejemplo hipotético, por citar uno: si Andalucía entrara en la dinámica del independentismo y se convirtiera en nación independiente ¿qué estamento español sería interlocutor válido ante la OTAN en cuestiones relacionadas con la Base de Rota de uso conjunto con EEUU, España y OTAN, el Gobierno de Andalucía o el Gobierno nacional, federal o lo que resulte de Madrid?

En lo que a la posible desarticulación de España y en lo que a su posible troceado en pequeños estados federados e independientes se refiere, se podría crear - por suerte se puede utilizar aún la palabra “se podría crear” y no “se ha creado”- una situación difícil de gobierno ya que es presumible que cada estado federado adoptase decisiones según sus respectivos criterios, según sus intereses y en función, en no pocos caso, de intereses electorales del momento, tanto si se trata de intereses dentro de España -el asunto del aprovechamiento de los acuíferos nacionales, por ejemplo- como si fuesen fuera de Ella, externos, situación algo más que preocupante no sólo por las consecuencias para la totalidad de la Península Ibérica sino también para la Europa allende de nuestras fronteras. La desvertebración de España degeneraría una especie de Reinos de Taifas, época histórica de Iberia muy a tener en cuenta porque haciendo cada uno de ellos uso , los Reinos de Taifas, de su legítimo derecho de hacer y deshacer a su antojo, cada uno ‘barriendo’ para sus respectivos reinos, llegaron incluso a guerrear arma en mano contra sus propios congéneres de credo musulmán de otros reinos, concluyendo semejante desaguisado en el debilitamiento del Islam en la Piel de Toro y sus sucesivas derrotas culminaron con la total expulsión del territorio español del último musulmán armado dentro de un ejército regular en 1492, después de 781 años de dominio de la mayor parte de la Península Ibérica. España es hoy una ficha más dentro de un tablero internacional en el que, sin menoscabo de su soberanía, no hay cabida, absolutamente ninguna cabida para políticas pueblerinas y de campanario.

Continuando con la situación de España en estos momentos, hay que asumir que las perspectivas de desintegración nacional son reales y obligan a repasar muy brevemente nuestra Historia, lejana en tiempo pero casi de antes de ayer en hechos, que nos dice que la invasión islámica a España y su dominio tuvo su comienzo en el año 711. El rey visigodo, Don Rodrigo, que ostentaba la corona a la sazón, fue derrotado en la batalla de Guadalete por tropas islámicas venidas de África llamadas por los partidarios del hijo, aún niño, del asesinado rey Witiza un año antes, invasión en la que jugó un papel clave el apoyo y ayuda que prestó el entonces Gobernador visigodo de Ceuta y simpatizante con la causa de la familia Witiza, el Conde Don Julián, al facilitar el embarque de las tropas invasoras o expedicionarias, además de la contribución de otras etnias en la Península vejadas y maltratadas por los visigodos a lo largo de siglos, entre ellas la judía. (La primera persecución institucionaliza en España contra los judíos la protagonizó el rey visigodo Sisebuto en el 612). Ahí terminó el dominio godo-visigodo en la Península Ibérica y comenzó la Era islámica hasta el mentado año de 1492 en que fue vencido su último baluarte, el Reino de Granada. Podemos terminar diciendo que la guerra civil desatada entre las facciones del hijo del rey Witiza, presuntamente asesinado por don Rodrigo, y las del propio rey don Rodrigo hizo posible la conquista de Iberia por los musulmanes. Vinieron a apoyar al heredero del asesinado rey Witiza, en principio, y después de vencer al rey don Rodrigo, no solamente no le restauraron en el trono de su padre sino que se limitaron a hacerle cómoda la vida pero se hicieron los amos del suelo conquistado, España. Así comenzó la Era Islámica en Iberia: producto de una descomposición del Estado a consecuencia de una guerra civil entre visigodos, a la sazón ya de fe cristiana y no de su originaria fe arriana, en disputa por la corona. Ha lugar a mencionar que esta misma situación se repitió en 1703 con Gibraltar y los británicos. Gran Bretaña, junto con el Imperio Austro Húngaro, los Países Bajos luteranos y principados alemanes, apoyaron con las armas al Archiduque Carlos de Habsburgo que disputaba la corona de España al aspirante Borbón, más tarde Felipe V, en la Guerra de Sucesión a la Corona de España, desembarcaron en Gibraltar -una expedición compuesta por ingleses, holandeses y españoles-, la tomaron en nombre, en representación y a favor del Archiduque Carlos y después, como consecuencia del racista y esperpéntico Tratado de Utrecht de 1713, se quedaron con ella. En trescientos años no ha habido manera de hacerles coger puertas.

Introducido en la Península el credo islámico en el 711, tuvo presencia dominante durante 781 años, de ahí los exabruptos de algún que otro mandatario del mundo islámico radical anunciando una futura reconquista del al-Ándalus , que ellos consideran parte de su añorado Imperio perdido. Delirios de visionarios aparte, estamos ante la realidad que España tiende a descomponerse y que su conversión en pequeños estados, federados o no, puede propiciar que el asentamiento de más de dos millones de emigrantes trabajadores de fe islámica, presentes hoy en España y repartidos por la geografía nacional, aumente de forma incontrolada, bien de forma natural o conducida, por la posible quiebra de los controles de la inmigración del Estado central y se llegue a una población islámica de mucha mayor importancia, que tendrá obligadamente una representación en la vida pública de las respectivas comunidades en las que se asiente o esté asentada, con la previsible proliferación de problemas sociales de origen cultural. Huelga el añadir que una España fragmentada en pequeños estados no estaría a la altura de barajar con éxito una situación de revueltas o levantamientos étnicos en sus posibles nuevos mini estados y podría producirse una intervención por parte de alguna nación o naciones del mundo islámico vecino de la cornisa mediterránea africana que un reducido a testimonio Ejército español, o tal vez inexistente debido al confusionismo que se creará con la financiación de un ejército regular dentro del tablero de mini estados, podría significar una reconquista progresiva del otrora imperio islámico en Iberia.

A título de comentario histórico, vale citar a los habitantes de origen germánico en Checoslovaquia, llamados los Sudetes, cuyo supuesto trato vejatorio por parte de las autoridades checas justificó la invasión alemana de Checoslovaquia en 1938 y su liquidación como estado independiente hasta 1945 en que Alemania fue derrotada por los aliados. La llamada “Crisis de los Sudetes” quedó como testimonio para la Historia de cómo una nación poderosa invade y somete a otra menos potente con una escusa a conveniencia.

CONCLUSIÓN DE ESPAÑA ANTE LA OTAN:

La ‘Columna de Hércules’ sobre la que descansa la OTAN en la España del Estrecho de Gibraltar, es sólida, aún. No me aventuro a añadir nada más a esta conclusión. Dejo al criterio del lector que saque sus propias conclusiones en base a los criterios aquí expuestos o a los suyos propios.

CONCLUSIÓN FINAL: La importancia de Turquía y España en la defensa de la Europa comunitaria dentro de la OTAN es más que relevante. La Unión Europea debe ser consciente de esa importancia y lo que significa para su seguridad, y, en lo relativo a Turquía, exigir a su cuadro político dirigente la culminación sin demora del trámite de su entrada como miembro de pleno derecho. En lo que a España se refiere, es perentorio que sus socios de la Unión Europea y de la propia OTAN, especialmente los EEUU, emplacen a Gran Bretaña a cumplir los mandatos de descolonización de Naciones Unidas sobre Gibraltar y devuelvan la colonia a España, ya que no es presentable ni de recibo que Gran Bretaña, un miembro de la OTAN y también de la UE, mantenga una colonia en el territorio de España, otro miembro de la OTAN y también de la UE, plaza colonial y militar que ya ha perdido todo su sentido estratégico desde que la OTAN dispone en España de la base aeronaval de Rota, una de sus mejores bases en Europa.

Las Palmas de Gran Canaria, 9 de mayo de 2010.

ENLACES A ARTÍCULOS MÍOS SOBRE TURQUÍA, LA UE, OCCIDENTE, LA OTAN, ESPAÑA Y MEDIO ORIENTE.

RUPTURA ENTRE TURQUÍA E ISRAEL: ¿EL GRAN FRACASO DE OCCIDENTE? (07-09-2011)

TURQUÍA SE PROYECTA COMO UNA ISLA DE ESTABILIDAD EN EL MEDIO ORIENTE (28-02-2011)

GRAN BRETAÑA, TAMBIÉN MIEMBRO DE LA UE Y DE LA OTAN, ABOGA POR LA INTEGRACIÓN DE TURQUÍA EN LA UE (21-08-2010)

¿TIRÓN DE OREJAS DE OBAMA A LOS 'MERCADERES' DE BRUSELAS, SUS SOCIOS EN LA OTAN, A CUENTA DE TURQUÍA? (12-07-2010)

¿SE LE PASÓ A LA UE EL ARROZ CON TURQUÍA, SU SOCIO EN LA OTAN? (23-06-2010)

jueves, 6 de octubre de 2011

ISRAEL: DORMIR CON LA METRALLETA DEBAJO DE LA ALMOHADA

(HACER CLIC SOBRE LAS IMÁGENES PARA AMPLIARLAS Y FACILITAR SU LECTURA)

ISRAEL: DORMIR CON LA METRALLETA DEBAJO DE LA ALMOHADA

"When we take a walk, we are three - you and me and the next war" (Hanoch Levin, 1968).(Cuando damos un paseo somos tres: tú, yo y la próxima guerra)

Últimamente vuelve a ser el Medio Oriente el epicentro del interés mundial porque el mundo, todo el mundo comenzando por la casta política hasta el humilde hombre de la calle, ha tomado conciencia que la mayor posibilidad de una guerra nuclear a escalas incontrolables se encuentra en el Medio Oriente, en Israel y el mundo musulmán que lo rodea. Es una normalidad que la palabra guerra se encuentre a diario en la prensa de Israel, no como una mera referencia al pasado sino como una posibilidad permanente y una realidad a muy corto plazo. El reloj corre desde hace tiempo en contra de Israel que será vencida por el tiempo y por los acontecimientos que éste vendrá arrastrando, incluso si no se originara una nueva confrontación armada entre Israel y el mundo musulmán que le rodea, que, en cuyo caso, le traería consecuencias devastadoras dado el grado de sofisticación que los ingenios bélicos pueden poner en escena sin que para ello tengan que entrar en acción armas nucleares.

Sí, no hay la menor duda que el ‘reloj de arena’ se encuentra en una fase de trasiego que va marcando el tiempo que le queda a Israel para encontrar una salida airosa a sus conflictos con el mundo musulmán, especialmente el árabe, y sentar las bases de una convivencia pacífica en el Medio Oriente que cuente con el más absoluto respaldo de la comunidad internacional, la cual debería asumir un apoyo sin fisuras a la seguridad de Israel, caso de que Israel tuviese necesidad de ese apoyo bélico y si ese escenario se produjese. Por supuesto que esa misma garantía de seguridad tendría que ser contemplada para el Estado palestino a instaurar.

El actual Gobierno de Israel debe bajar al ‘parquet’ de la calle y entrar en la nueva era de realismo en la que ya se discute, incluso, si la velocidad de la luz no ha sido sobrepasada por el neutrino y asumir que un Estado de seis millones de habitantes no puede sobrevivir con éxito en el tiempo rodeado por naciones hostiles a Israel -que suman cientos de millones de habitantes, que respaldan la reclamación palestina de un Estado palestino, además de la población árabe-israelí cada día creciente en Israel- .con el único respaldo fiable en el mundo de los EE.UU. El Gobierno de Netanyahu debe desistir de sus quimeras históricas del Gran Israel y dar los pasos necesarios para que las conversaciones de paz con los palestinos se reinicien teniendo como punto de partida las fronteras de 1967, fronteras incluso asumidas por su mayor valedor en el mundo, los EE.UU de América. Netanyahu y su Gobierno, especialmente el ala ultramontana en la que se encuadra Feiglin, así como el partido radical de derechas Yisrael Beytenu de Avigdor Lieberman con el que gobierna en coalición, deben tener claro que esta oportunidad puede ser la última gran oportunidad para que Israel negocie desde una posición de fuerza sobre cuál debe ser su futuro en los años venideros. Ha llegado el momento de negociar de verdad, no más farsa, no más fotos vendedoras de imagen política para la galería; Netanyahu debe reconocer que su política de prepotencia ha hecho fracasar la mediación de su ‘Gran Hermano Americano’, la Administración Obama, en la solución del conflicto y que, debido a ello, han entrado en escena otras fuerzas que, sin duda, no serán tan comprensibles con la dialéctica de su Gobierno, especialmente Rusia, y exigirán concesiones razonables y realizables en el tiempo, todo ello, claro está, si la palabra paz está llena de contenido y no si es utilizada simplemente como una palabra más del discurso negociador que, intencionadamente, se sabe que no hay voluntad de llevar a buen término.

No hay la menor duda, ha llegado la hora de Israel, la hora de que se planten las bases para consolidar un acuerdo de paz respaldado por toda la comunidad internacional; un acuerdo de paz y convivencia que contemple los dos Estados, el judío y el palestino, dentro de unas fronteras negociadas y aceptadas por las dos partes interesadas, que marquen el comienzo de una Nueva Era que implique que las buenas relaciones entre los vecinos no obligue más a tener que ‘DORMIR CON LA METRALLETA DEBAJO DE LA ALMOHADA’. o a que “cuando tú y yo salgamos de paseo no iremos con otra guerra en lontananza como tercer acompañante”

"When we take a walk, we are three - you and me and the next war" (Hanoch Levin, 1968).

Las Palmas de Gran Canaria, 6 de octubre de 2011.

A continuación inserto el enlace que le llevará al artículo de Gideon Levy publicado en el diario israelí “Haaretz.com” el 06-10-2011 y del cual he sacado la cita de Hanoch Levin que incluyo en este artículo. Recomiendo su lectura pues ‘retrata’ con el realismo y la crudeza que le es habitual una incuestionable realidad israelí de la actualidad.

You and I and the next Yom Kippur War - Haaretz Daily Newspaper | Israel News

viernes, 23 de septiembre de 2011

ISRAEL PAGARÁ UN ALTO PRECIO POR SU TOZUDEZ DIPLOMÁTICA

ISRAEL PAGARÁ UN ALTO PRECIO POR SU TOZUDEZ DIPLOMÁTICA

No hay la menor duda que el Medio Oriente y el mundo se encuentran en estos días en una de esas etapas que marcarán un antes y un después a hechos cruciales de su historia, hechos que tienen que ver con las decisiones a muy alto nivel por parte de los políticos de primera fila directamente involucrados en el rumbo que va a tomar el Medio Oriente a partir de ahora.

A cuento de lo que se está tejiendo en la ONU en esta semana, el columnista del diario digital israelí “HAARETZ.COM”,Gideon Levy, publicó en el día de ayer en su columna cotidiana un artículo con el titular de “ISRAEL WILL PAY A HIGH PRICE FOR ITS STUBBORNESS”, cuya traducción es el titular de este escrito.

Por el interés que merecen las clarísimas exposiciones de Gideon Levy sobre la actual situación en Palestina, quien no deja de sorprender a propios y extraños con sus precisas apreciaciones de la situación real a la que se enfrenta Israel en la actualidad, las publico íntegramente en este blog, en su versión original, significando al lector que pueda necesitar ayuda con el texto en inglés que puede recurrir al traductor instalado en este blog.

Las Palmas de çGran ÇCanaria, 23 de septiembre de 2011.

OBAMA Y NETANYAHU EN LA ONU (22-09-2011)
OBAMA Y ABBAS EN LA ONU (22-09-2011)

Israel will pay a high price for its diplomatic stubbornness

The Palestinians are the new Jews and their leaders are amazingly similar to the former Zionist leaders.

HAARETZ.COM - By Gideon Levy

Look at the Palestinians and look at us. Look at their leaders and recall ours. Not, of course, those we have today, but those we once had, the ones who established the state for us. The Palestinians are the new Jews and their leaders are amazingly similar to the former Zionist leaders.

Their David Ben-Gurion is no longer with them - Yasser Arafat died under mysterious circumstances - but look at Mahmoud Abbas: Isn't he Levi Eshkol? Saeb Erekat - isn't he Abba Eban? Salam Fayyad - isn't he Pinhas Sapir or Eliezer Kaplan? The same moderation, the same nondescript personality, the same pragmatism, the same political wisdom and even, to some degree, the same sense of humor. To take what is attainable, to give up the big dreams - in the partition plan as in the two-state solution.

Then it was the pragmatic Zionist leaders who conceded and compromised, now it is the pragmatic leaders of the Palestinian Authority. At the time they insisted on getting it all, now it's our turn. Both were ambushed by an internal opposition that was extremist, ultranationalist and uncompromising.

The Palestinian group that is now going to the United Nations should remind Israelis of the Zionist group that turned to the same organization 64 years earlier. Yes, there are differences. And yet the similarity is captivating: Now they are the weak versus the strong, David versus Goliath, their Qassam can't help but remind us of our Davidka.

They are now the ones whose cause is just in the eyes of the world. The same world that understood in November 1947 that the Jews (and the Palestinians ) deserve a state, understands in September 2011 that the Palestinians finally deserve a state. Then it was after the trauma of the Holocaust, now it is after the trauma of the occupation, without making comparisons.

In the coming days people will once against be glued to their radios counting votes: Russia - yes; the United States - no; Argentina - abstains. Doesn't it remind us of forgotten times? The United Nations has grown since then, but the proportion will be similar: an absolute majority in favor. The difference: The great powers supported partition at the time, the great power is now opposed to a state.

But the moral validity remains the same, there is no longer anyone in the world who can seriously claim that they don't deserve what we deserved, without being a racist, a chauvinist or a cynical opportunist.

It is amazing how Israelis are unwilling to see the similarities, it is amazing how they are falling plundered and blind in the face of the brainwashing campaign and the scare tactics through which recognition of Palestinian rights is being presented as a threat and an existential danger, and nothing more.

Why is it that there aren't enough Israelis who see the opportunity and hope for Israel represented by this diplomatic step? Yes, for Israel too. And why is it that there aren't enough Israelis who properly see the clear fact that the heart of almost the entire world is with the Palestinians, and that it isn't ringing a belated and deafening wake-up call for them?

Israel at its birth was considered a model society, far more than Palestine at its birth. It bequeathed the world socialist and feminist values, the kibbutz and the moshav, absorption of immigrants and equality of women - a lighthouse of equality and social justice. The Palestinians are now in an inferior position: Their society is more corrupt and less egalitarian than ours, nor did they establish a state-in-the-making for themselves, with impressive institutions such as the ones we had.

But here the situation has become reversed beyond recognition. Israel of 2011 is no longer considered a model society in any area. With quite a number of corrupt Israeli politicians in prison or on the way there, with capitalism that is quite swinish and an occupation that is quite brutal, the story of the great national and social success of the 20th century is now considered a story of missed opportunity of the 21st century. The path to repairing this fateful missed opportunity must now be by way of a new partition plan.

The Palestinians bled for 63 years and paid the price for the fateful mistake of their leaders' opposition to the 1947 partition plan; the Israelis must not now have regrets for another 63 years and pay a high price for their stubborn and surprising opposition to the 2011 partition plan. Look at them and look at us. They are what we once were.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

RUPTURA ENTRE TURQUÍA E ISRAEL: ¿EL GRAN FRACASO DE OCCIDENTE?

(GRAN CANARIA EN SU ENCRUCIJADA -y CXXXVI -136-)



RUPTURA ENTRE TURQUÍA E ISRAEL: ¿EL GRAN FRACASO DE OCCIDENTE?

Las últimas informaciones que vienen apareciendo en la prensa sobre la tensión existente entre Turquía e Israel no son tranquilizadoras para el mundo Occidental. La filtración del informe del ex Primer Ministro de Nueva Zelanda Geoffrey Palmer de las Naciones Unidas sobre la intervención de la marina israelí en el asalto a la “Flotilla de la Libertad” el 31 de mayo de 2010, flotilla que pretendía romper el bloquea a Gaza impuesto por Israel, con el abordaje al navío turco “Mavi Marmara” en aguas internacionales en el que resultaron muertos 9 ciudadanos turcos y uno turco-estadounidense, ha venido a poner sobre el tapete las relaciones entre Turquía e Israel que se mantenían tensas a la espera por la parte turca que Israel presentara sus disculpas por el abordaje de dicho barco y procediera a indemnizar a los familiares de los ciudadanos turcos que murieron en la intervención, demandas que el Gobierno de Israel no parece dispuesto a complacer, cosa que ha llegado al punto de una ruptura diplomático casi completa, además de suspensiones comerciales con Israel por parte de Turquía y la suspensión de la cooperación militar que tanto ha significado para ambos países.

Decir que la noticia de esta ruptura es una de las más tristes que Occidente ha podido recibir en los últimos tiempos es decir poco porque la buenísima relación en todos los órdenes que desde el 14 de marzo de 1996, fecha en que se firmó el Tratado de Libre Comercio entre Turquía e Israel, han mantenido estas dos naciones que, junto al acuerdo de paz de Israel con Egipto de Camp David después de la Guerra de los Seis Días, han sido decisivos en el clima de paz relativa existente en Medio Oriente desde dicha guerra. Turquía ha sido para Israel el fiel y único aliado en el contexto del Medio Oriente, nación integrada además en la OTAN donde ocupa el siguiente escalón después de los EEUU en su aportación de efectivos a la Organización. Israel, que no es miembro de la OTAN, mantiene no obstante una estrechísima conexión con los EEUU en lo relativo a defensa, y, en cierto modo, sin ser socio de la Organización, es muy afín a ella.

Se mire del ángulo que se quiera mirar, esta quiebra de las relaciones entre Israel y Turquía es lo más grave que ha podido suceder en el Medio Oriente en lo que a la Organización del Atlántico Norte (la OTAN) se refiere, ya que no es del todo descabellado que, dado el protagonismo diplomático que Turquía está asumiendo en el ámbito del Medio Oriente y su escalada en importancia como gran potencia, hay que contar que en un futuro no muy lejano Turquía pueda descolgarse de la OTAN, lo que podría poner en solfa a dicha Organización, especialmente si la diplomacia turca basculase significativamente hacia el islamismo y se produjeran incidentes bélicos con Israel a tenor del bloqueo de la franja de Gaza.

¿Y por qué la ruptura de relaciones diplomáticas entre Turquía e Israel se plantea como un posible fracaso de Occidente, se preguntará el lector? De la situación de ruptura entre Turquía e Israel es responsable indirecto, en gran medida, la Unión Europea, -aparte de los despropósitos israelíes con sus intervenciones militares en Gaza en el 2008 con la operación “Plomo Fundido”, el asalto a la flotilla en 2010 y el bloqueo de Gaza- ya que, si bien Turquía es un miembro muy relevante de la OTAN desde 1952 y ha cumplido de forma significativa con sus obligaciones con dicha Organización, siendo el ‘guardián’ de la seguridad de la Europa Occidental en la Puerta de Oriente, la UE, con la suficiencia que últimamente caracterizan a los despachos cuadrados con orejeras de Berlín Y París, ha postergado irreflexivamente e intencionadamente su incorporación a la Unión con lo que ha creado un clima de malestar y decepción en los dirigentes y población turca, ya que estiman que prejuicios inconfesables la han vetado a pesar de que Turquía es de las pocas naciones del mundo que en la última década ha alcanzado un crecimiento medio de su economía del 7%, por lo que está muy lejano que la incorporación de Turquía a la UE pudiera significar una invasión de trabajadores turcos a las naciones de la Unión. Lógicamente, la Europa Comunitaria ha desaprovechado la ocasión de integrar en su seno la única nación con mayoría islámica con vocación europea, alfabeto latino y Estado laico, con una población que raspa los 80 millones de habitantes que representan un mercado consumidor de gran envergadura.

Sí, la Unión Europea, sumida en sus arqueos de caja de caja de andar por casa, ha fallado, le ha fallado a Occidente y le ha fallado a Israel porque una integración de Turquía en la UE en su debido momento habría consolidado fuertemente los lazos entre Turquía y el mundo Occidental, ya existentes por su presencia en la OTAN, y habría fortalecido las buenas relaciones entre Turquía e Israel, ahuyentando cualquier posibilidad de que controversias entre ambas naciones, como han resultado ser los despropósitos israelíes de la operación “Plomo Fundido”, el abordaje al “Mavi Marmara” y el bloqueo de Gaza, pudieran terminar en una ruptura diplomática como la producida en la actualidad que serán de imprevisibles consecuencias para el Medio Oriente y para el Mundo Occidental. Europa debe tomar buena nota sobre lo que le costará el reemplazar las fuerzas que Turquía aporta a la Organización de la OTAN, en el supuesto caso que los acontecimientos venideros aconsejen a Turquía a descolgarse de Ella y administrar en el contexto del Medio Oriente el papel de líder de gran potencia que le corresponde dentro del mundo islámico, ese mundo islámico que está por ver hacia dónde se orientaran sus proyecciones políticas una vez entren en la dinámica de elecciones libres.

Corren tiempos en el Mundo para políticos de muy altas miras pero en la Unión Europea no ha habido ni hay estadistas a la altura de los cruciales tiempos en que el mundo se lleva moviendo en los últimos decenios, especialmente en el Medio Oriente donde sigue estando en juego la paz mundial.